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sábado, 10 de octubre de 2015

Histórico fallo: Iglesia Católica en Colombia a indemnizar víctimas de pederastia

Un fallo histórico profirió la Corte Suprema de Justicia contra la Iglesia Católica.

La CSJ halló responsable a la Iglesia por los actos de abuso sexual de su sacerdote Luis Enrique Duque quien abusó de dos niños de una familia pobre, que en medio del desplazamiento decidieron aceptar el ofrecimiento del sacerdote de recibir a dos menores para que él los cuidara.

La desafortunada historia, ya narrada por este blog,  empezó en el 2007 cuando con sus padres salieron desplazados por la violencia guerrillera que golpeaba al corregimiento Santa Teresa, en Líbano. Este conflicto los llevó al casco urbano del Líbano.

Pocos días después de llegar como desplazados, algunos fieles le aconsejaron a los padres dejar a los niños en la parroquia San Antonio al cuidado del sacerdote Luis Enrique Duque Valencia. Quien según los feligreses, era conocido 'por su buen corazón y trabajo en favor de la población infantil'.

Sin embargo, un día los menores les contaron a sus padres que el cura los 'manoseaba y violaba' en las noches cuando iban a dormir.

"Nos metía a su cama, nos manoseaba y acariciaba", relataron los menores a sus padres.

Sin embargo, tras el vencimiento de términos Duque Valencia salió libre y al poco rato estaba dando misa en la parroquia del 20 de julio, en Ibagué, la capital del departamento del Tolima. Es sumamente curioso como los dirigentes de la Iglesia no tomaron ninguna precaución con este sacerdote después de estar involucrado en una investigación por abuso sexual.

Ocho años después de los monstruosos hechos la Corte Suprema de Justicia, en un fallo de 65 páginas, confirmó una condena interpuesta contra la Iglesia por estos hechos.

La CSJ señaló en esta decisión sin precedentes que la Iglesia deberá responder a las víctimas por los crímenes cometidos por los sacerdotes,  y “tiene la obligación legal de reparar los daños que un clérigo causa a sus feligreses”. Esto significa que la Iglesia Católica deberá responder civilmente por las violaciones cometidas por los monstruos ensotanados.

Por su parte, Monseñor Luis Augusto Castro rechazó la condena. En entrevista dada a RCN Radio, dijo: "Qué sentido tiene una condena a la Iglesia católica y a los católicos de Colombia, qué culpabilidad puede haber por parte de la Iglesia como tal frente a una cosa privada de un individuo... Esto sencillamente es una ofensa para la Iglesia."

Olvida el señor Augusto que la Iglesia opera moviendo a los acusados de violación de una parroquia a otra. Tal como ocurrió con Duque Valencia, quien pasó del Líbano luego a Ibagué. Este modus operandi es el que la Iglesia Católica ha tenido en todo el mundo.

Las razones de la Corte son las siguientes:
“En los eventos de acceso carnal violento o acto sexual abusivo cometidos por sacerdotes, no hay duda de que el autor del delito es responsable penal y civilmente por su acción autónoma; pero puede suceder –y de hecho ocurrió en el caso que se analiza- que el clérigo haya actuado con ocasión de su ministerio, prevalido de su posición de figura pública y respetable, y aprovechando la confianza que los feligreses depositan en la reputación espiritual y moral de su pastor religioso, lo que hace a la diócesis incardinante directamente responsable por las consecuencias civiles de la conducta punible ejecutada por el sacerdote a ella incardinado”
Se vienen más sanciones

Lo que quizá más preocupa a la Iglesia Católica colombiana no es este pago, que es de 400 millones de pesos, sino todos los que podrían venir. Según informa el diario El Tiempo "solo en Bogotá, y con corte a febrero pasado, se adelantaban 29 investigaciones a sacerdotes de la Iglesia católica por delitos sexuales. Además, en 2014 el ente investigador recibió 1.463 denuncias por delitos sexuales que al parecer habrían sido cometidos por representantes de diferentes credos."

El caso estadounidense

El escándalo de pederastia en Estados Unidos ha llevado a que muchas diocesis tengan que pagar a sus múltiples víctimas millonarias indemnizaciones.

Entre los años de 1984 y 2003 hubo solamente tres mil casos. De esos solo 37 casos llegaron a juicio en las cortes de Estados Unidos entre 1986 y 2009. La iglesia ha preferido resolver la gran mayoría de los casos fuera de la corte, mediante acuerdos con los abogados de las víctimas.

Como resultado de tales acuerdos la Iglesia Católica ha aceptado pagar $3 mil millones de dólares a una 3600 víctimas de abuso sexual. 

Los montos que ha tenido que pagar la Iglesia en Estados Unidos son: 660 millones de dólares  por la Diócesis de Los Ángeles. Allí se encontraron 508 niños abusados por unos 221 sacerdotes.

También en California, la Diócesis de San Diego acordó pagar 198 millones de dólares. Esto la llevó a la quiebra y la Diócesis de Orange, California, con 100 millones de dólares. Por otra parte, la Provincia Jesuita de Oregón se fue a la quiebra tras acordar pagar junto con sus aseguradores unos 166 millones de dólares en compensaciones.

Otras jurisdicciones eclesiásticas que han pagado indemnizaciones han sido la  la de Boston, Massachusetts, con 84 millones; Covington, Kentucky, con 79 millones; Wilmington, Delaware, con 77 millones: y la de Portland, Oregón, con 71 millones.

El silencio se rompió en enero de 2002, cuando el periódico The Boston Globe publicó la historia de John Geoghan, un sacerdote con múltiples acusaciones de abuso sexual. A pesar que sus suporiores lo sabían, lo único que decidían en cambiarlo de lugar, lo que tan solo aumentaba las víctimas.

De acuerdo con BishopAccountability.org,  hay involucrados entre 1950 y 2013 seis mil cuatrocientos veintisiete sacerdotes. Y según datos de la misma Conferencia Nacional de Obispos Católicos de Estados Unidos hasta 2011 estos sacerdotes habían abusado de 17 mil 259 niños.

Esperamos que este histórico fallo dado por la CSJ sea el inicio de la reparación de las decenas de víctimas que la pederastia, afincada en la Iglesia Católica, ha dejado.

viernes, 2 de julio de 2010

Crece escándalo de abusos sexuales de sacerdotes en Colombia

El escándalo de pederastia que envuelve a la Iglesia Católica desafortundamente no es exclusivo de Europa y los Estados Unidos.

En Sudamérica, Brasil, Chile y Colombia han tenido varios casos. Hoy con la captura de un sacerdote en la ciudad de Calí se alarga el historial de abusos del clero católico en Colombia y el mundo.

Calí, Valle del Cauca

En la ciudad de Calí se llevó a cabo la captura del sacerdote William de Jesús Mazo Pérez, acusado por haber abusado de tres hermanos de 10, 11 y 12 años, a quienes había intentado comprar tras los abusos con regalos y dinero.

La denuncia había sido puesta por la madre de los jóvenes en 2009 contra el sacerdote de la Iglesia de La Candelaria.

La captura de Mazo Pérez se suma a otros casos en que varios sacerdotes han sido capturados o condenados en otras partes de la geografía colombiana.


Líbano, Tolima

El pasado 16 de mayo fue capturado el sacerdote Luis Enrique Duque Valencia, ex párroco del municipio de Líbano, Tolima, quien se encontraba prófugo de la justicia.

Duque Valencia fue condenado por un juez penal del Circuito de Ibagué a pagar 18 años y 4 meses en la cárcel, por el delito de acceso carnal abusivo a un menor en 2008.

Para Jaime Berjan, abogado defensor de las víctimas, dos menores de 7 y 9 años, "a pesar de que el cura fue detenido en junio de 2007, salió en libertad por vencimiento de términos y se desplazó hacia la ciudad de Ibagué, trabajando en la Iglesia del Divino Niño".

Afortunadamente, Duque Valencia fue recapturado en el 2010. En la actualidad el sacerdote cuenta con 62, pero el daño que dejó en los menores fue muy grande.

Según el diario, El Tiempo, hoy uno de los niños, según valoración médica, presenta problemas de aprendizaje y el otro está pendiente para cirugía de urología.

La desafortunda historia empezó en el 2007 cuando con sus padres salieron desplazados por la violencia guerrillera que golpeaba al corregimiento Santa Teresa, en Líbano. Este conflicto los llevó al casco urbano del Líbano.

Pocos días después de llegar como desplazados, algunos fieles le aconsejaron a los padres dejar a los niños en la parroquia San Antonio al cuidado del sacerdote Luís Enrique Duque Valencia. Quien según los feligreses, era conocido 'por su buen corazón y trabajo en favor de la población infantil'.

Sin embargo, un día los menores les contaron a sus padres que el cura los 'manoseaba y violaba' en las noches cuando iban a dormir.

"Nos metía a su cama, nos manoseaba y acariciaba", relataron los menores a sus padres.

Sin embargo, tras el vencimiento de términos Duque Valencia salió libre y al poco rato estaba dando misa en la parroquia del 20 de julio, en Ibagué, la capital del departamento del Tolima.

La revista Cofradía acusa a la Iglesia Católica de haber sido blanda con Duque, a quien simplemente cambió de parroquia. Nada extraño, pues la ICAR actuaba así en estos casos.

En su juicio Duque se defendió aduciendo que el abogado de los menores era drogadicto.


Cúcuta, Norte de Santander

En el oriente del país el sacerdote José Virgilio Chona, fue condenado en el pasado mes de abril en primera instancia por el Juzgado Cuarto Penal del Circuito, por el presunto caso de abuso sexual a un menor de 13 años, en el área metropolitana de esa ciudad.

Los hechos de la investigación habrían tenido lugar hace cinco años.


Manizales, Caldas
El sacerdote Pedro Abelardo Ospina Hernández, resultó hallado culpable de abuso sexual contra un menor de 11 años que era su acólito. La justicia colombiana lo condenó a 21 años de cárcel el pasado mes de marzo.
Los hechos investigados por la Fiscalía ocurrieron el 27 de enero de 2008 en Filadelfia, Caldas, donde Ospina Hernández abusó en repetidas ocasiones de su acólito de 11 años.
La Fiscalía estableció que el religioso enviaba mensajes de texto comprometedores al celular del menor y lo citaba en la parroquia para asignarle supuestas labores, situación que aprovechaba para accederlo.
Ospina Hernández ya había sido juzgado por otro caso y había sido absuelto. Poco después de que fue denunciado en Filadelfía el sacerdote se traslado a Manizales y allí abuso de un joven de 18 años, que tenía retardo mental.
Según la Fiscalía, al joven abusado estaba bajo el cuidado de la abuela y el cura llegaba a la casa de la víctima supuestamente para confesarlo. Una vez allí, el sacerdote se encerraba con el muchacho en una habitación y abusaba de él. La abuela no sospechó nada, pues “que malo podía hacer un hombre de fe”, afirmó la anciana señora.
Sin embargo, la madre del joven fue quien descubrió el caso por unos mensajes de texto que le enviaba el sacerdote al joven y que fueron claves para este caso.

Irra, Risaralda
El sacerdote del municipio de Irra, Risaralda, Alonso Bueno Dávila, fue detenido el pasado mes de marzo tras conocerse una orden de un juzgado del municipio de Quinchía.
Los hechos materia de investigación ocurrieron en enero último en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de la citada población, donde supuestamente el religioso habría manipulado indebidamente a una menor de 14 años. Así mismo, se estableció que el abuso se habría cometido en varias ocasiones y también con otras víctimas.
¿Nexos con paramilitares? Un escándalo diferente
El pasado mes de abril se capturó al primer sacerdote colombiano sindicado de tener vínculos con los paramilitares de extremaderecha. El sacerdote Óscar Alberto Ortiz Henao es es investigado por hacer parte, supuestamente, de una organización criminal conformada por desmovilizados del Bloque Cacique Nutibara de las autodefensas, que se dedicaba a cometer homicidios, extorsiones y desplazamiento forzado de personas en Medellín.
Ortiz Henao se encuentra recluido en una casa de la curia mientras avanzan las investigaciones.
¿Y usted qué opina?