Mostrando entradas con la etiqueta Gripe A (H1N1). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gripe A (H1N1). Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de noviembre de 2009

Entonces, ¿para qué sirve?

En los rituales católicos se suele usar el agua bendita. Agua que no tiene nada de nuevo, aunque se le atribuyen poderes sobrenaturales. El cine ha explotado la fama mágica de esta agua en las películas de terror mostrando como esta agua repele vampiros, endemoniados, demonios y otras criaturas de la imaginación.

El agua bendita es usada también por la Iglesia Ortodoxa, la Iglesia Católica Antigua, y la Iglesia Anglocatólica. Sin embargo la tradición del uso de agua bendita no aparece indicado en la Biblia, por lo que parece que esta tradición fue importada del paganismo, como lo fue otras muchas tradiciones y creencias del cristianismo (dios redentor, navidad en 25 de diciembre, pascua, virgen "madre de dios", procesiones, uso de la mitra, eucaristia, etc).

La práctica del uso de agua bendita está documentada en muchas culturas antiguas, y se ve reflejada en la designación de rios sagrados (como el Ganges en el hinduismo). Antiguos dioses eran representados rociando agua bendita como Cíbeles, de Frigia o Dagón, dios filisteo, y que fue relacionado como enemigo de Jehová en el Antiguo Testamento.

Más ingeniosos han sido los obispos de la Iglesia Universal del Reino de Dios (Pare de sufrir) que venden embotellada "agua bendita del Río Jordán". Aunque desertores de esta secta en Perú afirman que no se trata más de un burdo engaño, y que tal agua no es más que agua de grifo embotellada.

Los católicos le reportan a esta agua el poder de "alejar el demonio", e incluso curar enfermedades. Según se menciona en la página de la organización Caballeros de la Virgen:

Su efecto más importante es alejar al demonio, que “ronda como león rugiente” , buscando toda especie de mal, como nos advierte San Pedro (I Pe 5,8). Los espíritus malignos, cuyas misteriosas y siniestras operaciones afectan incluso las actividades físicas del hombre, quieren ante todo inducirnos al pecado grave, que conduce al infierno. Para ello emplean todos los recursos. A veces, por ejemplo, nos provocan un sinnúmero de molestias físicas o psicológicas. Otras veces provocan pequeños incidentes en nuestra vida diaria, causar enredos que parecen tener causas meramente naturales."

Por ejemplo, al momento de cumplir un deber, la persona siente un inexplicable malestar, un inesperado desánimo, un raro dolor de cabeza...

Además, el agua bendita es un sacramental que nos alcanza el perdón de los pecados veniales, puede librarnos de accidentes (tránsito, asaltos, caídas), y ayuda hasta a curar enfermedades."


Es poco probable comprobar la eficacia del agua bendita para alejar imaginarios demonios, pero si podriamos examinar el resultado para curar enfermedades veríamos que su efectividad es nula. Muestra de ello es que frente a la actual pandemia de gripe por el virus A-H1N1 se ha instado al desuso de la pilas de agua bendita para evitar que el virus se propague entre los feligreses. Lo que generaría la pregunta, no puede el agua bendita acabar con un simple virus, entoncés ¿qué tan útil es? ¿qué poderes tiene? Sería una gran oportunidad demostrar parte de sus dogmas si con rociar esta agua los enfermos mágicamente se recuperaran o por lo menos destruyera los virus.

El siguiente video en Italia de la BBC muestra una alternativa para distribuir el agua supersticiosa sin propagar el virus. Noten como la periodista inicia diciendo "Aparentemente ni el agua bendita puede prevenir la propagación de la gripe porcina" No es una apariencia, es un hecho.



¿Y usted qué opina?

martes, 18 de agosto de 2009

Rezando para contener la gripe A

Hace pocos días un grupo de 50 rabinos decidieron hacer una plegaria masiva para que el dios Yahvé o Jehová contenga la propagación del virus AH1N1 en Israel. Lo curioso de la plegaria colectiva es que fue hecha desde un avión mientras volaba por territorio israelí. En Israel, hasta la fecha, se han diagnosticado 5.000 infectados y cinco personas han muerto por este virus de ARN.

La campaña de oración me genera unas preguntas: ¿Por qué rezar desde un avión? ¿Acaso dios no escucha desde el suelo?, ¿En verdad los rabinos permitirían medir la eficacia de sus rezos analizando la tasa de contagio después de los rezos?

“El propósito del vuelo es detener la epidemia de la gripe A para que la gente no muera por por esta” Dijo el rabino Rabbi Yitzhak Basri, uno de los participantes, a los periodistas.

Este caso me hace recordar uno de los pasajes bíblicos que suelen esgrimir los protestantes para denunciar la idolatría de los católicos:

“Los ídolos de los paganos son plata y oro, hechura de manos humanas. Boca tienen, mas no hablan; ojos tienen, mas no ven; Orejas tienen, mas no oyen; no hay aliento en su boca. Semejantes a ellos son los que los hacen, y cualquiera que confía en ellos.” (Salmo 135: 15-18)

Sin embargo, un análisis escéptico de los rezos y oraciones en general muestra que más allá de servir de placebo, las oraciones, sean a los ídolos de yeso católicos, hinduistas o chinos así como a las deidades del cielo, incluyendo a Jehová y a su hijo Jesús, no muestran mayor efecto.

En su obra “El Espejismo de Dios”, Dawkins nos cuenta de un gran experimento de la oración llevado a cabo bajo la dirección del doctor Hebert Benson:

“El doctor Benson y su equipo controlaron es seis hospitales a 1802 pacientes, a todos los cuales se les había practicado cirugía cardíaca para implantarles un bypass. Se dividió a los pacientes en tres grupos. El grupo 1 estaba formado por pacientes que recibían oraciones y no lo sabían. Los del grupo 2 (el grupo control) no recibían oraciones y no lo sabían. Los del grupo 3 recibían oraciones y no lo sabían. La comparativa entre los grupos 1 y 2 analizaba la eficacia de las oraciones intercesoras. Al grupo 3se le analizaba para evaluar los posibles efectos psicosomáticos que provoca el saber que se estaba rezando por ellos.

Las personas encargadas de rezar fueron enviadas por las congregaciones de tres iglesias, una de Minnesota, otra de Massachsetts y otra de Misssouri, todas ellas alejadas de los tres hospitales. A los individuos que rezaban, como ya se ha dicho, solo les daban el nombre propio y la inicial del primer apellido de cada paciente por el que tenían que rezar. Es una buena práctica experimental estandarizar al máximo, por lo que en consecuencia les dijeron que incluyeran en sus oraciones la frase <>.

Los resultados, publicados en la revista American Heart Journal de abril de 2006, fueron inequívocos. No había diferencia entre aquellos pacientes por quienes había rezado y aquellos otros por los que no. Qué sorpresa. Había diferencia entre aquellos que sabían que se estaba rezando por ellos y aquellos que no sabían de ninguna manera que no, pero en la dirección errónea. Aquellos que sabían que habían sido beneficiarios de plegarías sufrían, significativamente, más complicaciones que los que no. ¿Estaba Dios castigándolos un poco, mostrando su desaprobación a toda esa banda de chiflados? Parece más probable que aquellos pacientes que sabían que se estaba rezando por ellos sufrieran un estrés adicional como consecuencia de cierta <>, tal como los investigadores indicaron. El doctor Charles Bethea, uno de los investigadores, dijo: “Lo que pasa es que ellos sintieran incertidumbre, preguntándose: ¿estoy tan enfermo que tienen que incluirme en las oraciones de su grupo?...


En Sindioses ya habíamos publicado una nota sobre “La oración y la salud” y parece ser que la conclusión a la que muchos escépticos hemos llegado, es que como dice un proverbio anónimo, "Reza lo que te de la gana pero no dejes de remar hacia la orilla"

Los dejo con el video de los rabinos de Israel rezando