Tras
el fallo del Consejo de Estado – Sección Primera en la que el Tribunal deja en
firme la asignatura de religión, pero también el Plan Alterno a esta
asignatura, las ONG Bogotá Atea y la Asociación de Ateos del Eje Cafetero hacen
un llamado para que se haga pública la no obligatoriedad de la asignatura de
religión, para que esta sea no confesional en las instituciones públicas, y que
se pongan en marcha los planes alternos a esta asignatura como lo exige la ley.
ElConsejo de estado acaba de resolver una demanda interpuesta en marzo de 2007
hacía el Decreto 4500 de 2006 que reglamenta la obligatoriedad de la religión
en la educación básica, así como la de un plan alterno. En su fallo, este Tribunal
ha dejado en firme el decreto. Dentro de los elementos que expuso este órgano
para dejar este artículo es que en este “se reitera expresamente, con relación
a la enseñanza y educación religiosa, el derecho de toda persona a recibirla o
a rehusarla. […]”.
Frente
a esta decisión, Bogotá Atea y la Asociación de Ateos del eje Cafetero desean
hacer pública su preocupación por el hecho que, en la mayor parte de las
instituciones educativas del país, tanto públicas como privadas, no existe el
plan alterno a la asignatura de religión que contempla la ley, así como el
hecho, que la clase de religión sigue haciéndose con fines de evangelización y
con favorecimiento a una religión, como lo evidencian muchos casos que se nos
han reportado.
De
igual manera hacemos un llamado a los colegios públicos, para que hagan los
análisis pedagógicos necesarios para revisar la asignatura de religión, a fin
de que esta sea neutral y no tenga finalidad de adoctrinamiento, sino al hecho
de analizar la religión como aspecto cultural y social de la humanidad, en aras
al pluralismo y el carácter laico del estado colombiano.
Firman:
Corporación
Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo
La educación en Colombia tiene como uno de sus fines “El pleno desarrollo de la personalidad sin más limitaciones que las que le ponen los derechos de los demás y el orden jurídico, dentro de un proceso de formación integral, física, psíquica, intelectual, moral, espiritual, social, afectiva, ética, cívica y demás valores humanos. (Ley 115 de 1994, art 1)”
Esto llevaría a pensar que todas las instituciones públicas y privadas trabajan por la promoción del respeto a la diferencia, evitando la perpetuación de estereotipos negativos que conlleven a la discriminación. Sin embargo, no siempre ocurre esto.
En Pitalito, Huila se encuentra La Normal Superior, uno de los colegios más grandes e importantes de esta ciudad y del sur del Departamento del Huila. Como Normal Superior ayuda a formar a jóvenes que seguirán, probablemente, la carrera docente. Este colegio es muy querido por los ciudadanos, pero a veces, hay cosas que se pueden mejorar y corregir.
En la entrega de boletines de este 18 de julio causó extrañeza el logro propuesto para el período por la maestra de religión para los estudiantes de grado séptimo. “Sustenta de manera concreta el valor, el significado y la condición de varón y mujer como únicas expresiones dispuestas por Dios en la diferencia de sexos, a la vez que relaciona textos bíblicos sobre el amor en pareja, familia y la procreación con la realidad de la familia en la actualidad”
Esto, en términos prácticos implica que: Primero, se está enseñando a los chicos que la única forma de constituir familiar es en el matrimonio heterosexual. Adiós posibilidad de casarse los gays y lesbianas. Segundo, que no es posible, no son aceptables las personas transexuales; Tercero, que la finalidad del matrimonio es traer hijos al mundo; y por último que la norma por la cual se define lo permitido o no, en la sexualidad y la familia, es la Biblia.
Es válido que muchos ciudadanos tengan esta visión como personal. Pero en este caso estamos hablando de un proceso educativo, en un centro público, es decir en una escuela, que, como las demás instituciones del Estado, son laicas (o al menos en el papel).
Los chicos de séptimo rondan las edades de 12 a 13 años. Algunos de ellos, una minoría, se sentirán atraídos por alguien de su mismo sexo. Y esto ocurrirá así sus padres sean machistas, homófobos o liberales. Ocurrirá así independiente que hayan puesto a los niños a escuela de fútbol o no. No tendrá nada que ver que sean hijos de madres solteras, o que hayan visto a un personaje gay en una película.
Una menor probabilidad hay, pero existe, que alguno de ellos sea transexual. Pero puede pasar. Y también puede ocurrir que alguno de los estudiantes de la Normal Superior de Pitalito conozca en el futuro a un amigo, compañero de trabajo, o familiar LGBTI. Puede que alguno de ellos, heterosexuales y educados con Biblia en una escuela laica, tengan un hijo LGBTI.
Y ahí es donde radica lo delicado de educar en la exclusión. Es totalmente reprochable que se enseñe que la única forma normal de constituir familia es de la manera heterosexual. Muchos chicos de minorías sexuales van a alimentar esos terribles pensamientos que no son aceptados, que la escuela les puede rechazar, que pueden ser objeto de matoneo, etc.
A su vez, estos mensajes alimentan el ideario de los estudiantes que hacen matoneo al chico poco masculino, al que prefiere el grupo de baile al equipo de fútbol, o a la chica que gusta de deportes de contacto a papeles tradicionalmente femeninos. También alimentan la idea que es normal que los jóvenes LGBTI sean echados de su casa, llevados a “terapias de reparación”, o como decía la ahora candidata a la Gobernación de Santander, Ángela Hernández, que los chicos homosexuales debían ser puestos en colegios aparte para que no afectaran “la moral”.
El suicidio en adolescentes LGBTI es alto, no porque sean enfermos, anormales o algo similar, sino porque la sociedad homofóbica se ha encargado de hacerles la vida imposible.
David Andina (@daandina), un médico de urgencias pediátricas en Madrid, España, trinaba el pasado 15 de julio: “Soy Pediatra de Urgencias. Hace unos días atendimos un adolescente transexual que había cometido su quinto intento de suicidio. Quizás, si sus compañeros de colegio hubiesen recibido talleres sobre la realidad LGTBI, no habría sufrido bullying durante años”
A este punto es al que quiere llegar esta denuncia sobre la clase de religión en la Normal Superior de Pitalito en el grado séptimo de la Jornada de la Mañana: Educar en la homofobia hace vidas miserables y mata.
En segundo lugar, es importante mencionar que la clase de religión no debe estar orientada hacia ninguna religión en particular. Hacerlo es adoctrinamiento religioso. No es posible tomar la Biblia, y la doctrina oficial católica, aquí transcrita en el logro académico de grado séptimo, como el criterio por el cual se educan estudiantes en una institución pública, y por lo tanto laica.
No es posible enseñar que el libro sagrado sea la Biblia, cuando la educación no está para promover el catolicismo (como sí lo ordenaba la Constitución de 1886), así como tampoco lo está para promover el Libro de Mormón, el Tipataka budista o el Bhagavad Gita de los Hare Krisna.
La maestra de religión da muestra del adoctrinamiento religioso al hablar de las “únicas expresiones dispuestas por Dios”. ¿Cómo lo sabe? ¿Dios se le apareció o está ella divulgando su credo personal? Y, ¿de qué dios estamos hablando? ¿Por qué no habla de lo dispuesto por Nemqueteba, el dios chibcha, o por el dios Caragabí, de los embera katios, si su clase no está indoctrinando?
Una aproximación neutral que muestre toda la diversidad religiosa y las opciones no creyentes, que les hable de que existen judíos, mormones, budistas, hinduistas y religiones indígenas, de manera neutral, sería más aceptable que el probable adoctrinamiento católico, que refleja ese plan de estudios. De hecho, cabría mencionarle a la maestra, que existen denominaciones luteranas, episcopales y metodistas que casan en la actualidad a parejas del mismo sexo. En definitiva, este boletín académico es reflejo de un adoctrinamiento religioso católico (prohibido en el Decreto 4500 de 2006) y una formación excluyente que facilita la homofobia y la transfobia.
Espero que la Secretaria de Educación de Pitalito, la del Huila y el Ministerio de Educación Nacional tomen este caso para empezar a promover una educación laica e incluyente, que refleje una realidad social en la que las familias son diversas y las aulas de clase también. De hecho, está aún pendiente de que el Ministerio de Educación Nacional cumpla con “la revisión extensiva e integral de todos los Manuales de Convivencia en el país para determinar que los mismos sean respetuosos de la orientación sexual y la identidad de género de los estudiantes” que le ordenó la Corte Constitucional en el 2015.
Ojalá se pueda empezar a educar en el respeto de la diferencia, el respeto por la diversidad, y se pueda avanzar hacia una educación laica y librepensante.
Al licenciado en ciencias sociales le asignaron la clase de religión y tras realizar un taller que traía a colación la doctrina de una congregación satanista se armó el lío
La denuncia de Jaime Sánchez, un profesor que dicta cátedra de religión en el Colegio Integrado Nuestra Señora de las Mercedes (curioso nombre para un colegio público) en el municipio de Lebrija (Santander), sería difícil de creer si no fuera porque el caso fue denunciado en una sesión del concejo municipal donde hizo presencia Eleazar Muñoz, sacerdote del municipio que preside la parroquia San Pedro Apóstol, haciendo las veces de guía espiritual. La sesión del concejo que quedó grabada en video debido a que fue transmitida en vivo a través de Facebook muestra lo que parece ser una reunión de la congregación para la doctrina de la fe y no una sesión de un concejo municipal que en un Estado laico no debería ser plataforma para perseguir profesores por razón de sus creencias o descreencias.
El problema se origina porque el profesor, un licenciado en ciencias sociales que fue designado en el área de religión, decidió que su clase no sería una plataforma para adoctrinar a los estudiantes en la fe católica como suele suceder en muchos casos donde la prohibición explícita en el decreto 4500 del 2006 (Art. 6) del Ministerio de Educación Nacional es ignorada olímpicamente, convirtiendo la cátedra de religión en una plataforma para hacer proselitismo a la fe católica.
En un trabajo de compresión de lectura y en aras de mostrar el espectro de creencias que nos rodean, Jaime Sánchez usó un compendio de normas propias de una congregación satanista obtenidas a través de fuentes en internet, lo que ha causado la indignación de padres de familia, concejales y obviamente el sacerdote del pueblo.
En la insólita sesión del concejo se propone el envío de una carta a la Secretaría de Educación con copia al gobernador donde se adjunta la supuesta prueba de que el profesor está impartiendo enseñanzas satánicas a los estudiantes y se solicita el traslado del docente. Uno de los concejales va más lejos y se pregunta cómo es posible que un profesor ateo puede ser designado en el área de religión y acto seguido un concejal más joven propone una especie de escrache contra el profesor denunciado mediante el uso de redes sociales para exhibir el caso y que exista el debido escarmiento.
Jaime Sánchez explica que lo que en realidad ocurrió es que en el proceso educativo y con el propósito de mostrar las distintas expresiones religiosas a sus alumnos promovió un taller de comprensión de lectura usando la doctrina de una congregación satanista como se podría hacer con el islamismo, el judaísmo, el zoroastrismo o cualquier expresión de la religión en el mundo que debe ser conocida por los estudiantes para recibir una cátedra religiosa objetiva e imparcial como lo ordena el decreto 4500 de 2006 del Ministerio de Educación Nacional que en su artículo 6 prohíbe explícitamente que la cátedra de religión se use de manera ocasional o total para hacer proselitismo a una determinada religión como ocurre en la vergonzosa sesión del concejo municipal, convertida en un tribunal eclesiástico presidido por un sacerdote.
No hace falta mucho sentido común para entender de que lo que en realidad está sucediendo con el profesor Jaime Sánchez, acusado de enseñar doctrinas diabólicas a sus alumnos, se trata de la típica persecución a un docente ateo cuya falta de fe es popularmente relacionada con el satanismo y el demonio propio de la doctrina cristiana presentado como el enemigo del dios en la fe católica profesada por el sacerdote y los concejales de Lebrija.
Al observar el video y todas las intervenciones es inevitable no preguntarnos cómo es posible que acusen a un profesor identificado como ateo de promover prácticas satánicas y malignas entre sus estudiantes. Un ateo por definición no cree en dios y como consecuencia tampoco cree en su antagonista mitológico conocido como el Diablo o Satanás, ambas deidades son parte fundamental de la fe católica y los ateos no creemos en la existencia de ninguna. ¿Los concejales de Lebrija no están en capacidad de diferenciar a un ateo de un satanista? Asimismo cabe preguntarnos, ¿por qué un ateo no puede dictar clase de religión en un colegio público? ¿Acaso el objetivo de la clase de religión es promover una determinada creencia contrario a lo que se ordena desde el Ministerio de Educación Nacional? ¿Entonces lo que quieren los concejales, el sacerdote del pueblo y los padres de familia indignados es que la clase de religión sea una catequesis católica como si el colegio fuera un centro de adoctrinamiento similar a una iglesia?
Cabe resaltar que el aparente ambiente de respeto y tolerancia que se aprecia en la sesión del concejo de Lebrija denunciada en el presente artículo no puede ser pretexto para atenuar la realidad de lo que está ocurriendo. No se puede hablar de respeto y tolerancia cuando de manera explícita se está solicitando el traslado de un profesor con base en una acusación falsa solo por ser ateo y ofrecer una clase de religión como debe ser: imparcial, objetiva y sin proselitismo cristiano o católico, mostrando la amplia gama de creencias y religiones con sus particularidades, sismas, disidencias y pilares. Las asociaciones ateas del país especialmente la Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo (Bogotá Atea) y la Asociación de Ateos de Bogotá ya están al tanto de este caso y estaremos atentos a las declaraciones oficiales de las autoridades competentes para realizar el debido seguimiento y, de ser necesario, poner en conocimiento de las autoridades las respectivas denuncias ante este presunto caso de acoso laboral, injuria y calumnia y discriminación con pretextos religiosos.
El presente caso es un campanazo de alerta para que el ministerio del interior y las entidades correspondientes a nivel departamental y municipal encargadas de desarrollar las políticas de libertad de culto y conciencia se aseguren de incluir de manera clara en sus políticas públicas a los ciudadanos ateos, agnósticos y no creyentes en general debido a que dicho sector de la población se encuentra en circunstancia de debilidad manifiesta y por nuestra condición de “no religiosos” carecemos de personería jurídica especial registrada ente el ministerio del interior y al tratarse de una minoría casi imperceptible en la sociedad constantemente somos víctimas del abucheo, la estigmatización y la satanización por parte de sectores religiosos mayoritarios en Colombia.
No es la primera vez que casos como estos ocurren en el país.
En entrevista con Bogotá Atea, Miguel Trujillo reveló las dificultades que un profesor ateo debe enfrentar en una sociedad que teme someter al escrutinio de la razón las creencias más arraigadas y el desprecio al que puede ser sometido una persona que enseña a pensar y no a creer ciegamente. Bogotá Atea en cumplimiento de su objeto social también dirigió derechos de petición al colegio y a la Secretaría de Educación departamental solicitando información y una atención preeminente ante la gravedad de los hechos.
A finales del 2017 a través de este mismo medio puse en conocimiento la historia de dos jóvenes de la I.E. San Francisco de Sales (otro nombre curioso para una institución pública) de la ciudad de Cúcuta que denunciaron ser víctimas de adoctrinamiento católico en su institución porque a pesar de ser ateos debían participar en actividades religiosas propias del credo católico y soportar el constante proselitismo religioso en una institución de carácter público.
Ante la proliferación de este tipo de denuncias solo hay una solución, y la solución no es dar la razón a quienes son la mayoría ni tampoco dar la razón a quienes conforman una minoría solo por el hecho de ser minoría. La solución radica en la laicidad que debe imperar en las instituciones del Estado que son pagadas con los impuestos de todos los ciudadanos colombianos. Creer o no creer es cuestión individual, pero la laicidad es deber y obligación de todas las instituciones públicas principalmente los colegios donde son formadas las personas que el día de mañana serán congresistas, alcaldes, gobernadores o concejales que deben saber diferenciar el ateísmo del satanismo para evitar pifias del calibre de las que se aprecian en el video base de esta denuncia. Los profesores deben promover el laicismo de manera activa como garantía de la libertad de culto y conciencia de los alumnos que tienen derecho a conocer todas las expresiones religiosas y su impacto en la sociedad de una manera objetiva y sin proselitismo a un solo credo.
Hago un llamado a profesores y estudiantes a denunciar este tipo de casos y llamo especialmente a los ateos que sé que son muchos entre los jóvenes a que salgan del armario y se den a conocer en la sociedad y especialmente en cada colegio donde estén estudiando. Entre más visibles seamos es menos probable que seamos pisoteados por quienes creen que sus creencias particulares se pueden imponer arbitrariamente.
Adenda
En la misiva que el concejo de Lebrija dirige a la Secretaría de Educación y a la gobernación se hace mención a un curioso caso de una persona aparentemente menor de edad que el ver la circular usada por el profesor que contiene referencias al satanismo, entra en una supuesta crisis que hace necesaria la atención médica y psicológica de esa persona sin que hasta la fecha se haya podido recuperar. Cabe preguntarnos si esos hechos tienen relación a que se les haya dicho a los niños que existe una variante religiosa que se llama satanismo o más bien a las ideas del catolicismo de esa persona y al constante bombardeo y adoctrinamiento cristiano y no precisamente al documento usado por el profesor. Personalmente espero que la Secretaría de Educación y los entes estatales con capacidad de decisión en este caso ignoren los relatos usados de manera capciosa para justificar una evidente persecución y actúen de manera contundente contra los instigadores de la situación denunciada.
La suspicacia me surge debido a que dicha situación fue denunciada ante el concejo municipal por una mujer que funge como representante del menor de edad que supuestamente tuvo una posesión demoníaca causada por el documento usado por el profesor en una de sus clases, y la víctima de la supuesta posesión repetía constantemente una alusión al “seis seis” que hace referencia al número de la bestia en la mitología bíblica. En el documento usado por el profesor no había ninguna referencia a ese número pero dicho signo sí es popular en el folclor cristiano, lo cual deja entrever que la exposición del menor de edad a esa idea se dio por otro medio posiblemente en su propio hogar o en la iglesia máxime cuando la misma denunciante manifiesta que llevó al menor afectado ante un sacerdote de Bucaramanga y no ante un profesional de la salud especializado en asuntos de salud mental.
Las escuelas públicas deben estar libres de adoctrinamiento religioso. Sin embargo, en varios países que son laicos, la religión como asignatura sigue ofreciéndose y usándose para adoctrinar menores.
Mientras que en países como Francia, Chile, Uruguay o México la educación religiosa no hace parte del currículo escolar de los colegios públicos de varios países de Latinoamérica y España se presenta. Y en algunos es de carácter obligatorio.
En el presente escrito veremos la situación de Colombia y Perú sobre el particular.
Colombia
En Colombia esta asignatura existe, a pesar que el Estado colombiano es laico desde la Constitución de 1991.
La Constitución Política de Colombia afirma en su artículo 68 que “en los establecimientos del Estado ninguna persona podrá ser obligada a recibir educación religiosa”. Sin embargo, en la Ley General de Educación de 1995 se incluyó a la religión como asignatura obligatoria. Y aunque hay directrices que piden que esta asignatura no sea usada para adoctrinar en un credo particular, la realidad en muchas partes del país es diferente.
Posteriormente, el Decreto 4500 de 2006 estableció la posibilidad que los padres de familia manifiesten la exoneración de la clase de religión para sus hijos en el momento de la matrícula. Para esto todos los colegios deben tener un plan alterno, bajo el cual se les evaluará.
Este plan alterno señala en el Artículo 4 del citado Decreto que: “al estudiante que opte por no tomar la educación religiosa ofrecida por el establecimiento educativo se le ofrecerá un programa alternativo el cual deberá estar previsto en el PEI con base en el cual se le evaluará”.
Sin embargo, estos planes alternos no existen en las instituciones públicas. De hecho, la inmensa mayoría de rectores y consejos académicos ignoran su existencia. Tampoco ha existido ninguna campaña informativa que dé a conocer a los padres de familia la posibilidad de exonerar a sus hijos.
Según el informe Estado de la laicidad en Colombia, 2010 – 2017, que realizó la Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo, se reportó que en muchos colegios públicos se usa la asignatura de religión para promover el catolicismo o el cristianismo en general. Lo anterior es más marcado en zonas rurales, pueblos y ciudades intermedias, así como en las básicas primarias en general. En la educación primaria se enseñan como realidades históricas la historia de Adán y Eva, el diluvio, o se han redactado en boletines de calificación descriptores de logro como “se le dificulta reconocer a Jesús como salvador del mundo”, como ocurrió en un colegio de Bello, Antioquia. Vale preguntarse si con un logro académico así podía aprobar entonces un estudiante judío, indígena o ateo.
También se reportó un caso, en el San Francisco de Sales en Cúcuta, en el que se pidió a cada curso hacer altares para la Virgen María en cada aula de clases, a pesar que existían allí —y aún existen— estudiantes evangélicos, que no adoran a la Virgen, como agnósticos y ateos. Uno de ellos, a manera de protesta simbólica, puso un ejemplar del libro El Mundo y sus Demonios de Carl Sagan junto a la imagen de la Virgen, lo que le valió al curso una reprimenda verbal por, según algunos docentes “profanar algo sagrado”.
La Corte Constitucional, tras una revisión de una tutela el año pasado, recordó la naturaleza laica del estado, en un caso en el que estuvo involucrada una docente cristiana no católica que pidió en reiteradas ocasiones no ser obligada a participar en las misas de la Institución Educativa Municipal Carlos Lozano y Lozano, de Fusagasugá, Cundinamarca. La Honorable Corte no solo determinó que se le había violado su libertad de conciencia y de culto a la maestra al obligarla a participar de estos actos, sino que en los colegios oficiales, que por naturaleza deben ser neutrales ante todo credo religioso, los directivos escolares no deben realizar actos religiosos que liguen a una institución pública con un credo en particular.
En las redes sociales muchos padres y docentes comentaron la noticia de este fallo adjudicando la crisis de corrupción a la falta de enseñanza de la Biblia, el catecismo o la creencia en Jesús. Aquí es preciso señalar que la educación religiosa no es lo mismo que la enseñanza de la ética. Platón hablaba de ética siglos antes que cualquier humano se autodenominase cristiano. La ética es una rama de la filosofía que se encarga del estudio de la moral. Se puede ser perfectamente un buen ser humano sin adherirse a un credo religioso, así como hay malas personas que creen en alguna divinidad o en presuntos libros revelados. ¿Qué tiene que ver con la moral el aceptar o no el dogma de la transubstanciación o qué la Biblia y no el Corán son la palabra de Dios?
Es cierto que como sociedad necesitamos enseñar, pero ante todo vivir los valores de honradez, honestidad, justicia, bondad, responsabilidad, cooperación y respeto. Pero esto es distinto a enseñar que hay un libro revelado, una iglesia a la cual asistir o dogmas que no se pueden cuestionar. Repito: ¡Ética y religión son dos cosas diferentes!
La ética también está señalada en la Ley General de Educación como asignatura obligatoria, aunque a veces se mezcla con la religión en su forma de presentarse o evaluarse. No es sobre esta asignatura que se estableció la posibilidad de exoneración de la que habla el decreto 4500 de 2006.
Les dejamos el vídeo de Bogotá Atea en el que promueven la exoneración de la clase de religión.
Perú Texto de J. Leonardo Vivanco Enriquez
¿Por qué se enseña religión en la escuelas?
Sobre eso, el Marco Curricular Nacional, en su segunda versión, en la página 17, dice:
“En 1980 se firmó el Acuerdo entre la Santa Sede y la República del Perú, más conocido como Concordato, donde el Estado peruano asume el compromiso de enseñar el curso de religión católica en los colegios públicos como materia ordinaria, aunque normas posteriores autorizan a los estudiantes que así lo deseen (con permiso o por pedido de sus padres) exonerarse de este curso sin afectar su promedio. Estas normas están vigentes y, en consecuencia, el curso se seguirá dictando en las mismas condiciones.”
El Currículo Nacional de Educación Básica, menciona que uno de los perfiles de egreso de la educación básica es que;
* El estudiante comprende y aprecia la dimensión espiritual y religiosa en la vida de las personas y de las sociedades.
El estudiante comprende la trascendencia que tiene la dimensión espiritual y religiosa en la vida moral, cultural y social de las personas. Esto le permite reflexionar sobre el sentido de su vida, el compromiso ético y existencial en la construcción de un mundo más justo, solidario y fraterno. Asimismo, muestra respeto y tolerancia por las diversas cosmovisiones, religiones y creencias de las personas. (p. 10 )
Además, una de la competencias que se muestran en el currículo, dice que el estudiante:
“Construye su identidad como persona humana, amada por Dios, digna, libre y trascendente, comprendiendo la doctrina de su propia religión, abierto al diálogo con las que le son cercanas”, y que “Asume la experiencia el encuentro personal y comunitario con Dios en su proyecto de vida en coherencia con su creencia religiosa”, además, agrega que; “Estas dos competencias se desarrollan en el área de Educación religiosa y se encontrarán explicadas en los programas curriculares de las modalidades educativas. Según la Ley 29635, ley de libertad religiosa, los padres de familia o estudiantes cuya confesión religiosa es distinta a la católica pueden solicitar exoneración del área, sin perjuicio alguno”. (p. 24)
Hasta aquí notamos la existe de todo un marco legal que ampara la existencia de la asignatura en cuestión, de su práctica en las escuelas y de su función según los documentos normativos, ahora bien, veamos que dice la constitución al respecto.
En el Capítulo I, sobre los derechos fundamentales de la persona, particularmente en el Artículo 2 dice que toda persona tiene derecho:
3.- A la libertad de conciencia y de religión, en forma individual o asociada. No hay persecución por razón de ideas o creencias. No hay delito de opinión. El ejercicio público de todas las confesiones es libre, siempre que no ofenda la moral ni altere el orden público.
Luego, en el Artículo 50 dice;
Dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración.
El Estado respeta otras confesiones y puede establecer formas de colaboración con ellas.
“Se define a Estado laico como aquel independiente de cualquier organización o confesión religiosa. Así, el Estado peruano es laico como lo son la inmensa mayoría de los Estados del mundo. (…) Pero lo más curioso de todo es que la vigente Constitución de 1993 no menciona la palabra laico, sobre la cual se ha construido una falsa conclusión, que sin embargo ha calado a fuerza de la repetición”.
Para terminar;
“El 3 de julio de 1991, Alberto Fujimori firma el Decreto Supremo 145-91-DF, en el que se establecen las asignaciones de dinero del personal eclesiástico de manera escalonada, de tal forma que el cardenal obtiene el mismo sueldo que un ministro de Estado, el arzobispo el 80% del sueldo de un vice-ministro, el obispo, 50%, etc. Cabe recalcar que estas asignaciones no son consideradas como sueldos, puesto que no están sujetas a ningún descuento por tributación”.
Ahora bien, considero que con estos objetos es posible generar algún argumento o a favor o en contra o quizá generar algún tipo de concilio, sin embargo, la chamba compleja se encuentra en la trasmisión de las ideas y de la información. De tal forma que, no se engañe a través de un discurso fundamentalista o de odio.
Les dejamos un debate sobre la educación religiosa en el Perú
La Asociación Peruana de Ateos (APERAT) y la Sociedad Secular y Humanista de Perú (SSH) han iniciado una campaña informativa para que los estudiantes de colegios públicos, universidades y hasta colegios privados, puedan exonerarse de tomar la clase de religión.
En el 2016 la ministra de Educación, Marilú Martens, afirmó que el Currículo Nacional de Educación Básica 2017 no retiraría las horas de clase del curso de religión.
En Perú, así como en Colombia, las clases de religión son obligatorias es las escuelas públicas. En el país inca la asignación de los docentes recae en la Iglesia Católica, lo que hace que las clases de religión sean de este credo. “Nosotros nos hemos reunido con monseñor Piñeiro y le hemos dicho que no se está ni reduciendo las horas ni quitando el curso de religión en los colegios públicos”, Afirmó la ministra el año pasado.
Esto ha llevado a los dos organizaciones ateas de Lima, la APERAT y la SSH, estén realizando acciones de volanteo cerca de los grandes centros educativos de la ciudad. Henry Llanos Chillet, presidente de la Aperat nos comentó que "toda institución educativa de Perú, sea colegio de educación primaria, secundaria o universidad, sea colegio o universidad religiosa o no, esta en la obligación de exonerar del curso de educación religiosa en cualquier de sus formas a quienes lo soliciten por motivos de libertad de consciencia."
Por su parte, Iván Antezana, un activista de APERAT y uno de los colaboradores en las acciones divulgativas nos dijo que "según la ley vigente, basta presentar una carta firmada por uno de los padres o tutores. Si el colegio entrega el cargo sellado, el alumno ya está exonerado y el curso de religión no entra en su promedio."
Artículo 8º.- Exoneración del curso de religión “Las instituciones educativas, en todos sus niveles y modalidades, respetan el derecho de los alumnos a exonerarse de los cursos de religión por motivos de conciencia o en razón de sus convicciones religiosas sin verse afectado su promedio académico. En los casos de los menores de edad, la exoneración procede siempre y cuando así lo expresen los padres o quien tenga la tutela de los mismos.”
Razones por las cuales abandonar la clase de religión
Sindioses.org preguntó a Iván Antezana las razones que justifican el retirarse de la clase de religión en las condiciones que estipula la ley. Estas fueron sus palabras:
La educación religiosa es peligrosa por razones concretas.
1. La realidad urbana, con su alta concentración de población, implica una muy amplia diversidad de personas. Ya no estamos en tiempos arcaicos, donde las bajas poblaciones implicaban una igualdad en muchos aspectos del grupo social. Ni estamos en los tiempos virreinales, donde se podía presumir que nadie escapaba del modelo religioso católico, en el cual simplemente se perseguía a quien tuviera un credo diferente. Suponer hoy en día que todos los escolares son católicos y si no, que igual se les puede empujar sus dogmas, es un retorno a épocas oscuras de la humanidad y conlleva el peligro de acostumbrar a los educandos a la injusticia, al sinsentido institucionalizado y a la tiranía de la mayoría.
2. La educación religiosa es educación por autoridad: las explicaciones son las que son, siempre han sido así y nadie las puede discutir. No sólo está la evidente colisión con cualquier forma de pensamiento crítico y lógico, sino un peligro mucho mayor: que al aceptar las cosas sin discutirlas, esos escolares van a ser más tarde presas fáciles de los charlatanes y corruptos que les venderán sebo de culebra o pajaritos de papel a cambio de votos.
3. Una educación religiosa que funciona como simple adoctrinamiento al margen de la realidad social es peligrosa para la construcción de cualquier cultura de laicidad.
Una sociedad laica entiende que la religión es un fenómeno individual, con espacios privados específicos para manifestarse. Mantener el privilegio católico de adoctrinar a los niños derrumba cualquier concepto laico al mostrar que la iglesia sigue teniendo corona y puede invadir los espacios públicos con la complicidad de las autoridades.
Sindioses.org apoya esta iniciativa de los ateos peruanos y pide a sus compatriotas librepensadores que ayuden a divulgar esta campaña. Para esto pueden escribirles a info@ateosperuanos.org y a exonerate@ssh.org.pe y en este fanpage: https://www.facebook.com/ExoneratePeru/
Debate radial
Les dejamos en enlace de este debate radial, recientemente realizado entre Iván Antezana y el sacerdote Francisco Ávila, sobre el tema de la educación religiosa.
Una reciente investigación publicada en la revista académica Intelligence, revela que los países más religiosos tienen peores desempeños escolares en ciencias y matemáticas. El estudio también mostró que los niveles de desarrollo de cada país y el tiempo destinado a la educación religiosa desempeñan un papel importante en los resultados de los estudiantes.
La investigación estuvo dirigida por Gijsbert Stoet de la Universidad Leeds Beckett, y por David Geary de la Universidad de Missouri. Ambos son docentes de psicología. El director del trabajo tiene una amplia experiencia en psicología experimental, neurociencia cognitiva, psicología del desarrollo y de la educación.
Para este trabajo, los profesores utilizaron los datos de un par de evaluaciones internacionales, las pruebas PISA y la pruebas TIMSS, unido con los datos de la Encuesta Mundial de Valores y la Encuesta Social Europea entre la población adulta.
Las pruebas PISA, Programa de Evaluación Internacional de Estudiantes de la OCDE se aplican cada tres años en estudiantes que tienen 15 años cumplidos (sin importar el grado que estén cursando). Evalúan comprensión lectora, ciencias y matemáticas. El TIMSS, Estudio de Tendencias en Matemáticas y Ciencias Internacionales se aplica a chicos de cuarto y octavo grado.
El estudio analizó datos de 76 países. Los cinco países menos religiosos fueron República Checa, Japón, Estonia, Suecia y Noruega, mientras que los cinco países más religiosos fueron Qatar, Indonesia, Egipto, Jordania y Túnez.
Los resultados también mostraron que en la gran mayoría de los países, las mujeres reportaron un nivel de religiosidad más alto que los hombres, pero esto no estaba relacionado con su rendimiento educativo.
Los investigadores mostraron que las horas de clase dedicadas a la asignatura de religión están en detrimento de la enseñanza de ciencias y matemáticas. Algo que Stoet denomina "hipótesis del desplazamiento"
Resultados en Ciencias en las pruebas PISA 2015
El profesor Stoet explicó: "El éxito de las escuelas y la educación en general se traduce directamente en sociedades más productivas y mejores niveles de vida. Dado el fuerte vínculo negativo entre la religiosidad y el desempeño educativo, los gobiernos podrían ser capaces de elevar los estándares educativos y los estándares de vida al mantener la religión fuera de las escuelas y fuera de la formulación de políticas educativas".
"La ciencia y la educación matemática son clave para las sociedades modernas. Nuestra investigación sugiere que la educación podría beneficiarse de un enfoque secular más fuerte. En este contexto, la política actual del Reino Unido de invertir más dinero en la fe debe ser reconsiderada."
Entre más religiosa la sociedad y la escuela
peor serán las explicaciones científicas y racionales.
Foto tomada de GTSSS
Los investigadores de la Universidad de Leeds han hecho un llamado a las directivas educativas del Reino Unido para que las políticas educativas sean laicas: "Ya se sabe que la educación religiosa conduce a la segregación de las comunidades, ahora también está claro que la religiosidad está directamente asociada con un menor rendimiento. Aun cuando los mecanismos exactos necesitan estudiarse mejor, mi consejo para los encargados de formular las políticas educativas es guardar separación entre la educación y la religión y tomar un acercamiento secular en la política educativa".
Los resultados son también aplicables a Latinoamérica en donde los peores resultados en ciencias y matemáticas se dan en Colombia y Perú, naciones que tienen la religión como asignatura obligatoria en las escuelas públicas y en donde abundan iglesias fundamentalistas que nieguen la evolución biológica, la geología histórica y la cosmología, además de fomentar el pensamiento mágico. Chile también tiene enseñanza de la religión, aunque con mejores resultados que Colombia y Perú, pero, en conjunto Latinoamérica se encuentra lejos aún de los países con mejor desempeño en ciencias y matemáticas.
Pasos en la dirección correcta fueron dados por el Reino Unido, cuando en el 2013 el gobierno determinó que todas las escuelas públicas y privadas debían enseñar la evolución biológica, so pena de perder los fondos estatales.
La enseñanza religiosa en la infancia elimina la frontera entre realidad y ficción
En otro estudio de 2014 publicado en Cognitive Science se evidenció que la enseñanza religiosa en niños desdibuja la frontera entre realidad y ficción. Los investigadores Kathleen H. Corriveau, Eva E. Chen y Paul L. Harris seleccionaron para un estudio a niños de entre 5 y 6 años, habitantes de una misma ciudad y entorno socioeconómico similar, pero con diferente grado de exposición a la religión. De esta manera, los investigadores formaron cuatro grupos:
1) Niños que asistían a una escuela pública y por lo tanto sin clase de religión (en Estados Unidos las escuelas son laicas) o a un colegio religioso, pero con asistencia a culto religioso.
2) Niños que asistían a una escuela pública sin asistencia a culto religioso.
3) Niños que asistían a escuela privada con clase de religión sin asistencia adicional a un culto religioso.
4) Niños que asistían a escuela privada con clase de religión con asistencia adicional a un culto religioso.
A todos los chicos se les presentó la misma historia con una leve modificación. La versión A (realista) era verídica sin ningún elemento religioso, La versión B (religiosa) incluía milagros producidos por la intervención divina y la versión C (fantástica) incluía elementos mágicos, pero sin intervención divina. Tras conocer las historias los chicos debían determinar si el personaje de la historia podía haber sido real al estilo de un personaje histórico o inventado como los de los cuentos o historia de ficción. He aquí los resultados:
La mayoría de los niños independientemente de su exposición a la religión afirmaron que el protagonista de la versión A era creíble. Respecto a las variantes místicas, quedó en evidencia el efecto del adoctrinamiento religioso. Los niños influenciados por la religión, sin importar si esta llegaba de casa o de una escuela con clase de religión, declararon como verídicas tales versiones, mientras que los niños no sujetos a influencia religiosa detectaron en la gran mayoría las calificaron con ficción.
Moisés abre el Mar Rojo, ilustración para niños.
Los niños que reciben educación religiosa desarrollan menos habilidades
para distinguir la realidad de la ficción.
El estudio pidió a los niños que determinaran si cada una de las tres historias era real o ficción.
Nuevamente los resultados mostraron el poder de distorsión en el raciocinio que tiene la religión en la mente de los menores. De manera mayoritaria los niños educados en la religión dieron como cierta la historia que hablaba de la ocurrencia de milagros o intervención divina.
Este estudio explica por qué los esfuerzos de las iglesias de tener escuelas dominicales, escuelas sabáticas, de la catequesis y de la clase de religión (que es asignatura obligatoria en colegios públicos de Colombia y Perú, entre otros países) Dato que muestra muy crudamente el poder de distorsión que tiene la religión a la hora de alterar el raciocinio humano.
Si queremos disminuir la inequidad social, algo esencial para consolidar la paz interna y mejorar la calidad de vida no hay otro camino que transformar la educación hacia la construcción de un pensamiento crítico, sin dogmas y sin mitos.
Las religiones y sus dogmas han causado más conflictos, odios y masacres que todas las guerras mundiales juntas. La cuenta de muertos, de desplazamientos y de dolor continúa en el presente por causa de este fenómeno. Es esta una razón contundente para concluir que las religiones dividen, crean problemas y por lo tanto han sido un fracaso en la búsqueda de la paz y el amor entre los ciudadanos del mundo.
Los Estados y los gobiernos tienen la obligación de enseñar a pensar a sus ciudadanos en completa libertad y no bajo el ojo vigilante del cristianismo. Una sociedad que descubre que los dioses no existen y pone en duda los mitos, como por ejemplo aquel en el que un espíritu embarazó a una mujer, le permite apreciar el universo sin filtros, y muy probablemente crea individuos con mejor calidad humana.
El conocimiento fundamentado en la ciencia libera de la culpa a los fieles sometidos mentalmente bajo la doctrina del pecado y los acerca a una vida llena de valores, de respeto por la existencia y por el prójimo con la consciencia de servir a todo lo que hay en el universo.
Una colectividad que piensa y razona críticamente entiende que esta es nuestra única oportunidad para ser felices y no hay que desaprovecharla matando al que piensa diferente, o enriqueciéndose a costilla de las multitudes incautas que aun sin tener que comer entregan a sus pastores el diez por ciento de sus ingresos.
Pero esto parece imposible —crear personas con un pensamiento crítico — en el modelo actual, donde la iglesia Católica se ha apropiado de la educación y es dueña de miles de colegios, escuelas y universidades en todo el mundo. Esto le representa astronómicos ingresos económicos. Allí, en sus aulas, forman autómatas incapaces de cuestionar su mundo religioso. Obviamente existen excepciones en las que profesionales formados en claustros bajo la dirección de los religiosos se gradúan con un pensamiento crítico. Pero a nivel de los niños los resultados son adversos: niños que crecen bajo el dominio de una fe ciega.
Tomado de dosisdiarias.com
La incuestionada doctrina del pecado, por parte de los fieles, logra resultados asombrosos, como por ejemplo que crean ciegamente en la Biblia. Un libro en el que una serpiente y una asna hablan, donde los muertos resucitan, en el que los peces se multiplican para calmar el hambre de una multitud y el que afirma que Jonás viajó dentro del estomago de una ballena para luego salir vivo. Esto supera los límites del conocimiento científico, la lógica y la razón. En tanta ignorancia se haya el secreto de la perpetuidad y la riqueza del Vaticano como institución para ofrecer la salvación de los ‘pecadores’.
Para contrarrestar la fe ciega, la religión se debe enseñar desde el punto de vista de la historia y la academia y no desde la doctrina cristiana. Es la única estrategia para formar hombres con un conocimiento universal y no sesgado a favor de un solo credo. Para ello, el primer paso que hay que dar es sacar las biblias y los curas de las escuelas del Estado y reemplazarlos por educadores y textos al servicio de la ciencia. Ellos, los sacerdotes, cuentan con una iglesia en cada barrio y un centro de culto, en el caso de los pastores, en cada cuadra, desde donde pueden ejercer sus actividades parroquiales, especialmente la más aterradora de todas: la pederastia.
Un Estado que, a través de la educación, les dice a los niños que la Tierra tiene 6 mil años de edad, que el hombre proviene de una bola de barro y la mujer de una costilla de este hombre de barro, es un estado corrupto y macabro. Ya es hora de que Colombia sea un verdadero estado laico, en el que se invierta el presupuesto en más ciencia, más tecnología, más valores, más laboratorios en los colegios y menos religión.
Es un exabrupto que se asignen miles de millones de pesos de las regalías en la construcción de monumentos religiosos como el Santísimo en el departamento de Santander, o que se aprueben partidas millonarias en celebraciones católicas, como la Semana Santa en Popayán, o en restaurar docenas de iglesias a lo largo y ancho de la geografía colombiana. Mientras este despilfarro se lleva a cabo bajo la complacencia de los gobernantes de turno, se amplía la brecha existente que en materia de educación existe entre nuestro país y los países de la OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Si como colombianos queremos disminuir la inequidad social, algo esencial para consolidar la paz interna y mejorar la calidad de vida de los más necesitados no hay otro camino que transformar la educación hacia la construcción de un pensamiento crítico, sin dogmas y sin mitos y con una visión hacia el progreso social, científico, humano y económico. Esa es la clave para lograr un verdadero y revolucionario cambio en los hombres que como nación estamos formando.
Curiosamente, entre más religioso el país peor es el rendimiento estudiantil en Ciencias
Resultados de prueba PISA 2012 Tomado de EducaLab
Acepta a Jesús como su salvador personal. Ese era el logro para la clase de religión para grado tercero en el Colegio Damaso Zapata de la ciudad de Bucaramanga en Colombia.
La clase había sido confesional, orientada hacía la religión católica, tal como ocurre en cientos de colegios públicos, a pesar que Colombia pasó de ser una nación oficialmente católica a ser un Estado laico en 1991.
Ejemplo de los logros de religión en el colegio Dàmaso Zapata
Sin embargo, en el año 2015 un joven de grado sexto decidió no tomar la clase de religión. El joven Cristian, desde más chico había recibido de su padre una formación que lo acercaba a la ciencia. Los vídeos de astronomía, paleontología y ecología era lo que le gustaba y aún le gusta. Por eso se sentía cada vez más incómodo con las clases de religión y en general en todas las clases donde antes de iniciar se debía ponerse de pie y hacer rezos.
Su colegio, reconocido en la ciudad por su calidad técnica, mantenía un fuerte sesgo católico por haber sido en el pasado administrado por una orden religiosa. "Identifica los sacramentos como presencia viva de Dios aplicados a la vida de los hombres" dice el logro de la asignatura de religión para grado cuarto de primaria. Poco importa que en ese instituto estudien niños de familias evangélicas, hare Krisna o ateas. Todos deben identificar los sacramentos católicos como la presencia viva del Dios enseñado por el catecismo para aprobar el año. Otro logro era "aceptar a Jesucristo como su salvador".
Cristian decidió no entrar a clases de religión en el año 2015. Según las clases impartidas por el primer maestro que dirigió la asignatura, era necesario rehuir a todas las explicaciones que sacaran a dios de la explicación de los orígenes.
La siguiente fotografía es del cuaderno de religión de un compañero de Cristian. En el se habla del libro del Mundo de Sofía. El maestro califica como correcta la respuesta de que las preguntas escépticas no son buenas o deseables.
También en el cuaderno se puede ver que el maestro califica como correcta la respuesta de que el ser humano fue producto de un acto de creación. Muy desactualizado el maestro para ser católico. Cabe mencionar una vez más que se está hablando de un colegio público.
El año transcurrió y el profesorado no tomó en serio el rechazo de Cristian a la religión. En Colombia, como en la mayor parte de Latinoamérica, el ateo y el agnóstico es visto como un bicho raro.
Su padre presentó un derecho de petición y posteriormente una acción de tutela. En la ley colombiana la religión es una asignatura obligatoria. No obstante, los padres pueden optar por no maricular a sus hijos a clase de religión, y los colegios a tener en su PEI (Proyecto Educativo Institucional) un plan alterno para esos casos. Nada de esto se conoce y mucho menos se aplica.
Llegó el fin del año escolar, que en Colombia se da por noviembre, y Cristian fue llamada a habilitar la asignatura. La habilitación es un examen de rescate que en caso de perderse da como resultado la perdida del año escolar.
Sin embargo, para finales de año, el docente creacionista ya no orientaba la asignatura, y la responsabilidad cayó en una docente que empezó a presentar todas las religiones pidiendo identificar sus símbolos, libros sagrados, fundadores y demás. Era la primera vez que los estudiantes escuchaban de otras religiones, o por lo menos para no escuchar que eran falsas comparadas con el catolicismo.
Finalmente Cristian presentó la habilitación de religión, estudió los puntos de cultura general y repasó algunas cosas de la historia del cristianismo. He aquí el examen presentado por Cristian.
Cristian pasó su habilitación. Pero, según se nos ha informado el colegio no ha desarrollado el plan alterno que contempla el decreto 4500 de 2006 y hace aún poner de pie a los niños para rezar al dios cristiano sin tener en cuenta que es un colegio público en un estado laico.
La historia de este colegio no es única en el país. Según conoció Bogotá Atea y la AAB en el colegio departamental de Zipacón, un pueblo a 50 Km. de Bogotá, las directivas de la institución no vieron problema en llevar a todos los estudiantes a la iglesia católica del lugar para ser marcados con la cruz el miércoles de ceniza, sin haber consultado a sus padres. La presunta explicación dada por el rector es que el colegio es de naturaleza católica. ¡Craso error! Todas las instituciones del Estado deben ser neutrales y no favorecer a un credo por encima de otro.
El consultor Carlos Mendoza, miembro de la Asociación Guatemalteca de Humanistas Seculares, fue abucheado esta mañana en el Congreso por religiosos que llegaron a la entrega del proyecto de ley sobre enseñanza bíblica obligatoria en las escuelas.
"Necesitamos más recursos financieros y humanos para elevar el nivel de formación en idiomas, matemáticas y ciencias, pero estos grupos de evangélicos fundamentalistas quieren que el Estado les financie su agenda, como si fuera poco el subsidio que se les da por la vía de exención de impuestos a las más de 20 mil iglesias evangélicas autorizadas en el país, así como a la Iglesia Católica. Mientras tanto, nosotros seguiremos argumentando a favor de la educación laica." afirmó Carlos Mendoza.
Mendoza explicó que la iniciativa de ley viola la Ley Nacional de Educación así como la Ley a la Integridad de los Niños y Adolescentes, donde se garantiza que la educación en el país debe ser laica.
En el video se escucha como los miembros de una iglesia evangélica le dicen a Mendoza “No hablés si no tenés fundamento” y “saquen a Satanás” para luego abuchearlo.
Miembros de una iglesia realizaron un acto religioso en el Salón del Pueblo del Congreso antes de que el diputado Marvin Osorio, de Lider, presentara una iniciativa de ley sobre enseñanza bíblica obligatoria en las escuelas.
Ver vídeo:
Este es el comunicado oficial de la Asociación Guatemalteca de Humanistas Seculares
Ante la iniciativa de ley presentada por el diputado Marvin Rocael Osorio Vásquez del partido LÍDER, que pretende imponer la enseñanza obligatoria de la Biblia en escuelas públicas y colegios privados como fuente de valores para erradicar la violencia, la inseguridad y la corrupción en el país, la Asociación Guatemalteca de Humanistas Seculares (AGHS) se manifiesta de la siguiente manera:
1. Reafirmamos nuestros principios Humanistas de respeto a la libertad religiosa y de formación “espiritual” de todas las personas, sin diferencias, incluyendo el derecho a no creer y no tener religión alguna.
2. Expresamos junto a 14 millones de guatemaltecos que la violencia, la inseguridad y la corrupción que afectan a nuestro país todos los días, son problemas que nos preocupan mucho y que queremos contribuir a resolver.
3. Estamos conscientes de que son problemas estructurales y coyunturales complejos, en donde intervienen factores múltiples como la exclusión social, la desigualdad, la falta de oportunidades de desarrollo, la precariedad de nuestras leyes, así como su laxa aplicación y el casi nulo acceso a servicios básicos de salud, educación y vivienda que sufre la mayoría de la población. Condiciones sociales, políticas y económicas que se viven en nuestro país desde hace siglos y que las autoridades gubernamentales no han sabido mejorar.
4. Es una situación que debe ser abordada con seriedad y de manera integral, con políticas públicas apropiadas eincluyentes, no basadas en las convicciones religiosas personales de los funcionarios públicos o de ciudadanos individuales sino en evidencias científicas, en un conocimiento profundo e integral de la realidad guatemalteca y en el respeto a los Derechos Humanos de todos los habitantes.
5. La imposición de la lectura de la Biblia en los centros educativos públicos, privados y por cooperativa en todos los niveles es una medida arbitraria basada precisamente en las propias creencias religiosas de los proponentes y en una supuesta “revelación divina” a uno de ellos; no en el bien común de todos los ciudadanos. Lejos de crear unidad y cambios positivos a nivel personal y general, su carácter impositivo podría generar intolerancia, división, disputas y conflictos entre alumnos, maestros, directivos y padres de familia.
6. Está en conflicto con la Declaración Universal de Derechos Humanos, específicamente con los artículos 18, 26 y 30. En ellos se declara que todos los seres humanos tienen el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión (18); que la educación tiene como fin promover la comprensión, tolerancia y la amistad entre los grupos raciales y religiosos (26); que los padres tienen el derecho preferente de escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos (26); y queningún Estado, grupo o persona tiene las facultades para realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en dicha Declaración.
7. De acuerdo al artículo 46 de la Constitución Política de la República de Guatemala, en materia de derechos humanos, los tratados y convenciones aceptados y ratificados por Guatemala—entre los que se encuentra la Declaración Universal de Derechos Humanos—tienen preeminencia sobre el derecho interno.
8. El derecho interno también se ve violentado, ya que dicha medida está en contra de:
a. los artículos 36 y 73 de la Constitución Política de la República de Guatemala, que garantizan el libre ejercicio de todas las religiones sin más límites que los que traza el respeto a la dignidad humana y el orden público, y el derecho de los padres a escoger la educación que reciben sus hijos;
b. el artículo 100 de la Ley de Educación Nacional, que garantiza a la niñez que en su educación no existirá intervención político-partidista, militar o de cualquier otra índole que altere el proceso educativo;
c. el artículo 37 de la Ley de Protección Integral de la Niñez y la Adolescencia, que especifica que la educación pública deberá ser gratuita, laica y obligatoria.
9. Por último, exhortamos a toda la población a considerar la importancia de, parafraseando a Thomas Jefferson, erigir un muro de separación entre la religión y los asuntos estatales. Dicha separación protege a ambas partes. Evita que alguna denominación religiosa con el suficiente poder adquisitivo o de influencias, pueda manipular al Estado para lograr que formule leyes que vayan de acuerdo a sus propios intereses, pero que violenten los intereses y los derechos de personas que no comparten las mismas creencias religiosas. De la misma manera, evita que el Estado pueda imponerle a las personas y a las iglesias qué religión pueden creer o enseñar en sus casas o sus templos, favoreciendo a una religión y necesariamente perjudicando a otra. La profesión de una religión, o la ausencia de ella, es un asunto personal y privado de toda persona. Permitirle al Estado que se meta con las creencias religiosas de las personas es abrirle la puerta a la posibilidad de discriminación por cuestiones religiosas. Eso nos perjudica a todos.
Por todo lo expuesto anteriormente exigimos al Congreso que haga su deber constitucional y que no apruebe una ley que claramente pasa por encima de los derechos y libertades de los guatemaltecos, según el sentido común, los tratados internacionales de Derechos Humanos y el propio derecho interno.
ASOCIACIÓN GUATEMALTECA DE HUMANISTAS SECULARES
Ciudad de Guatemala, 15 de julio de 2015
Con la inocencia de un infante de siete años, Danielito* que cursa segundo de primaría, abre su cuaderno de religión. Su maestra ha hablado de ser buenas personas, amables, colaboradores y honestos. Daniel escribe en su cuaderno lo que la profesora a puesto en el tablero. Su letra es la propia de un niño de su edad. Entre otras cosas esto escribe Daniel:
Date April 13th /15
1. Orarle a Dios antes de ir a alguna parte.
2. No pelear.
3. Obedecer a Jehová.
4. Demostrar ser respetuoso.
5. Demostrar ser responsable.
6. Obedecer a mis padres.
7. No ser gay.
8. Pedirle a Dios que sane a los gays.
9. Pedirle a Dios que sane al mundo de los gays.
10. Respetar a todo el mundo.
Al final la profesora avala el texto con un "Ok"
Danielito no sabe que es la homofobia, y quizás su maestra actual no se lo dirá. En su lista de recomendaciones morales tres de las diez contienen un mensaje claramente homofóbico. Esto ocurrió en el Colegio Beverly Hills de la ciudad de Cartagena en el grado segundo.
La homofobia se aprende
Los prejuicios se aprenden. La historia ha mostrado como es más probable ser antisemita si en el contexto familiar hay antisemitas (Recuerden Historia americana X). El problema enorme con la maestra de Danielito y del Colegio Beverly Hills es que está, llana y claramente, educando en la discriminación.
Cambie la expresión "gay" en la octava clausula por "judío", "indígena", "ateo" o "negro" y lo notará. La clase de la Danielito reproduce los errores de que la homosexualidad es mala y que esta es una elección personal.
Llama la atención el desmedido énfasis en la homosexualidad exhibido por esta maestra. No hubo nada de "Pedirle a Dios que sane al mundo de los políticos que nos compran los votos en tiempo de elecciones con fiestas, trago o dinero" o normas de la ética civil, verdaderamente universales como: Reciclar, cuidar el medio ambiente, no maltratar a los animales, cruzar la calle por la cebra, no hacer trampa en los exámenes, o estudiar.
Clases como estas son las que llevan a suicidios de adolescentes gays, lesbianas o transexuales. Clases como estas son las que dan sustento para el matoneo y dificulta la inclusión y la aceptación. Por eso es que un hecho como estos no debe pasar por alto.
Jehová y no Horus
Otro aspecto que llama la atención de esta evidencia fotográfica es el adoctrinamiento religioso. "Obedecer a Jehová" dice la tercera frase (da la impresión que la maestra fuera Testigo de Jehová, ya que este grupo de cristianos suele referirse al dios de la Biblia de esta manera). ¿Qué va a saber Danielito si Jehová es real o no? Daniel a su corta edad, en la que aún dobla las esquinas de las hojas de su cuaderno (en mi época "hacerle orejas de elefante"), no tiene el criterio suficiente para entender las presuntas pruebas de la existencia de un dios, o la voluntad de este, que es la de quienes escribieron los textos hoy llamados sagrados.
Danielito podría perfectamente haber recibido la instrucción "Obedecer a Horus" o "Pedirle a Nemqueteba que sane al mundo de los gays" y lo habría creído. Ese es precisamente el hecho por el que las religiones están tan interesadas en la educación, la catequesis, las escuelas dominicales en las iglesias evangélicas y escuelas sabáticas en el caso de los adventistas. Adoctrinar a los humanos en su mas tierna edad, cuando no tienen las herramientas para cuestionar, es la mejor manera que tiene un credo para crecer en adherentes y perpetuarse en el tiempo.
Pero la educación religiosa en los niños y adolescentes es una forma de abuso mental infantil. Richard Dawkins y otros teóricos ya han advertido de ello. No obstante, en muchos países que se dicen laicos la religión hace fiestas con las mentes de los niños.
Seguramente en la mente de esta maestra religión y ética son la misma cosa. Una afirmación realmente falsa. Mucho antes que cualquier ser humano se llamara cristiano ya Aristóteles hablaba sobre la ética y los deberes. Una cosa son los valores morales y otra los dogmas religiosos.
Bien lo decía el ex magistrado Carlos Gaviria: "Al indoctrinamiento en cualquier sistema religioso, dogmático, hay que contraponer entonces, la reflexión antropológica, sociológica e histórica del fenómeno, para ilustrar y no pervertir la mente del educando".
¿Cómo llegó la fotografía a este blog?
La historia de la fotografía, motivo de este texto, es la siguiente: Una señora vio el cuaderno del infante (que no se llama Daniel, pero si tiene siete años y estudia en el Colegio Beverly Hills) tomó la fotografía del texto aquí reproducido y se la mandó a un amigo por su celular. Este amigo la publicó en Facebook en diferentes grupos de ateos de ciudades de Colombia. Al preguntar este último por el nombre de la maestra, su fuente se molestó. La imagen había sido pasada por What's App y ella no pensaba que la noticia se fuera divulgar. La señora no quería que este hecho pudiese afectar al menor de edad en su colegio. No obstante la imagen se regó como pólvora en las redes sociales.
Yo le escribí al publicador de la imagen pidiendo datos que permitan saber más hechos al respecto. Al consultar en la Internet no aparecen más colegios en Cartagena con el nombre de Beverly Hills. En YouTube aparece un vídeo que enfatiza que el colegio es bilingüe, lo que parece coincidir con el hecho que el niño registra la fecha de la clase en inglés. Este último hecho indica que no fue una consulta que hizo el estudiante en su casa, sino que fue un dictado de la clase. Además el uso del nombre del dios como Jehová no es propio de textos de catecismo católico, lo que parece indicar una influencia de la docente por la bibliografía de los Testigos de Jehová.
La Secretaría de Educación debe investigar
La Secretaría de Educación de Cartagena (@sedcartagena en Twitter) debe investigar este caso de la presunta educación en la homofobia del Colegio Beverly Hills. Ninguna institución puede enseñar en la discriminación, aún si es privada y confesionalmente católica. El reciente caso del Gimnasio Castillo Campestre, en el que el acoso homofobico llevó a un adolescente al suicidio, son un ejemplo.
La entidad estatal debe pedir al Colegio Beverly Hills que corrija sus declaraciones y que incluya en su plan de educación el respeto por la diversidad sexual. A mi me causa asombro que muchos maestros dicen que los infantes son muy pequeños para hablarles de no discriminación hacía la población LGBTI, pero no tienen repararos para trasladar sus prejuicios a las siguientes generaciones.
Pido a los colectivos de ateos, de defensores de derechos humanos y de derechos LGBTI que peticionen formalmente ante la Secretaría de Educación de Cartagena para que investigue a fondo estos hechos. Con un solicitud por escrito de los hechos al colegio quizás no se logré saber que se enseña en el grado segundo. Lo realmente valioso sería que un delegado de la Secretaría fuese y hablase con padres, docentes y directivos docentes y muy importante aún, que pidiera ver los cuadernos de religión de los educandos.
Por otra parte, Colombia y Latinoamérica están en mora de dar un debate serio sobre la pertinencia de la clase de religión como materia obligatoria y fundamental. El adoctrinamiento en dogmas contrarios a la razón no debería ser parte de ningún sistema escolar maduro y serio.
Precisamente para que avance el razonamiento crítico y desaparezca la discriminación se debe trabajar por una educación laica y en derechos humanos.