jueves, 8 de abril de 2021

Es injusto que las iglesias en Colombia no paguen impuestos

La nueva reforma tributaria que plantea el gobierno del presidente Duque propone que los ciudadanos con ingresos al año de 30 millones de pesos ($ 8,228.67 dólares estadounidenses) paguen el impuesto de renta. Esta acción sin duda afectaría a la clase media colombiana.

Varios analistas han señalado que en las últimas reformas tributarias el sector bancario y las grandes multinacionales se han visto beneficiadas con rebajas de impuestos. Otros han añadido que, las multinacionales de la fe, es decir, las iglesias, siempre han estado exentas del impuesto de renta, entre otros impuestos, siendo de hecho un nicho idóneo para enriquecerse lícitamente.

El panorama de las iglesias cristianas (principal segmento de la diversidad religiosa) es de constante crecimiento. En promedio una iglesia nueva se registra cada día en Colombia en el Ministerio del Interior. Ya hay más de 8000 entidades religiosas con personería jurídica especial, y no hay barrio de clase media o baja en Colombia que no cuente con una iglesia autocéfala o que carezca de una sede de una denominación mayor.

El dinero fluye a las iglesias por medio del diezmo: el diez por ciento de los ingresos de un feligrés; ofrendas, que son aportes voluntarios adicionales, y “siembra de promesas o pactos”, que son dineros que se le entregan a “Dios” (en este caso a los pastores, porque no hay un banco en el reino de los cielos, pero sí en la Tierra cuentas bancarias a nombre de las iglesias) a cambio de obtener trabajo, un éxito personal, sanación, etc. El mensaje es claro: el diezmo le pertenece a dios. Si no lo pagas le están robando al todopoderoso; si no ofrendas no recibirás salud, empleo, etc. Los réditos económicos de esta estrategia para los pastores son significativos.

Las iglesias que predican la bendición a cambio de dinero siguen la “teología de la prosperidad”. Entre ellas está el G-12 Misión Carismática Internacional, Avivamiento, Iglesia Universal del Reino de Dios, El Lugar de su Presencia, Ríos de Vida, Manantial de Vida Eterna, entre muchas más. Según ellas, si te va mal económicamente es porque no tienes suficiente fe y no diezmas. ¿Qué hay que reclamarle al Estado por políticas de bienestar social? ¡Jamás! Eso es comunismo y es del diablo. ¿Ahora ven porque la afinidad entre muchas de las anteriores iglesias con los sectores de derecha y extrema derecha?

Otras solo piden el diezmo, y no incluyen la teología de la prosperidad, como los adventistas, bautistas, pentecostales. Otros no piden diezmos, pero hacen que los feligreses compren publicaciones, siendo un gran negocio editorial, como los testigos de Jehová.

Los pastores cristianos más reconocidos del país tienen tantos lujos y opulencia como invocaciones a Dios y a la Biblia. Por ejemplo, el pastor Miguel Arrázola, de la Iglesia Ríos de Vida de Cartagena, vendió en 2016 un apartamento en el edificio Regatta en Cartagena por 1500 millones de pesos para mudarse al exclusivo sector de Barcelona de Indias, a una casa avaluada en unos tres mil millones de pesos (según información de El Bullerengue que adjunta Certificado de Tradición y libertad del inmueble).


Los pastores Arrazola de "Ríos de Vida"
Los pastores Arrázola de Ríos de Vida

Hablando de los ingresos de, solo esta iglesia en la capital de Bolívar, El Bullerengue dice que:

Según fuentes de personas que han trabajado con la Iglesia, el recaudo de Ríos de Vida puede llegar a 1.250 millones de pesos mensuales [del 2016]. La inmensa mayoría de este dinero llega en efectivo, y otra parte se entrega en tarjeta de crédito e incluso cheques. Dos veces por semana los camiones de la agencia de transporte de valores se estacionan por el lado de la avenida Pedro de Heredia para llevar la plata del señor.

Siguiendo con el mismo pastor, el periodista Lucio Torres, comenta que el líder de Ríos de Vida adquirió la franquicia del pastor César Castellanos, de la Misión Carismática Internacional para poder operar con su megaiglesia. El valor de la franquicia dice no conocerlo, pero el solo hecho de tener que pagar una franquicia, al mejor estilo de una cadena internacional, da una idea sobre los ríos de dinero que mueven las iglesias cristianas en Colombia.

Otras fuentes consultadas mencionaron que a inicios de los 2000 hubo una fractura en la Misión Carismática G12, de la que nació la Iglesia Cristiana Sin Muros, encabezada por el pastor César Fajardo. Excristianos que vivieron esa división mencionaron líos por el poder político y por dinero. Estos hechos, que hicieron que las personas consultadas renunciaran a estas iglesias, les recordaron más una rivalidad entre empresas que el mensaje de “vende todo lo que tiene y dalo a los pobres” que, según los evangelios de Mateo y Lucas, Jesús dijo al joven rico. Los pastores de estas iglesias suelen restarles crédito a estas revelaciones diciendo que al apartarse de su Iglesia se volvieron instrumentos de Satanás y cosas similares.

Y hablando del joven rico, viene al anecdotario de los pastores colombianos, el caso de John Milton Rodríguez. Actual pastor cristiano y senador de Colombia Justa Libre. Rodríguez pasó a ser el joven rico a los 26 años cuando dejó de ser un distribuidor de periódico y se hizo pastor a fundando la Iglesia Misión Paz a las Naciones.

Muchos pastores y pastoras, autodenominados apóstoles y hasta profetas nacidos en estas tierras, cuentan ahora con mansiones en el extranjero avaluadas por encima del millón de dólares. Tal como es el caso de la otrora humilde costurera, oriunda de Chipatá (Santander), que se hizo líder religiosa, y pudo comprar varios inmuebles en el estado del sol. Incluyendo una mansión de 1,8 millones de dólares en Weston, Florida, Estados Unidos.


Las iglesias católicas y de la diversidad protestante no pagan impuesto a la renta, tampoco impuestos municipales. Sus diezmos y ofrendas no están gravados de manera alguna. La Dian reveló en 2017 que el patrimonio bruto que declararon más de 8.000 asociaciones religiosas, en ese momento registradas, alcanzó $14,4 billones y reportaron ingresos brutos por un valor de $5,4 billones de pesos.

Es injusto que la clase media deba que ser la que se aprieta el pantalón. Que ahora se le piense gravar hasta el café que se toma cada mañana, mientras las iglesias pueden darse el lujo de poner a sus pastores en los barrios más exclusivos de las ciudades colombianas o del exterior.

Es necesario que las iglesias contribuyan al Estado pagando un impuesto sobre su renta (o ingresos), sobre su patrimonio, sobre sus activos en el exterior y paguen el impuesto predial sobre sus propiedades para efectos de poder utilizar tales recursos para muchas de las necesidades que tiene el país: dotar la red hospitalaria, darle computadores a los estudiantes rurales que no pueden conectarse a las clases virtuales, darle a los científicos colombianos los recursos para que puedan hacer investigación en Colombia y no tengan que irse del país…

En la tesis de grado Análisis del no pago de impuestos de las iglesias cristianas colombianas (2019), Boyacen y Vanegas concluyen:

La reforma estructural tendrá que llegar a lugares donde muchos habían temido llegar: Al gigantesco patrimonio de los cultos, porque gravar a las iglesias no es profano, sino sentido común. La equidad en el tema de las confesiones es urgente, y la idea de que la Dian debería decidir qué iglesia cumple o no con los requisitos para continuar gozando de privilegios debe desecharse, ya que sería como felicitar al católico y castigar al judío, y en tema fiscal la moral y la subjetividad no pueden ser rectoras. Por lo menos no en un Estado que se declara laico.

Lo justo sería que las actividades económicas que se realizan bajo los códigos 9191 y 9491 del RUT, correspondientes a asociaciones religiosas, empiecen a generar la equidad que tanto buscan en sus sermones, pero que poco aportan en realidad. Porque, sin ánimo de sonar crudos, no es posible ser sin ánimo de lucro cuando se tienen ingresos de cuatro mil millones de pesos anuales.

[…] El experto tributario y director de Carrero y Asociados, Nicolás Carrero, considera que las iglesias sí deberían hacer algún tipo de contribución al fisco, porque “mueven bastante dinero”, pero nadie las controla y ni siquiera existen auditores para el manejo de grandes cantidades de dinero. No llevan facturas, no tienen un sistema contable y hay muchas fachadas de iglesias que mueven demasiada plata, con una cantidad de ahorros tributarios que no le aportan nada al fisco. Deberían tributar así sea un poco”, puntualiza.


Los pastores predican que no pagar el diezmo es robarle a Dios, ¿pero quiénes podrían decirles a ellos, sin miedo, que le contribuyan al Estado para sacar al país adelante?

Mientras escribía estas líneas, la representante a la Cámara Katherine Miranda, de la Alianza Verde, dijo que con el pago de las iglesias del impuesto de renta se tendría un recaudo anual de 1,8 billones de pesos, lo que salvaría a la clase media de pagar más impuestos.

Si esta propuesta no llega a materializarse, es muy probable que sea porque el poder del pulpito ha llegado con fuerza a las curules del Congreso. Sería una muestra más de que aquellos que con Biblia en mano piden que los voten para salvaguardar “los valores” se refieren en realidad a sus valores económicos y los privilegios tributarios de las iglesias. Otro resultado nefasto de no tener una separación más estricta del Estado y las iglesias que ha permitido que estas hagan partidos, que los sermones sean también campaña política y que los pastores se vuelvan senadores.

lunes, 29 de marzo de 2021

Líder de la Iglesia Universal (Pare de sufrir) acude a vacuna contra el covid-19 en lugar de su manto sagrado

 

En Brasil la “Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD)”, conocida por su lema “Pare de sufrir”, es muy influyente tanto en lo espiritual como en lo político. Esta denominación, nacida en 1977, tiene presencia en Colombia donde paga espacios televisivos en el Canal Uno y tiene numerosos templos. En Brasil es la iglesia neopentecostal más grande, con más de 10.000 templos, así como por toda Latinoamérica y Angola (por la lengua portuguesa).

Su fundador y líder el “Obispo” Edir Macedo, es uno de los pastores más ricos del mundo, con una fortuna que pasalos 1.100 millones de dólares, construida gracias a los diezmos y ofrendas de millones de feligreses tras la promesa de obtener prosperidad y sanidad a cambio de pactar con Dios y darle a la iglesia el 10% de sus ingresos.

Macedo también posee una fuerte influencia política, a punto de ser en parte responsable de poner en el poder a Jair Bolsonaro, actual presidente, a quien apoyó decisivamente en su campaña presidencial.

La Iglesia de Macedo también es famosa por sus sesiones de “expulsión de demonios” y de sanidad. De hecho, en su publicidad suelen dedicar un día a orar por enfermos “Martes: Oración de sanidad – 7:00 p.m.” se lee en muchos de los carteles al ingreso de sus templos.

Bajo el lema de “Pare de Sufrir” y el de “Lo imposible no existe” han organizado cultos de sanación en los que han dado “el Aceite santo de Israel” y más recientemente “El manto sagrado” como parte de rituales de fe multitudinarios.

Pues bien, Edir Macedo, de 76 años, recibió junto a su esposa Ester Bezerra, de 72 años, la vacuna contra el covid-19 de Janssen (Johnson & Johnson). Vacuna de dosis única. Ambos fueroninmunizados el miércoles 17 de marzo en Miami, Estados Unidos, donde la parejase encontraba oportunamente en un “viaje misionero”, mientras que en Brasil la vacunación avanza muy lentamente. Tras recibir la vacuna el líder religioso publicó un video en su cuenta de Instagram. "Como se prometió, aquí está la evidencia de nuestra vacunación contra el covid", escribió.

El asunto de su vacunación no sería tan notable de no ser por el hecho que el multimillonario obispo ha sido muy crítico de la ciencia y se pronunció al inició de la pandemia contra el cierre de las iglesias.

Hace cinco años, cuando nadie imaginaba que vendría una pandemia, publicó un sermón llamado “La fe por encimade la razón”. En este decía que Moisés fue elegido por Dios no por haber sido educado por la ciencia egipcia, sino por creer en el Dios de Abraham.

“Es obvio que la buena educación que adquirimos de nuestros padres, la disciplina y los conocimientos que recibimos en escuelas y universidades tienen su valor, pero cuando se trata de buscar a Dios y de encontrar en Él el auxilio y amparo que necesitamos, así como el cumplimiento de Sus promesas, ¡solamente la práctica de la fe de Abraham les da a todos SU manifestación! La pregunta es: ¿En qué hemos apoyado nuestra vida? La fe de Abraham es contraria a la razón:”

Ya en inicios de la pandemia en Suramérica, el 15 de marzo de 2020, se pronunció fuertemente contra las medidas que suspendieron las reuniones en los templos. Esta decisión molestó profundamente al Obispo quien publicó un video en el que subestimaba la gravedad de la pandemia. En este dijo que no había razón para que la gente se preocupara por la enfermedad, y atribuía su proliferación a los medios de comunicación y a "Satanás".

“La gente está aterrorizada por algo que realmente no coincide con la realidad que los medios han lanzado al aire, con el horror que los medios han usado para hacer que las poblaciones, las naciones [estén] aterrorizadas por este virus, el coronavirus. Detrás detoda esta campaña de coronavirus hay un interés económico, y donde hay uninterés económico, ahí está”.

También dijo que "cualquier viento que tengas es neumonía". Y agregó: "Amigo mío y amiga mía, no se preocupen por el coronavirus. Porque esa es la táctica de Satanás, o una táctica más. Satanás trabaja con miedo, pavor. Trabaja con duda. Y cuando la gente está aterrorizada, con miedo, con duda, las personas se vuelven endebles, débiles y susceptibles.”.

Tras las fuertes críticas el Obispo retiró el vídeo, pero nunca se rectificó. Sin embargo, poco después estaría hospitalizado por contraer el sars coronavirus -2, pero la Iglesia mantuvo este hecho en secreto hasta junio de 2020, cuando el religioso informó sobre su hospitalización por haber contraído el nuevo coronavirus.

Mientras las palabras de Macedo, culpando a Satanás de las medidas de cuarentena, resonaban en las mentes de los creyentes. Su amigo político, el presidente Bolsonaro criticaba el cierre de las iglesias, en un claro guiño a sus electores evangélicos.

Es curioso que dentro de los rituales religiosos de la Iglesia Universal está el del “Manto Consagrado”. En unode los vídeos de esta iglesia se pregunta el narrador: ¿Existen los milagros? y proceden luego a pasar personas diciendo que fueron sanadas con solo tocar “el manto sagrado”.

Por eso cabe preguntarse, ¿por qué cuando el Obispo Macedo se enfermo de coronavirus fue llevado a un hospital para ser atendido por médicos y no a su colosal templo en Sao Paulo? 

Si, como el mismo dijo en su sermón pasado “La fe de Abraham es contraria a la razón” ¿por qué decidió vacunarse en lugar de orar, ungirse con el aceite “santo” de Israel o arroparse con el “manto sagrado”? ¿Por qué tuvo que recurrir a la vacuna, creada por la ciencia, cuando es un defensor de las curas por fe? ¿No podría haber adquirido los anticuerpos contra el virus con algunas de las supercherías con que atrae a miles de personas? E igualmente importante, ¿Por qué los pastores de la Iglesia Universal no estuvieron en las salas de emergencias sanando a los enfermos de coronavirus con sus rezos, aceites sagrados y mantos mágicos? ¿Por qué si Mateo 10:8 les dice ordena a los apóstoles: “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos…” nada de esto vimos por los pastores de la Universal, ni de ninguna otra secta cristiana?

El astrónomo Carl Sagan apuntaba una aguda reflexión: “Si quieres salvar a tu hijo del polio puedes rezar o puedes vacunarlo… Aplica la ciencia”.

Imaginemos por un momento que se pudieran gravar con impuestos los diezmos y ofrendas de las iglesias para investigación científica. Seguramente podría avanzarse más en rápido en salud pública que dejando esos recursos en las cuentas de las sectas.

Creo que la moraleja de toda esta historia es que aplicar la ciencia es mucho más provechoso que confiar en vendedores de esperanzas mágicas e indemostrables. 

jueves, 28 de enero de 2021

El 28 de enero de 2021, Jesús tampoco regresará: otro fallo profético para la lista

 Un cartel en un espacio de culto en Sabanalarga, Atlántico, marca la cuenta regresiva para que Jesús regrese por segunda vez. La fecha límite puesta es enero 28 de 2021.

El asunto no llamaría tanto la atención de no ser porque veinticinco personas, incluidos cinco niños, están recluidos desde diciembre ayunado. Entre los congregados hay niños.

Los feligreses de la iglesia, denominada Iglesia Cristiana Berea, regalaron sus bienes y posesiones, para dedicarse a la oración, la lectura de la Biblia y “hablar en lengua”. Práctica pentecostal que asusta a muchos de los vecinos del lugar de culto. Según algunos habitantes del corregimiento Isabel López, los niños no están recibiendo alimentos. Los feligreses de la Iglesia Cristiana Berea han dicho a los medios de comunicación que esperan es el segundo regreso de Jesús, tras lo cual serán arrebatados por Dios, y se dará la resurrección de los muertos.

Según declaraciones dadas a Alerta Caribe, el personero de Sabanalarga, Luis Fernando Moreno Llinás, los menores de edad, hijos de los feligreses que esperan el advenimiento, no están haciendo ayuno. Sin embargo, estos niños están siendo expuestos al ambiente de éxtasis religioso, además de que no han iniciado clases, porque sus padres consideran que el fin del mundo está cerca.

Según datos del Ministerio del Interior, aparece la “Iglesia Cristiana Berea” registrada en Barranquilla con personería jurídica especial 6026 del 6 de diciembre de 2010 y con Gabriel Alberto Ferrer Ruiz como representante legal (Esto en el Registro público de entidades religiosas de 2015). En Colombia se registra en promedio una iglesia cristiana a diario, siendo ya más de siete mil entidades religiosas, y la cifra crece. No existe para estas entidades religiosas y sus pastores ninguna fiscalización sobre los dineros que reciben por parte de diezmos y ofrendas, ni tampoco protocolos qué indiquen si una entidad de estas puede perder su personería jurídica en caso de exponer a sus feligreses a situaciones peligrosas, como parece darse en este caso.

Respecto a la segunda venida de Jesús esta ha sido profetizada decenas de veces. Resultando todos esos anuncios fallidos. Uno de los registros más antiguos se tiene del año 156 por un predicador de nombre Montano.

Lo mismo ocurrió en el año 500, 1366, 1532, 1533, 1555, 1666, 1792 y así sucesivamente.

El siglo XIX fue copioso en movimientos que predicaban el advenimiento de Cristo, especialmente en los Estados Unidos. Es así como nacen los mormones, se denominan santos de los últimos días. Siendo los últimos días desde hace siglo y medio.

El ánimo profético se profundizó luego con el predicador bautista William Miller, quien haciendo cálculos numéricos con textos de la Biblia profetizó el segundo advenimiento para 21 de marzo de 1844, y posteriormente corrió la fecha al 22 de octubre de 1844. Para esta segunda ocasión miles de personas habían vendido sus posesiones y reunido en oración, similar a lo que hacen ahora los feligreses de la Iglesia Berea. Pasada la fecha, y dado que nada ocurrió, el hecho se conoció como “el gran chasco adventista”.

Sin embargo, varios feligreses no se desanimaron. Optaron por una muy conveniente reinterpretación de la profecía. Según ellos, la profecía estaba bien calculada, excepto que el evento no era el segundo regreso de Jesús, sino del paso de Cristo del lugar santo al santísimo en un santuario celestial. Esta línea de creyentes formó las iglesias adventistas que llevan predicando un inminente segundo regreso de Jesús, pero ya sin aventurarse a poner fechas precisas. Ser muy específico nunca ha resultado ser útil para ningún profeta.

Dentro de los tempranos feligreses adventistas se encontraba Charles Taze Russell, quien formó luego un grupo aparte de estudiantes de la Biblia. Russell fijó la fecha del Armagedón para 1874 y luego para 1914. Como en 1914 no sucede lo predicado, Russell hace uso del recurso que buen resultado les dio a los adventistas decepcionados de 1844: Cambiar lo profetizado. Jesús si vino, solo que, de manera invisible, explicó Russell. Es por esto que sus lugares de culto se denominan “Salones del reino”. La vertiente cristiana formada por Russell se denomina Testigos de Jehová. Son los campeones en predicciones fallidas.

Este grupo religioso volvió a profetizar que en 1925 resucitarían los patriarcas del Antiguo Testamento: Abraham, Isaac, Jacob, etc. Para esto compraron una mansión en California llamada Beth-Sarim, o casa de los príncipes. Como pasó 1925 y esto no ocurrió, Joseph Franklin Rutherford, entonces presidente de los Testigos de Jehová, se fue a vivir allá. ¡Menos mal la platica no se perdió!

1975 fue la nueva fecha fijada por los Testigos de Jehová para el Armagedón, alegando que se cumplían los seis mil años desde la creación del hombre. Este nuevo fallo profético tuvo un gran efecto en perdida de feligresía. Sin embargo, no volviendo a mencionar los fallos y ocultando las publicaciones antiguas, es posible pasar la página y seguir adelante con la iglesia.

Mas recientemente, el teleevangelista Harold Camping profetizó el fin del mundo para 2008 y luego para el 15 de octubre de 2011.  Como era de esperarse, nada de esto ocurrió.

El propio texto de los evangelios cristianos pone en labios de Jesús las palabras “En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda”, hablando de su segundo regreso y el fin del mundo. Es evidente que no hay nadie del siglo I vivo andando por ahí. Es decir, que de haber sido estas palabras dichas por Jesús – en realidad los evangelios fueron escritos décadas después de la vida del famoso predicador – este sería el inicio de las predicciones fallidas.

Obviamente los teólogos cristianos se han encargado de crear interpretaciones curiosas y rebuscadas para dar a entender que con “esta generación” no se refería a quienes lo escuchaban. Malabares teológicos que nunca faltan.

Si tan solo se aplicara el pensamiento crítico a las creencias religiosas no tendríamos noticias tan lamentables como las de personas que regalan sus bienes para esperar la venida del señor, que rechazan las vacunas o las transfusiones de sangre, o de personas que dejan de lado una carrera universitaria, o rechazan un empleo porque se cruza con días supuestamente sagrados, porque así se lo enseñaron en su denominación religiosa.

Más preocupante aún son los casos en los que se exponen a menores de edad a cultos en los que hay histerias colectivas, éxtasis religiosos que los pueden traumar o que se les priva de alimentos con ayunos o de una educación abierta a la realidad del mundo. Vale la pena revisar hasta qué punto, una entidad religiosa puede, en nombre de la libertad religiosa, someter a menores de edad a situaciones negativas que ellos no eligieron. Esperemos que de Sabanalarga Atlántico, no nos lleguen malas noticias sobre los niños de la Iglesia Cristiana Berea tras la no venida de Jesús este 28 de enero.