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lunes, 20 de junio de 2016

No existe el extremismo religioso

No existe el extremismo religioso. Existe, sí, el practicante fiel de la religión.

Por: (Pala) Carlos Palacio
Publicado inicialmente en Las2Orillas

En Ecuador, los jurados de un programa de talentos ridiculizan y agreden a una concursante por el simple hecho de declararse atea. El obispo de Valencia (España), Antonio Cañizares, advierte a sus feligreses, enardecido, la llegada del imperio gay. El movimiento ISIS asesina 41 infieles en Yemen. El taxista que me trae hoy a casa me explica las razones por las cuales Hitler era un profeta y los judíos, asesinos de dios, son la mayor plaga de la humanidad.

Existe un error ampliamente extendido. El de creer que los comportamientos radicales asociados al fenómeno religioso ejemplifican un polo marginal y extremo de la creencia, mientras que el comportamiento de la inmensa mayoría de los creyentes, alejado por completo de este tipo de conductas bárbaras, es muestra del carácter benévolo de la religión. Y no es así. De hecho es casi lo contrario. Aquí un par de ejemplos.

Pese al supuesto mandato reformista del papa Francisco (meramente cosmético y publicitario), la anticoncepción sigue siendo proscrita por la doctrina católica. No existe duda para la Iglesia de que “todo aquello que a través de cualquier artificio impida, por métodos no naturales, la concepción de un hijo, es gravemente pecaminoso”, como bien claro lo dejaron las encíclicas Casti Conubii de Pío XI y Humanae Vitae de Pablo VI.

Plantón de la Iglesia Bautista Westboro calificada por muchos como
"extremistas religiosos" Ellos dicen estar fundamentados en la Biblia. 
Así las cosas, las anacrónicas voces que condenan la anticoncepción no hacen parte del extremismo católico. Hacen parte del catolicismo practicante, a secas. Mientras que l inmensa mayoría de mujeres que se dicen creyentes y que consumen un anticonceptivo, no son ejemplo de catolicismo moderado, sino de personas que deben ignorar el mandato de su religión para poder vivir una elección.

Los millones de católicos de buena fe que acogen con afecto a la comunidad homosexual no están siendo buenos católicos sino pésimos católicos. Están transgrediendo el mandato de una iglesia que sigue considerando aberrante la unión entre personas del mismo sexo. Sí. Francisco puede decir lo que quiera, pero la doctrina sigue siendo inflexible. Y, de hecho, el ejemplo es perfecto porque en lo relativo a este asunto puntual, abundan los ejemplos de mensajes de renovación presentados por el Papa en espacios bien microfoneados y publicitados, que luego fueron contradichos por el mismo pontífice en las esferas del poder clerical.

Son entonces los virulentos detractores de los derechos de los homosexuales quienes representan con fidelidad el espíritu del catolicismo, mientras que el resto no hace otra cosa que ignorar el mandato de la iglesia para seguir su instinto bondadoso.

La inmensa mayoría, no hace otra cosa que alejarse de esos preceptos,
domesticarlos y, en grandísima medida, ignorarlos
para edificar lo que algunos llaman una creencia descafeinada

Los jurados del concurso ecuatoriano, el obispo de Valencia, los integrantes de ISIS, el procurador Ordóñez y el taxista que me trajo a casa esta tarde, lejos de deformar el mandato de su religión, lo siguen con todo rigor. El resto, la inmensa mayoría, no hace otra cosa que alejarse de esos preceptos, domesticarlos y, en grandísima medida, ignorarlos para edificar lo que algunos llaman una creencia descafeinada que termine riñendo lo menos posible con su forma de ver el mundo. Dicho de otra forma, son personas que deben alejarse de los mandatos de su religión para ser buenos seres humanos.

Los tres grandes monoteísmos están construidos sobre una creencia extrema. Todos ellos afirman, sin posibilidad de discusión, que poseen la única verdad absoluta y que se debe exterminar, corregir, reprender o sanar a quien la contradice. No existe, entonces, algo como un extremista religioso. Existe, sí, el practicante fiel de la religión. Y no existe algo como un creyente moderado. Existe, sí, una inmensa mayoría de personas que decide poner su ética y su moral por encima de sus creencias, siguiendo la única ruta posible para ello: la de enfrentar o ignorar, consciente o inconscientemente, el mandato de su religión.

lunes, 29 de marzo de 2010

Respuestas para defender a la ICAR

El escándalo que vive la Iglesia Católica por centenares de abusos sexuales y psicológicos cometidos contra niños en todo el mundo a manos de algunos de sus sacerdotes ha traido toda clase de reacciones.

Estos hechos, que ante todo son delitos, y que la ICAR intentó ocultar deseperedamente, terminaron inevitablemente saliendo a la luz.

Una vez llegado el tiempo que los medios de comunicación llegasen a todos los rincones del mundo, que las victimas dejaran de ser niños, y que la Iglesia perdiera poder en Occidente, era cuestión de tiempo para que estos casos se conocieran. Tras la valentía de unos pocos casos en Estados Unidos en 1985, cada vez más victimas se han animado, y lo seguírán haciendo, asestando un duro golpe a la Iglesia de Roma.

Las denuncias que hoy aparecen en todos los medios, no buscan calificar a todos los sacerdotes católicos de pederastas, pero afectan la credibilidad y estatura moral de la ICAR por haber ocultado los casos y encubrir a los pederastas para evitar el escándalo.

Sin embargo, son desconcertates las reacciones que algunos prelados católicos y feligreses activos han tomado frente a este terrible escándalo.

Una de ellas nos llega desde Australia, donde el Arzobispo de Sydney, Cardenal George Pell, ha calificado la divulgación del escándalo en los medios de comunicación como "desinformantes" y se mostró a favor de un manejo "en privado". Las declaraciones son desafortunadas, ya que el manejo "privado" dado por la ICAR no llevó a la justicia a los pederastas, sino que garantizó la impunidad.

Pell dijo que "El tema es muy triste y demasiado serio para que circule desinformación generando mayor dolor en las víctimas" Luego, el Cardenal señalo que algunos medios suele referirse a la instrucción indicando que ésta "pedía a los obispos tratar las acusaciones con absoluto secreto y de informar a la policía bajo pena de excomunión". "La carta del Cardenal Ratzinger del año 2001 no hacía ninguna referencia a excomuniones", añadió.

Pell también dijo que, de los casos de pederastia en Australia que le ha tocado analizar, siempre ha alentado a las victimas a ir con la policía, pero son ellas las que prefieren mantener el asunto en privacidad.

Por otra parte, la historiadora católica Elizabeth Lev, que trabaja en Roma denunció que los medios de comunicación buscan por medio de la divulgación de este escándalo "destruir la fuerza moral de la Iglesia". Lev comparó el escándalo actual con los ocurridos a finales del siglo XVIII en Francia, lo que conllevó a un espíritu anticatólico y al asesinato de muchos presbíteros.

En palabras de Lev: "los salaces informes sobre los abusos sexuales del clero (como si estuvieran limitados solo al clero católico) han sido colocados por encima de las masacres de cristianos en India e Irak. Además, la frase ‘abuso sexual del clero’ se equipara erróneamente con ‘pedofilia’ para avivar aún más la indignación".

La historiadora católica hizo un paralelo con la situación francesa de finales del siglo XVIII, y mencionó que en aquel entonces Edmund Bunke, un protestante miembro del Estado inglés calificó los escándalos de entonces como una campaña contra la Iglesia. Lev citó las palabras de Bunke mostrándolas vigentes para los escándalos actuales: "no escucho con mucha credibilidad a quien habla del mal de aquellos a quienes van a saquear. Sospecho, en cambio, que los vicios a los que se refieren son fingidos o exagerados cuando se busca solo provecho en el castigo que planean".

Cuando Burke escribía esto, dice Lev, "los revolucionarios franceses estaban alistándose para la confiscación masiva de las propiedades de la Iglesia".

Por otra parte, el Vicario Emérito del Papa para la Diócesis de Roma y Ex Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Cardenal Camillo Ruini, afirmó en una reciente entrevista que los graves casos de abusos sexuales cometidos por algunos sacerdotes se generaron gracias a la "revolución sexual" de los años 60’s que ha hecho que la sociedad esté "invadida por la exaltación de la sexualidad".


Respuesta también desconcertante la del Obispo de Toledo, Antonio Cañizares, quien respondió que el aborto es peor que los casos de abuso sexual en Irlanda.

Por su parte, Sivano Tomasi observador permanente del Vaticano ante la ONU, apuntó que la culpa de estos abusos era la homosexualidad, que su Iglesia tanto ha condenado. "No se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. De todos los curas implicados en casos de este tipo, entre el 80% y el 90% pertenecen a la minoría sexual que practica la efebofilia, es decir, los que tienen relaciones con varones de los 11 años a los 17"

Los obispos de Francia se manifestaron este 26 de marzo de 2010 para declarar que las acusaciones de encubrimiento de Benedicto XVI por los abusos sexuales en Estados Unidos eran difamatorias. El Presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, Cardenal André Vingt-Trois, en la clausura de la asamblea plenaria de los obispos del país galo deploró la "campaña de difamación y calumnias organizada para ensuciar la figura del Papa Benedicto XVI".

Pedro Khupal, de Argentina, un feligrés católico seguidor del sitio AciPrensa se adherió al apoyo a la ICAR con estas palabras:

"Los católicos estamos siendo atacados tan tremendamente, que en lugar de estar en la ofensiva por la moral mundial, estamos a la defensiva. Un católico normal no aborta, trata de no divorciarse, evita las aberraciones sexuales, y en general trata de llevar una vida digna. Y resulta que aquellos que consideran que un matrimonio puede existir indiferentemente del sexo, que dos homosexuales pueden adoptar un niño, que el aborto es una solución fácil al problema de haberse olvidado de tomar la píldora, juzgan a toda la Iglesia porque algunos de sus miembros han fallado. Si, los sacerdotes pederastas han fallado, pero en un medioambiente de extrema tentación. Toda la humanidad parece estar en un estado de celo animal, donde el sexo parace ser el placer de mas fácil acceso. Los católicos somos seres humanos y caemos ante la tentación, pero nos arrepentimos y seguimos buscando el bien de todos. Quisieramos ser todos santos, pero no lo podemos, pero aun con nuestras fallas seguimos buscando el bien. En un mundo como el actual, esto es mucho, y si comparamos nuestras fallas con las de nuestros acusadores, nos tenemos que dar cuenta de nuestra enorme fortaleza moral."

Así pues, gracias a estos ilustres apologistas de la ICAR podemos concluir que la culpa de la pederastia de la Iglesia Católica no reside en el clero, ni sus dirigentes tienen culpa de estos crímenes. La culpa está fuera de la santa Madre Iglesia, y justo en lo que esta repudia y rechaza: la sexualidad, y sobre todo la homosexualidad. Los sacerdotes abusadores son efebófilos y no pederastas, y más importa aún, la Iglesia está bajo un ataque mediático que desea "destruir la fuerza moral de la Iglesia", atacar al Santo Padre, y son fruto de una conspiración anti-católica. No hay aún un "mea culpa" por encubrir a los delicuentes, ni un asomo de reflexión sobre el papel que la abstinencia sexual forzosa (celibato) pueda tener en estos casos.

¿Y usted qué opina?

jueves, 18 de junio de 2009

El "Misterio central" es un modelo pagano

El Cardenal de la ciudad de Toledo, Antonio Cañizares expresó su preocupación por el avance del escepticismo y la secularización por parte de la sociedad, como ya también lo había hecho el Arzobispo de Burgos, Monseñor. Francisco Gil Hellín, que ya habíamos comentado en este medio.

En su homilía dominical del pasado ocho de junio Cañizares afirmó que: “no podemos resignarnos a la extensión de la incredulidad y la implantación de modelos paganos de vida como si fueran un fenómeno irremediable y del todo normal en una sociedad desarrollada y moderna”.

Otra muestra más de cómo se niegan derechos llamándolos de otra forma. Ahora resulta que calificando como “modelo pagano” lo que no le gusta a la ICAR se pretende negar la posibilidad de divorcio a parejas no funcionales, de matrimonio a las personas del mismo sexo, o la posibilidad de aborto en casos de malformación. Pero mientras hayan sociedades pluralistas estas medidas se irán extendiendo en el mundo quieranlo o no. Y pues si, tendrán que resignarse.

El mayor absurdo vendría luego, cuando refiriéndose a la doctrina de la trinidad la definió como “el misterio central de la fe y de la vida cristiana; es la enseñanza más fundamental y esencial de la fe cristiana” y “en quien descansa y de quien procede el orden y el derecho que garantizan la paz”.

Me pregunto, ¿qué tiene que ver creer en la Trinidad con que haya paz en la sociedad? Es algo tan absurdo como decir que creer en los dioses egipcios es de donde procede el orden y el derecho que garantizan la paz. ¿Lo notan?

Recuerdo aquí, una cita de la obra “Por qué no podemos ser cristianos y menos aún católicos” de Massimo Poliodoro:

"Naturalmente, los pobres de espíritu solo son los exaltados que creían entonces, y creen hoy, que creen en la Trinidad. No ciertamente aquellos que, a sangre fría, han inventado todo el asunto para unir a la naciente fe cristiana populares creencias paganas por un lado, e igualmente populares conceptos filosóficos por el otro, que van desde la teología egipcia de Alejandría a la metafísica griega de Platón. No por casualidad, el Credo de Nicea y Constantinopla es considerado por los puristas el acta de nacimiento de la gran Apostasía: el abandono de la fe evangélica de Cristo y de los apóstoles y el paso de la teología doctrinal de la Iglesia y de los teólogos, dominada por los conceptos de filosofía griega (hipóstasis, sustancia, esencia, y toda la pesca) que Jesús y los primeros cristianos habrían encontrado completamente incomprensibles. " (pág. 210 y 211)

Recuerdo aquí el cacareado mensaje de los testigos de Jehová de que la doctrina de la Trinidad es una importación de las culturas orientales y que en el Nuevo testamento se toma a Jesús como un personaje aparte de Dios. Parece ser - y me cuesta decirlo, que estos creyentes de mentiras (porque los elaboradores de estas son sus dirigentes de la Watch Tower), están en lo cierto esta vez. Una lectura del Nuevo Testamento libre de prejuicios religiosos dará esa impresión.

Así pues al señor Cañizares, le pediría que al hablar de modelos paganos recuerde que la Trinidad cristiana es una doctrina que culturalmente está relacionada con las trinidades de Egipto y la India. Me parece que el "Misterio central " del cristianismo es en realidad un modelo pagano.

El absurdo de esta doctrina es motivo de una pizca de humor en la viñeta humorística que Alberto Montt ha publicado en sus "Dosis diarias" hace un par de días y que acompaña esta nota.

¿Y usted que piensa?

viernes, 12 de junio de 2009

Bautismo civil

El transcurso por la vida está marcado por una serie de eventos y celebraciones, en las que los rituales religiosos siempre han formado parte. La presentación de un bebe en sociedad, el paso de la niñez a la adultez, que está marcado por la fiesta de quince años para las señoritas en los países latinoamericanos, la primera comunión o el Bar Mitzvah para los jóvenes judíos. El matrimonio y los funerales, hitos importantes de la vida en comunidad también están impregnados de ceremonia religiosa. La opción de matrimonio civil es un hecho corriente en Occidente, pero, ¿qué tal un bautismo civil?

Pues el niño Leo, hijo de la actriz Cayetana Guillén Cuervo, fue el 6 de junio pasado, el primer niño que recibió el bautismo civil en la capital española. Sin embargo, Leo no es el primer infante bautizado civilmente en España. Ya en la provincia de Málaga fue bautizado el niño David Rando Ouviña, sin símbolos religiosos ni textos del bautismo cristiano.

El primer “bautismo civil” de Madrid fue oficiado en la Casa de la Panadería de la Plaza Mayor por el concejal socialista Pedro Zerolo, quien leyó los derechos del niño y calificó el rito de acto laico de bienvenida a la ciudadanía.

Frente a este rito laico las reacciones de los católicos no se hicieron esperar. El arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, afirmó «que haya un rito, una inscripción y que le quieran dar una solemnidad es como si quieren hacer un baile. Me da lo mismo; pero, ciertamente, es una estupidez llamar a eso bautizo». Mientras que Àngel Acebes, secretario general del Partido Popular, miembro también del movimiento católico Legionarios de Cristo, calificó de “payasada” este acto, y explicó: «Estamos efectivamente asistiendo a una política, a una estrategia de molestar a la Iglesia, de provocación y de agresión a la Iglesia y a los católicos; cada día tenemos un episodio, como es el de los bautizos civiles que, además de una agresión a los católicos, es una agresión al sentido común, de los católicos y de los no católicos».
En cuanto al bautismo del hijo de la actriz Cayetana Guillén en Madrid, Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular dijo que era un “ridículo interplanetario”

Personalmente, no veo nada de ridículo en un acto de presentación de un bebe a la sociedad. Veo si, como un gran ridículo que muchos defiendan a la ICAR a pesar de su larga historia de corrupción, mentira y opresión.

Ahora opina:

¿Qué opinión le genera este rito civil y las reacciones de la ICAR?¿Por qué algunos ciudadanos quieren bodas, funerales y bautizos laicos?

¿Le gustaría que la comunidad atea y agnóstica de su país pudiera tener este tipo de ceremonia?

¿Si pudiera optar por esta ceremonia, usted la haría?

viernes, 29 de mayo de 2009

Descaro mayúsculo o de como un cardenal suaviza un escándalo de pederastia

El cardenal de Toledo, Antonio Cañizares, expresó su opinión sobre los abusos sexuales ocurridos sistemáticamente en colegios católicos de Irlanda, revelados la semana pasada. En ella, no manifiesta que su secta –la católica- entregará a los curas pederastas a la justicia civil. Nada de eso. Cañizares ha suavizado las violaciones hechas por miembros de su secta durante 60 años con las siguientes palabras:

"No es comparable lo que haya podido ocurrir en Irlanda en unos cuantos colegios con lo que está ocurriendo con el aborto, con más de 40 millones de seres humanos que se han destruido legalmente"

(Ya en el blog Sindioses habiamos comentado el informe de los abusos en Irlanda )

Las anteriores declaraciones fueron hechas el miércoles 27 de mayo a la cadena de televisión TV3. Si bien es cierto que el cardenal pidió “perdón” y considero “totalmente condenables” por las violaciones, ya sabemos la forma como la Iglesia maneja estos asuntos: traslada al pedófilo de parroquia y todos a guardar un santo silencio!

Respecto a las palabras del cardenal mi asombro es mayúsculo, por tan enorme descaro. ¿No le da vergüenza a este ensotanado con las victimas de los vejámenes de los pederastas? ¿Cómo se le ocurre a este señor equiparar una acción tan vil, y que genera sufrimiento, como la violación, con otra que al darse antes de la formación del sistema nervioso no genera dolor ni sufrimiento, y que en muchos casos evita problemas mayores como traer al mundo a un niño con graves deformaciones? ¿Y qué es eso que en unos cuantos colegios? ¿Es que no se enteró del informe que calificó el problema como “endémico” de la Irlanda católica? Solo la religión provoca un trastorno en el análisis como el padecido por el cardenal Cañizares.

A las declaraciones del Cardenal respondió la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, quien consideró como "muy grave" e "irresponsable" relacionar los abusos sexuales a menores con el aborto. Para la funcionaria pública, las declaraciones del cardenal "son absolutamente inadecuadas e inoportunas, porque estamos hablando de asuntos completamente diferentes y es muy grave que se compare una cosa con la otra". "Los abusos sexuales normalmente se cometen en menores, se cometen contra su voluntad, afectan a una manera terrible a su vida, comparar una situación con otra es irresponsable y completamente inadecuado, sobre todo en una persona que ocupa una posición como la del arzobispo", aseguró la ministra.

En la entrevista Cañizares defendió la postura del Papa en su oposición al preservativo como medio de lucha contra el SIDA.

Cañizares aprovechó la entrevista para arremeter contra el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, a quien acusó de "debilitar los cimientos de una misma sociedad". Pero, ¿qué tiene tan molesta a la Iglesia católica con el gobierno? Recordemos que el gobierno socialista de Zapatero ha ayudado a crear leyes que permiten el matrimonio homosexual, la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo, el divorcio express y la asignatura de Educación para la ciudadanía en la currículo. El último ingrediente de la discordia se dio el pasado jueves 14 de mayo cuando el gobierno aprobó en el Consejo de Ministros el anteproyecto de ley que permite a las mujeres interrumpir su embarazo sin tener que cumplir necesariamente con alguna de las tres condiciones que se les imponían hasta el momento: violación, malformación del feto o daño físico o psíquico de la madre. En este anteproyecto, se determina que la interrupción de la gestación sólo se puede realizar antes de la semana 14. A partir de allí, y hasta la semana 22, el aborto sólo se podrá llevar a cabo si existen malformaciones en el feto o si el embarazo representa un riesgo físico o psíquico para la mujer. El gobierno socialista también contempla que se reforme la Ley de Autonomía del Paciente para que las adolescentes de 16 y 17 años puedan decidir abortar sin la autorización previa de sus padres o acudientes.

Bueno, volviendo a las declaraciones de Cañizares, el cardenal recalcó que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pretende llevar a cabo un cambio social y cultural muy grande, "hacer una sociedad y una cultura totalmente nuevas".

¿Será que lo que le molesta es que esta cultura nueva no tenga a la cabeza a la ICAR como lo hizo Franco?

¿Y a usted que reacción le producen las palabras del cardenal de Toledo?