Mostrando entradas con la etiqueta Jesús histórico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jesús histórico. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de abril de 2011

¿Por qué los ateos no creemos en la historia de la redención de Jesús?

Por: Ferney Yesyd Rodríguez Vargas

Las celebraciones de la semana santa se han encargado de fijar en la mente de las gentes los eventos de los últimos días de Jesús, según como los narran los evangelios. Según la historia oficial hubo una entrada triunfal en Jerusalén, luego una última cena, la traición de Judas, el juicio ante Pilatos, la crucifixión, y luego el domingo la resurrección.

El cristianismo enseña que el acto de martirio de Jesús era parte del plan de salvación de la humanidad. Solo con el derramamiento de sangre y el sacrificio del hijo de Dios, que es también Dios (¿?), se podría salvar al ser humano.

¿Salvarnos de qué?

Salvarlo de la muerte eterna. En el cristianismo el sacrificio de Jesús es necesario para garantizar el acceso de los humanos a Dios. Por ello es posible que la gente buena al morir vaya al cielo (según la doctrina católica y evangélica), o que pueda ir al cielo después de una resurrección futura que se dará tras la segunda venida de Jesús (según la doctrina adventista y otras).

Asumiendo que hay un cielo tras la muerte ¿cómo lo saben? Toda la doctrina es un cheque en blanco en el que no hay forma de comprobarlo. Algunas personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte han descrito un túnel de luz. Hoy sabemos que esa experiencia se debe a una caída en los niveles de oxígeno en el cerebro, que conllevan a estas experiencias que pueden ser catalogadas como místicas. Y de la muerte nadie ha regresado para decirnos si el dogma es cierto o falso.

Acceder a la salvación incluye adherirse al credo. Lo que llaman “aceptar a Jesús”. Creer que Jesús murió por nuestros pecados. Claro está, que este plan deja muchas cosas de lado ¿y qué ocurre con los chinos y aborígenes australianos que nunca oyeron hablar de Jesús? ¿Por qué un ateo, judío o agnóstico que sea bueno no puede acceder a la salvación simplemente siendo bueno, y no haciendo una declaración de fe de algo de lo que no hay evidencia o que no hizo parte de su tradición cultural?

Claramente parece que el imperativo de aceptar un dogma como requisito para la salvación es un anzuelo que favorece la dispersión del cristianismo. Como contraataque los cristianos dicen que es mejor aceptar a Jesús. ¿Qué pierdes?, dicen, en cambio si el incrédulo se equivoca pierde la vida eterna y se va al infierno. Este argumento, conocido como la apuesta de Pascal, se cae si lo examinamos de cerca. ¿Y qué tal que los cristianos esten errados, el islam sea la religión correcta y se condenen por decir que Jesús es Dios, algo que prohibe expresamente el Corán?


¿Y si nos salvaron cuándo fue que nos perdimos?

El cristianismo formula que fueron los primeros humanos de la narración bíblica, Adán y Eva, quienes al desobedecer a Dios fueron expulsados del paraíso, y condenados a envejecer y morir, y no solo ellos sino toda la estirpe humana.

Dice la Biblia en la epístola a los Romanos: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”
A lo anterior añade el catolicismo que todos los humanos nacemos con una mancha de “pecado original” una especie de culpa hereditaria de la que solo se salvaron Jesús y su madre María.
Pero aquí el dogma choca con la realidad histórica. Nunca hubo Adán y Eva, así que tampoco hubo una serpiente tentando a Eva a comer un fruto prohibido por Dios, ni expulsión de paraíso ni castigo a la mujer haciendo dolorosos sus partos. Adán y Eva son un mito.

El registro fósil nos muestra que la muerte siempre ha existido a la par de la vida, y que la extinción ha sido paralela a la evolución de nuevas especies. Nuestros antepasados australopitecos envejecían y morían. El dolor del parto fue fruto de la evolución de un cerebro más grande junto con la postura bípeda que puso el canal de parto mirando hacia abajo. Los australopitecos no tuvieron partos dolorosos, no tanto por un castigo divino, sino porque sus crías nacían con cerebros más chicos que los nuestros.

Las explicaciones teológicas dejan por fuera un dato inquietante. Dicen los cristianos que tras el pecado original entró la muerte al mundo. Pero, ¿porqué también condenar a muerte a las plantas y animales? ¿Qué mal hicieron ellos? ¿Es esto justo? ¿Dónde queda la misericordia de Dios?. De nuevo la ver el registro fósil sabemos que la muerte de los organismos, la depredación y el aprasitismo surgen en la lucha por la existencia, afinándose por la selección natural. El gorrión que muere en garras de un halcón no es culpa de Eva o de los caprichos castigadores de Yavhé sino de la naturaleza.

Claro esta, que los primeros teólogos cristianos no sabían nada de los orígenes reales de nuestra especie, y creían a pie juntillas la historia de Adán y Eva, con su pecado original. Pero, sin pecado original ¿para qué salvación? O en otras palabras, ¿Jesús se sacrificó en la cruz por el pecado inexistente de una pareja mítica? Si aceptamos los orígenes reales de nuestra especie, como lo hacen muchos católicos, basta preguntar ¿murió Jesús también por los neandertales? ¿Hay neandertales y "sinantropos" en el cielo?


¿Y por qué ese plan de salvación?

También cabe preguntarnos por qué era necesaria la tortura y sacrificio de un inocente por toda la humanidad. Los cristianos sin duda responderán mencionando Hebreos 9 que dice que “sin derramamiento de sangre no se hace remisión”. El pasaje de los hebreos recuerda como en el Viejo Testamento el dios Yavhé ordenaba sacrificios de corderos, tórtolas, chivos, toros, etc., para expiar los pecados del pueblo. Pablo, autor de la epístola a los romanos muestra a Jesús siendo sacrificado como un cordero por toda la humanidad.

Pero lo anterior no responde al porque. Salvo que se estipule que esta es la voluntad de Dios. Una voluntad de hecho cuestionable. Primero que todo ¿para que esa masacre de animales por los pecados cometidos por los humanos? ¿Qué culpa tenían los animales? ¿Dónde está el sentido de compasión por los inocentes, en este caso los animales? Segundo, ¿No le bastaba con simplemente decir los perdono y ya? ¿O simplemente darle la salvación a los que se arrepintieran de sus faltas, resarcieran el mal y fueran mejores personas sin tener que hacer una crucifixión sangrienta? Igual si él es el que pone las normas ¿por qué no lo hizo?

Dicen los cristianos que el sacrificio de Jesús es el rescate de Dios a la humanidad. Suena como un intercambio en una escena de secuestro, en la que se envía a alguien para que se libere a un secuestrado. Pero ¿Quién sería el secuestrador? La respuesta cristiana es: el diablo.

Diablo que por cierto Dios mismo no destruyó cuando se rebeló, y que permitió que tentara a Adán y Eva. Si Dios ya lo tiene predestinado para ser destruido –según el Apocalipsis- ¿por qué no lo destruyó antes de que tentase a Adán y a Eva? Toda la humanidad estaría viviendo ahora mismo en el paraíso, y nunca tendría Jesús que venir a ser clavado en una cruz.

La teología cristiana está fundada sobre absurdos que no resisten un análisis lógico.


¿Murió por nuestros pecados?

Pero a la teología cristiana le espera otro golpe con la lógica. Sucede que los eventos más celebrados por los católicos: el nacimiento, la muerte y la resurrección de Jesús son precisamente los que menos evidencias históricas tienen. Si es que alguno lo tiene.

En cuanto a la historia de la navidad, este aspecto ya se analizó en otro artículo de Sindioses.org

Respecto a la muerte por crucifixión y su resurrección resulta sorprendente que ningún historiador contemporáneo independiente narre los hechos finales de Jesús, así como otros más espectaculares asociados a este como que hubo un gran terremoto cuando Jesús murió (Mateo 27:51), que el cielo se oscureció (Mateo 27:45), que el velo de templo judío se rasgo, o que tras la resurrección de Jesús hubo otras resurrecciones.

En los documentos históricos contemporáneos o un poco posteriores a la época de Jesús solo lo mencionan cuatro: Flavio Josefo, Plinio el Joven, Suetonio y Tácito. El primero lo cita en la obra Antigüedades Judaicas, pero el único pasaje que lo menciona es tardío y muy probablemente añadido por cristianos.

En este pasaje supuestamente Josefo dice “Él era Cristo. Y cuando Pilatos oyó que era acusado por nuestros gobernantes, lo condenó a la cruz. Aquellos que lo habían amado desde el principio no perdieron la fe en él, y él apareció ante ellos, redivivo, el tercer día, porque los profetas habían previsto esta y otras mil maravillas sobre él”. Algo difícil de creer que viniese de Josefo porque según narra Orígenes, padre de la Iglesia y conocedor de la obra de las Antiguedades judaicas en el siglo III, Josefo no reconocía a Jesús como Mesías, algo de lo que él se lamentaba.

Así que el parrafito de la obra de Josefo en el que este acepta la resurrección de Jesús fue añadido muchos años después de escrita la obra original. También Clemente de Alejandría, anterior a Orígenes comenta que Josefo no dijo “nada de las cosas maravillosas que hizo el Señor”

De los otros historiadores, Plinio el Joven habló genéricamente de los cristianos. Suetonio no dice nada de los hechos de la vida de Jesús, solo Tácito dice que “Cristo, de quien toman el nombre, fue condenado por Poncio Pilatos, procurador de Judea durante el reinado de Tiberio”. Pero Tácito no consultó sus fuentes. Él se limita a repetir lo que dicen los cristianos. Si Tácito hubiera consultado sus fuentes habría encontrado que Pilatos no fue procurador sino prefecto.

Yéndonos a los evangelios se nota que los primeros de ellos no mencionan nada de la muerte de Jesús, ni de su resurrección. De los cuatro evangelios, los de Mateo, Marcos y Lucas muestran grandes similitudes. Los estudiosos han concluido que Marcos es la fuente de Lucas y Mateo. La fuente de Marcos es llamada la fuente Q (del alemán Quelle = fuente) y estos primeros escritos no llaman a Jesús como Cristo (que significa Mesías), ni hablan de su muerte y resurrección.

Es altamente probable que Jesús, de haber existido, fuera un predicador más de los de su época, quizás predicaba el amor al prójimo en lugar del “ojo por ojo y diente por diente”. Jesús no fundó religión alguna, y si llegó a morir ejecutado poco tenía en mente de ofrecerse en sacrificio por la humanidad. De haber sido esto así, bien le faltó a la Biblia o al Espíritu Santo haber especificado un capítulo claro sobre el plan de salvación para que después no hubiese tantas sectas que difieren en si la salvación es por obras o por la fe, católicos y luteranos ejemplifican ambos casos, o si la recompensa del cielo será tras la muerte o después de un segundo advenimiento, como en el caso de católicos y adventistas respectivamente. También tan valiosas aclaraciones habrían evitado que hubiese ateos que dudan de toda la farragosa teología cristiana.

¿Dónde están los textos de los historiadores romanos hablando del terremoto en ese día de pascua y de la oscuridad que duró desde la hora sexta hasta novena? ¿Pudieron los historiadores haber dejado pasar una oscuridad de tres horas y un terremoto ocurridos el mismo día como si nada? ¿Y después nos preguntan que por qué no creemos?

Según cuenta Earl Doherty, en "¿Acaso no hubo un Jesús histórico?" en sus comienzos el cristianismo se refiere como “Salvador” no al nombre de un individuo humano sino (como el término Logos) a un concepto: una figura divina, espiritual, quien es el mediador de la salvación de Dios. “Cristo”, la traducción griega del “Mesías” hebreo, es también un concepto, significando el Ungido de Dios (aunque enriquecido por mucha connotación adicional). La creencia en alguna forma de Salvador Ungido espiritual—Jesús Cristo—estaba en el aire. Pablo y la hermandad de Jerusalén eran simplemente una corriente de este fenómeno ampliamente diseminado, aunque una importante y finalmente muy influyente. Más tarde, se añadirían a la persona de Jesús hechos milagrosos alrededor de su nacimiento, los milagros y la resurrección, creando un personaje que luego seria llevado a todos los rincones del imperio romano.

Afirmar que una religión puede nacer de hechos falsos no es una exageración. Basta ver como José Smith logró convencer a unos pocos, inicialmente en el siglo XIX, que Jesús había venido a América y que había existido toda una historia de unos pueblos llamados lamanitas y nefitas en América. Hoy los seguidores de esta doctrina, los mormones, son 14 millones en el mundo, de los cuales 1’300.000 viven en México. Una nación en la que nunca José Smith predicó.

Miles de personas son creyentes de la Cienciología, una doctrina creada por un escritor de ciencia ficción, L. Ron Hubbard, quien no obstante ser conocido como escritor de historias irreales logró encontró fieles para su religión que incluye a un emperador intergalactico llamado Xenu. ¿Por qué entonces habría de extrañarnos que entre el siglo I y II se fabricase la doctrina de un mesías que murió por nuestros pecados?

En medio de todo el absurdo de la teología cristiana encontré un versículo que es 100% veraz: “Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.” 1 Corintios 15: 14

Ahí lo tienen. Lo cierto es que no hay evidencia histórica de la resurrección de Jesús, ni que el sea mesias ni que haya fundado una religión o especificado en detalle un plan de salvación. Los escépticos solemos recordar las palabras de Carl Sagan cuando dijo "Afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria". Así pues la invitación es examinar críticamente las creencias y exigir pruebas antes de aceptarlas. La creencia ciega solo beneficia a los traficantes de la fe. Por el momento seguiré dudando.

 

lunes, 28 de diciembre de 2009

La masacre de los inocentes: Otra leyenda de la Biblia

Al Evangelio de Mateo se remiten los cristianos para recordar el 28 de diciembre la matanza de los niños menores de dos años, con el fin de matar al Mesías:

"Después que ellos (Los Reyes magos) se retiraron, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.»

Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: = De Egipto llamé a mi hijo. =

Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos.

Entonces se cumplió la profecía del profeta Jeremías: "Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen."

- Mateo 2: 13-18

Pero esta historia, continuación de la Navidad, es completamente falsa. No hay ningún dato histórico que este Herodes haya mandado tan horrible decreto. Si bien es cierto la historia constata que Herodes estaba sediento de poder y mandó matar a muchos de sus familiares. Este "mesías" no le preocupó, simplemente porque no hubo reyes magos, ni otras parafernalias celestes que hoy la leyenda nos cuenta.

Afortunadamente, para la humanidad, que esta historia no fue realidad. Pero también es afortunado para el cristianismo. De haber sido real este hecho dejaría mucho que decir de la moral de Dios y del mismo José.

De haber sido resl la historia Dios Padre (si son trinitarios), o Jehová tuvo una gran responsabilidad moral en esta masacre por dos aspectos

1) Dios envió al ángel a José para salvar al bebe Jesús. ¿Por qué no hizo lo mismo con los demás padres de Belén? ¿Acaso no tiene millones de ángeles para esta tarea?. ¿Eran estas otro niños menos dignos de ser salvados? Ahora Dios mismo es Todopoderoso y midericordioso, entonces, ¿por qué no salvó a los niños inocentes?

José también es responsable por no poner en sobreaviso a sus vecinos.

2) El hacer de este acontecimiento una señal o cumplimiento profético más. Deja muy mal parado al dios de la Biblia. Es decir, que dios predispuso una masacre para que se cumpliera una profecía. Que absurdo y sanguinario. ¿No podría haber puesto como señal del Mesias algo artístico y sin victimas, como la aparición en el cielo de los miles de ángeles entonando un concierto filarmónico?

Es el mismo asombro que me causa con las supuestas "señales de la Segunda Venida de Cristo", que predican los evangélicos, en la que explican las guerras y desastres naturales como manifestaciones que anuncían el próximo regreso de Jesús. Francamente absurdo.

Ya en anteriores notas he comentado que el autor del Evangelio de Mateo escribió su evangelio con el fin del convertir al cristianismo a los judíos, por eso este autor pone tanto énfasis en las profecías del Antiguo Testamento. Lo que realmente es lamentable, es que este autor recurrió a tergiversar los textos de Isaías, Jeremías y Miqueas para hacer parecer que ellos habían anunciado a Jesús.

Seguramente, Mateo, sabiendo que los judíos tenían en gran estima la fígura de Moisés -y que éste había escapado -según el relato del Éxodo- de la matanza ordenada por el faraón, inventó la historia que justificaría a Jesús como un nuevo líder. Aunque también es probable que la historia de la matanza de los inocentes de Moisés, esté basada en el mito de Krishna, que vivió más de tres mil años antes del nacimiento de Cristo y a quien su tío, el rey Khamsa, intentó asesinar. En Krishna se encarnó Vishnú (un equivalente a la Santísima Trinidad Cristiana) para cumplir la profecía que decía que Krishna o uno de sus hermanos habría de matar al rey Khamsa. Éste, "Herodes indio", mató a todos sus hermanos, pero no a Krishna, que había sido engendrado, más no había nacido y su tío desconocía su existencia. Poco después sucedería la matanza de todos los menores de dos años. A diferencia del mito cristiano, Krishna regresó para matar al autor del infanticidio.

Así encontramos otro parelilismo entre las historias de Jesús y las divinidades de la época. Ya había comentado los parelelismos con Mitra- Lo que lleva a decir que Jesús fue un predicador corriente al que posteriores seguidores le añadieron hechos milagrosos teniendo como base mitos de divinidades del cercano Oriente. Hay incluso otros autores que llegan a decir que Jesús nunca existió.

Para el asunto de la profecía del libro de Jeremías, que no es una profecía sobre ninguna matanza de santos inocentes, ni que se refiere a Jesús, el lector puede dirigirse al ensayo "Por qué los ateos no creemos la historia de navidad", publicada en Sindioses.org

No obstante de la falta de evidencia histórica de la matanza de los santos inocentes, y de los dilemas morales que implicaría esta historia de haber sido cierta. la Iglesia Católica la ha usado para oponerse a cualquier tipo de aborto.

El dia de hoy, y aprovechando la fecha de Santos Inocentes, integrantes del grupo Alternativa española, se han manifestado en frente de clínicas de interrupción voluntaria del embarazo, para pedir que se paren sus labores. Ellos han calificado a los embriones (hasta la semana 11 pasan a ser fetos) de "Santos Inocentes"

Vemos entonces como esta historia es llevada para oponerse al aborto, sin detenerse a discutir la condiciones de salud, socioeconómicas y de estado del embarazo, en que el aborto puede ser definitivo frente a realidades particulares de una mujer.

¿Y usted qué opina?

sábado, 19 de diciembre de 2009

¡Felices saturnales y Feliz cumpleaños a Mitra!

En medio de los rezos de la novena, los pesebres (o belenes), las tarjetas con el niño Jesús y demás parafernalia de que la Navidad es la fecha del nacimiento de Jesús, hagamos un alto en el camino para analizar el origen de esta fiesta, que tanto vino, comidas y regalos nos trae.

Para empezar diré que Jesús no nació el 25 de diciembre, tampoco hubo ángeles anunciando su nacimiento a los pastores, ni tampoco nacimiento virginal. El absurdo católico de que María concibió siendo virgen, y que milagrosamente permaneció virgen después del parto, es una leyenda con estatus de sagrado gracias a las vueltas de la historia, que empezó con el emperador Constantino I El Grande (272-337).

Constantino fue el primer emperador romano que aceptó y legalizó al cristianismo en el año 321, dándole un gran estatus. Tras su decisión el cristianismo pasó de religión oprimida a ser la religión opresora. De no haber sido por su imperial decisión, hoy los carteles religiosos quizás dirían "Mitra te ama, aceptalo como tu salvador personal", y quizás las revistas Atalaya y Despertad serían publicadas por los Testigos de Mitra.

Gente religiosa serguiría existiendo, pero quizás el cristianismo sería una religión minoritaria como hoy lo es el judaísmo.

Ya en el artículo "Por qué los ateos no creemos la historia de la navidad" publicado en Sindioses.org mostré la tergiversación que los autores de los evangelios hicieron para hacer parecer que Jesús era el Mesías; como el autor de Mateo creo la historia de que Jesús nació de una mujer virgen y que era el cumplimiento de las profecías judías; y como el evangelista de Lucas hace un enredo de fechas que deja mal parada la Biblia como fiable.

¿Pero de dónde viene la celebración de navidad? La respuesta la podemos encontrar en la Enciclopedia de la Religión Católica, tomo IV:

“La razón que llevó la Iglesia Romana a fijar la festividad en ese día, parece ser su tendencia a suplantar las festividades paganas por otras cristianas. De este modo se originaron muchas de las actuales fiestas litúrgicas. Ahora bien sabemos que entonces en Roma los paganos consagraban el día 25 de diciembre en celebrar el Natalis invicti, el nacimiento del Sol Invencible, que después del solsticio, se engrandecía en fuerza y claridad. Símbolo del Sol era Mitra, divinidad oriental, cuyo culto había sido introducido en Roma en 274. De este modo, para hacer ocurrencia a la fiesta pagana consagrada al nacimiento del Sol natural (Mitra), la Iglesia comenzó celebrando este Sol novus...”

El mitraísmo fue una religión que nació en Persia (actual Irán) que tiene muchos aspectos parecidos al cristianismo. A finales del siglo III, se fundió la religión mitraica con el culto al sol y cristalizaron en la nueva religión del Sol Invictus. El emperador romano Aureliano la hizo oficial en el año 274, y cada 25 de diciembre se celebraba el festival del Natalis Solis Invicti (el nacimiento del sol invencible).

También en la temporada de diciembre se celebraban en Roma las saturnalia, o saturnales. Estas eran unas festividades hechas en honor al dios Saturno, en la que había bebida, comida e intercambio de regalos. Esta festividad también se denominaba fiesta de los esclavos, porque en ella los esclavos recibían más alimento, se podían vestir con ropas más finas. Las saturnales se celebraban del 19 al 25 de diciembre.

Volviendo al mitraísmo, esta religión tiene muchos parelelismos con el cristianismo, que como ateo los encuentro muy interesantes. Me remito ahora a la obra de Uta Ranke-Heineman, No y Amén (página 287):

"El entorno romano helenista ejerció una influencia decisiva en el desarrollo de la eucaristia en el cristianismo primitivo. Sobre todo la religión de Mitra tuvo importancia en este desarrollo. el Mesías cristiano pasó a representar más y más el papel que le había sido asignado con anterioridad a Mitra, un dios del cielo y de la luz, venerado primero en la antigua Persia y que, desde el siglo I a. C., tuvo numerosos seguidores en Occidente. Mucho de lo que se creyó primero de Mitra fue transferido luego a Jesús. Mitra nació un 25 de diciembre (por eso los cristianos celebran la Navidad el 25 de diciembre). Fueron unos pastores los primeros en adorar al niño recién nacido. Después de haber hecho él el bien en la Tierra en favor de sus seguidores, celebró con ellos una última comida y retornó al cielo. Al fin de los tiempos Mitra volverá para juzgar a los hombres. Él conducirá a los elegidos a la vida eterna. Mitra se convirtió en el Sol Invicto (sol invictus), título que pasó a Jesús. Mitra era el dios protector del ejército romano hasta que éste, en tiempos de Constantino, comenzó a luchar y a vencer en el signo de la cruz. Y el domingo, que es en adelante el "Día del Señor", fue y es todavía el día del dios solar (Sonntag, en alemán; Sunday, en inglés).

Los seguidores de Mitra se reunían para celebrar comidas cultuales de tal modo parecidas a las celebraciones cristianas de la eucaristia que, por ejemplo, Justino (+165) considera las comidas cultuales de Mitra como una imitación demoníaca de la eucaristia cristiana... Y Tertuliano (+ después del 220) hace remontar al diablo el que los seguidores de Mitra "expresen de modo tan maligno incluso las acciones mediante las que se realizan los sacramentos de Cristo".

En ningún modo imitaron los seguidores de Mitra la eucaristia cristiana, sino al révés.."

Los cristianos que vivieron tras la legalización hecha por Constantino se encargaron de adaptar las tradiciones paganas a las cristianas. Finalmente en el año 350, el papa Julio I reconoció oficialmente el 25 de diciembre como la Fiesta de la Natividad.

Así pues nos llegó la celebración de la Navidad. Parece entoncés que la religión mayoritaria de Occidente fue poco imaginativa y muy plagiadora. Y deténgase a pensar un momento como sería culturalmente el mundo, o por lo menos Occidente, si Constantino no hubiese catapultado al cristianismo. Quizás este 25 de diciembre no se diría Feliz Navidad, sino Feliz Sol Invicto.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El fabulador anuncia al redentor

La anunciación del Ángel Gabriel a María es parte de las historias que se cuentan en diciembre, y que se conmemoró el pasado 8 de diciembre. Este anuncio se basa en el Evangelio de Lucas, que es considerado inspirado -como si con eso resultara cierto- y que es aceptado por católicos, ortodoxos y protestantes.

Lo que pocos conocen es que el Evangelio de Santiago también contiene la historia de la anunciación, pero en esta ocasión el ángel no va hasta su casa sino que llega a un pozo donde María fue por agua:

1. Y María tomó su cántaro, y salió para llenarlo de agua. Y he aquí que se oyó una voz, que decía: Salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo, y bendita eres entre todas las mujeres. Y ella miró en torno suyo, a derecha e izquierda, para ver de dónde venía la voz. Y, toda temblorosa, regresó a su casa, dejó el cántaro, y, tomando la púrpura, se sentó, y se puso a hilar.

2. Y he aquí que un ángel del Señor se le apareció, diciéndole: No temas, Maria, porque has encontrado gracia ante el Dueño de todas las cosas, y concebirás su Verbo. Y María, vacilante, respondió: Si debo concebir al Dios vivo, ¿daré a luz como toda mujer da?

3. Y el ángel del Señor dijo: No será así, María, porque la virtud del Señor te cubrirá con su sombra, y el ser santo que de ti nacerá se llamará Hijo del Altísimo. Y le darás el nombre de Jesús, porque librará a su pueblo de sus pecados. Y María dijo: He aquí la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra.

Obviamente los cristianos actuales rechazarán el anterior texto porque no hace parte del canon que fue aprobado por los primeros cristianos. Poco se preocupan ellos de ver que la narración de Lucas es históricamente inexacta especialmente al intentar fijar la fecha en la que nació Jesús.

La razón por la que hoy la tradición afirma que el ángel visitó a María en su casa y no en el pozo, así como también que no acepté otras historias fantásticas del Protoevangelio de Tomás, como que María fue educada por ángeles en el templo, se debe a la elección hecha muchos tiempo después de que hubiese cualquier testigo ocular de las historias que se atribuían a Jesús.

Por ejemplo, el primer “canon” o listado de libros "inspirados" fue el Canon Muratorio que fue compilado en 170. El Canon Muratorio incluye todos los libros del Nuevo Testamento, excepto Hebreos, Santiago y 3 Juan. En el año 363 el Concilio de Laodicea declaró que solo el Antiguo Testamento y los 27 libros del Nuevo Testamento eran confiables para establecer doctrina- ¿y cómo lo sabían?. El Concilio de Hipona (año 393) y el Concilio de Cartago (año 397) también confirmó la autoridad de los mismos 27 libros. Y así tras autoconvencimiento en autoconvencimiento los cristianos establecieron que creer y al clero solo le restaba aceptar calladamente y creerse todo por fe.

Así pues unos pocos escogieron el listado de obras a creer, y aunque hay errores geográficos e históricos en estas obras los predicadores que golpean de puerta en puerta seguirán insistiendo en que esto es "palabra de Dios". Por eso, en caso que tenga la paciencia, bien podría dejarle a uno de esos fundamentalistas celosos el acertijo de la época del nacimiento de Jesús hecho por el autor del Evangelio de Lucas que se encuentra en el artículo ¿Por qué los ateos no creemos la historia de navidad?

Por último, la viñeta que acompaña esta entrada es de Dosis diarias del chileno Alberto Montt

viernes, 18 de septiembre de 2009

Jesús el Buen Hombre y el Cristo canalla

Phillip Pullman es un escritor inglés conocido por su trilogía llamada La materia oscura. En el mundo hispano es más conocido por ser el autor de La Brújula Dorada, primer libro de esta trilogía.

Con su anterior obra logró enfurecer a la derecha religiosa norteaméricana por retratar a Dios como un anciano senil. Muchos sitios web católicos afirman que sus novelas son anticatólicas. Pero ahora parece que el enojo será mayor y más controversial, pues su nueva novela llamada "Jesús el Buen Hombre y el Cristo canalla".

El libro proveerá un nuevo relato sobre la vida de Jesús, argumentando que la versión del Nuevo testamento fue moldeada por el apóstol Pablo. "En el tiempo que los evangelios se estaban escribiendo- dijo Pullman al diario The Guardian - Pablo había comenzado a transformar la historia de Jesús en algo totalmente nuevo y extraordinario, y n poco de su visión influyó en lo que los autores de los evangelios pusieron en ellos"

Se obra fue, en muchas bibliotecas de los Estados Unidos, retirada porque según los cristianos incitaba a los niños en el ateismo. El nuevo libro de Pullman será publicado la próxima Pascua.

"Pablo era un genio literario e imaginativo de primer orden que probablemente ha tenido más influencia sobre la historia del mundo que cualquier otro ser humano, Jesús incluido." Agregó Pullman.

"La historia que cuento nace de la tensión en la naturaleza dual de Jesucristo, pero lo que hago con ello es solo mi responsabilidad. Las partes de este relato son como una novela, una historia, y otras como partes como un cuento de hadas; quise que esto pareciera así porque es, entre otras cosas, una historia sobre como las historias se hacen historias." Puntualizó.

El editor, Jamie Byng, afirmó que "Jesús el Buen Hombre y el Cristo canalla" hace lo que todo libro debe hacer: Generar cuestionamiento entre sus lectores.
Personalmente no he leido "La Brújula Dorada" y no se que tan atea o anticatólica es, pues si bien es cierto los fundamentalistas se escandalizan por casi todo. Veremos como será está novela.

¿Y usted que piensa de obra de Pullman?

sábado, 18 de abril de 2009

El proyecto Jesús

Jesús significa muchas cosas para diferentes personas. Para algunos idealistas Jesús fue un chico chévere y agradable, una especie de hippie en medio del imperio romano. Para muchos cristianos fundamentalistas es Dios hecho hombre, segunda persona de la Trinidad -una doctrina tan absurda como el agua seca-. Para otros grupos cristianos (como los Testigos de Jehová) que no lo consideran Dios sino la primera creación de Dios, un dios con minúsculas; Para los musulmanes Jesús no fue más que un profeta que predijo la llegada de Mahoma; Para los judíos un predicador más, pero no el mesías que esperaban; Para otros fue un predicador de Galilea que sus sucesores lo harían pasar por milagroso y posteriormente lo ensalzarían a la posición de Dios; y para unos pocos ni siquiera existió.

Muchos cristianos creen que Jesús está vivo en "el cielo", aunque ningún telescopio o sonda espacial lo haya visto. Creyentes como los adventistas creen que volverá "pronto" a la Tierra -algo que llevan diciendo desde hace cerca de 160 años.
En su nombre muchas personas hacen obras de misericoridia y de atención humanitaria, otros han matado, conquistado y odiado. En su nombre se cobran diezmos, se presionan políticas conservadoras, así como valores importantes como la bondad y la honestidad. Por Jesús muchos se han hecho célibes, otros han entrado en cruzadas y otros tantos se han hecho inquisidores.
La literatura rebosa de libros sobre la vida de Jesús de Nazareth. Algunos muy heterodoxos afirman que Jesús en su juventud estuvo en India aprendiendo filosofía oriental. Otras obras como el ya famoso “Código Da Vinci” supuran sensacionalismo e hipótesis conspiranoicas. Según los mormones Jesús después de su resurrección viajó a América a predicarles a los nativos. Pocos humanos han tenido tanta atención y también tanta tergiversación sobre los hechos de su vida.
Cómo fue en realidad el Jesús de carne y hueso? Esta pregunta hecha desde la historia, y con el anhelo de ser respondida imparcialmente ha llevado a investigadores de Estados Unidos y de Europa a fundar el “Jesus proyect”. Una iniciativa que arrancó en diciembre de 2008 y que busca en cinco años dar una respuesta lo más realista posible sobre el famoso predicador de Galilea.
El académico argentino Emanuel Pfoh, de la Universidad de La Plata, es uno de los investigadores que participarán en el proyecto. En declaraciones hechas al periódico El Mercurio de Chile este profesor comentó que el objetivo de esta investigación es diferenciar entre el Jesús histórico y el Cristo de las creencias, "entre lo que podemos probar a través de argumentos y evidencia, y aquello que pertenece solamente al ámbito de la fe".

La declaración de Pfoh suena como música a los oídos racionalistas, pero no suenan agradables a los oídos de los católicos y protestantes. “Yo soy el camino, la verdad y la vida, dijo Jesús (Juan 14:6)”, suelen repetir los cristianos como un mantra para defender la historia de Jesús dada en los evangelios (que tiene inexactitudes históricas y geográficas!) Lo que estos cristianos no logran entender es que antes de repetir como loros estos versículos para mantener una doctrina se debe constatar la veracidad de esta. ¿En realidad dijo Jesús lo que se le adjudica en los evangelios? ¿Hizo los milagros que dicen allí? ¿No podrían los escritores de estos evangelios haber tergiversado parte de la vida de Jesús? El encajonamiento doctrinal que cada secta cristiana impone sobre sus fieles les dicta cómo deben pensar, y por lo tanto cualquier solicitud de evidencia es vista como obra de Satanás, engaño, o falta de respeto por sus creencias. Algo realmente lamentable.

Benjamín Rodrigo Toro, historiador de la Universidad de Concepción afirmó al mencionado diario que los académicos del “Jesus Project” que uno de los desafíos más grandes es encontrar un texto de la época de Jesús que lo mencione y que corrobore algunos de los hechos mencionados en los evangelios. Evangelios que fueron escritos tiempo después de la muerte de Jesús por personas que no fueron testigos directos de los hechos que escribían. Los cristianos mencionan el testimonio Flaviano, el cual es una cita sobre la muerte de Jesús hecha por un contemporáneo, el historiador judío Flavio Josefo:

"Existió un hombre sabio, llamado Jesús (...) Era el Cristo. Delatado (...) Pilato lo condenó a la crucifixión. Aquellos que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo, porque se les apareció al tercer día de nuevo vivo (...) Desde entonces hasta hoy existe la agrupación de cristianos que de él toman nombre".

Muchos investigadores consideran este texto una adición posterior, tal vez a cargo de escribas de algún convento. Falta encontrar una evidencia de la época de Jesús que lo mencione directamente.

Hay algunos hallazgos que prueban la existencia de lugares o personajes mencionados en los evangelios, pero esto no significa que el relato sobre Jesús hecho en la Biblia es 100% correcto. Existen inscripciones que aluden a personajes como Pilato o Caifás. Se han hallado cerca de Jerusalén las piscinas de Betesda y de Siloé, que son mencionadas como lugares donde Jesús llevó a cabo milagros. Un museo local exhibe una embarcación similar a las que pudo haber usado Jesús para navegar en el Mar de Galilea, que curiosamente podía llevar a 12 personas y que ha sido llamada “la barca de Pedro” Pero que exista una barca de esa época con capacidad para 12 personas no significa que Jesús viajo en ella, ni mucho menos es prueba que caminó sobre las aguas.

Gran parte de la vida de Jesús está sustentado por la tradición. Algo que puede ser comprobado por el viajero que va a “Tierra Santa”. Tal es el caso de la Vía dolorosa. El profesor Toro dice que "Jerusalén fue arrasada por los romanos en el año 70 de nuestra era, y luego en el 135 durante la tercera gran rebelión judía no dejaron piedra sobre piedra. Fue reconstruida durante la época bizantina, la árabe y de las cruzadas, pero la ciudad subió varios metros y la Vía Dolorosa que hacen los peregrinos corresponde a lugares que datan de la Edad Media". ¿Podemos estar seguros que la Vía Dolorosa fue en realidad el lugar por donde pasó Jesús sus últimos días de la forma como hoy lo muestran en Jerusalén?

El "Jesus Project" buscará comprobar la autenticidad del Santo Sepulcro, que abarca tanto la zona del calvario como de la tumba. El edificio data de la época bizantina, pero la tradición dice que se construyó sobre un templo pagano levantado para borrar cualquier huella del lugar donde murió Cristo. El proyecto examinará la evidencia arqueológica de una crucifixión del siglo I.
El primer informe del “Jesus Project” se espera para mayo del 2009. Dentro de cinco años ojalá podamos tener un retrato más acorde con la realidad sobre tan particular personaje. En la página principal de Sindioses.org se han publicado un par de escritos sobre la historicidad de Jesús:
La página de “Jesus Project” da click aqui.
¿Y usted que piensa de la historicidad de Jesús? ¿Cree que este proyecto servirá a conocer la realidad sobre Jesús? ¿Impactará esta investigación secular las creencias de las personas?