
En este día se hacen campañas a favor de la tolerancia y la no discriminación, pero como muchos sabemos las iglesias organizadas están en contra de leyes antidisciminación o aquellas que quieran colocar las uniones entre personas del mismo sexo en igual de condiciones que las de personas heterosexuales.
Una reseña sobre la oposición de las religiones frente a la homosexualidad seria muy larga, y hay en la página principal de Sindioses un artículo para quien desee profundizar en el tema: “Homosexualidad, religiones y humanismo secular”
En este mes de mayo el activismo religioso contra gays y lesbianas se ha hecho notar en varios países. En la ciudad andaluza de Granada, el obispo Javier Martínez, en un artículo del 14 de mayo arremetió contra las parejas del mismo sexo. Estas fueron sus palabras: “los mismos que han decidido que a cualquier cosa —incluso constitutivamente estéril— se la puede llamar matrimonio, haciendo burla de los millones de personas de las que ellos viven, porque son quienes pagan como pueden sus impuestos, aunque ninguna de esas personas —absolutamente ninguna— haya nacido de esas uniones estériles”.
Aunque personalmente creo que hacen más burla de la sociedad, los obispos que encubre curas pederastas, y los religiosos que en muchos países de Latinoamérica exigen que la ciudadanía sostenga con sus impuestos a la Iglesia Católica, siendo que no todos sus miembros son parte de esta secta, y que el estado al no ser persona natural no puede tener una religión oficial o favorecida, esta capacidad de elección de una religión debe quedar para las personas naturales.
Al lado occidental del Atlántico los jerarcas católicos han emprendido la batalla contra la igualdad de gays y lesbianas especialmente en Centroamérica.
El pasado domingo, la Iglesia católica inició una recolección de firmas a la salida de misa en Costa Rica con el fin de convocar a un referendo que bloquee la posibilidad que en este país se apruebe una ley de uniones civiles para personas del mismo sexo.
A finales de abril, en El Salvador, la Iglesia logró mediante presiones que en la Constitución se estableciera que el matrimonio solo puede ser entre personas de diferente sexo, medida que ya había tomado Honduras en 1994. El arzobispo salvadoreño, José Luis Escobar, calificó el cierre de la posibilidad de uniones civiles y de derechos patrimoniales y de seguridad social para las parejas del mismo sexo “una bendición de Dios”.
El pasado 15 de mayo la noticia llegó de Perú, la ministra de interior Mercedes Cabanillas, sacó adelante una normatividad que prohíbe a los homosexuales pertenecer a la policía. Cabanillas es evangélica y participa en la Iglesia Bíblica Emmanuel de La Molina, con el pastor Miguel Bardales.
En Rusia varios grupos nacionalistas y de cristianos ortodoxos venían afirmando que se enfrentarían físicamente si los gays y lesbianas se atrevían a celebrar esta fecha con una manifestación. El alcalde de Moscú prohibió cualquier tipo de marcha y los activistas fueron detenidos al intentar realizarla.
En los Estados Unidos, especialmente en la Nueva Inglaterra, las cosas andan por otro camino. En los estados de Massachusetts, Connecticut y Vermont ya se permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo, y otros dos New Hampshire y Maine están en vías de aprobarlo.
Las leyes de estos estados incluyen normas que indican que las iglesias que no deseen celebrarlos no están obligadas a ello. Lo cual me parece justo, pues la norma debe regir para las uniones civiles, de lo contrario el Estado estaría interfiriendo en la religión. Pero, de la misma manera considero que cuando la Iglesia se opone a la aprobación de uniones civiles o matrimonios civiles está interfiriendo en el estado, y esto también debe ser rechazado.
Ahora opine.
¿Cree usted que la religión está entrometiéndose en política al prohibir leyes antidiscriminación, uniones civiles o matrimonios?
¿En su país ha habido alguna confesión que haya adelantado alguna acción homofóbica?
¿Cómo cree que será la situación en uno años?
¿Qué opinión le genera la norma impulsada por la ministra Mercedes Cabanillas?
¿Qué opinión le genera la beligerancia católica sobre este tema en Centroamérica?