Las ONG ateas de Colombia rechazan la intromisión de la Iglesia Católica en el tema de la reglamentación estatal de la eutanasia.
Bogotá, 22 de Abril de 2015.
Ante la presión la Iglesia Católica al Ministerio de Salud, en contra de la reglamentación de la eutanasia de libre elección en Colombia solicitada por la Corte Constitucional, las ONG: Bogotá Atea, Asociación de Ateos de Cali, Asociación de ateos de Pereira y la Asociación de Ateos y Agnósticos del Atlántico hacen conocer a la opinión pública que:
1. Colombia es un Estado Laico y por esta razón es inadmisible que la Iglesia Católica intente imponer por la fuerza su visión moral a toda la sociedad colombiana.
2. Rechazamos la actitud de desprecio y ataque contra la Corte Constitucional que ha manifestado la Iglesia Católica al calificar al tribunal de dictatorial.
3. Reiteremos el derecho inalienable de cada persona a poder decidir sobre su vida, y también sobre como terminar su vida en momentos de una enfermedad incurable y gran sufrimiento físico y emocional. La muerte es un proceso que hace parte de todos los humanos, y en ese sentido, debe existir una normatividad que permita a cada ciudadano, si así lo desea, de poder tener una muerte digna, en la que su voluntad sea respetada por el Estado y la sociedad en general.
4. Le pedimos al Gobierno Nacional que no se deje presionar por la Iglesia y que garantice la separación entre política y religión.
- Derecho a la elección
- ¿Y qué sobre nuestro derecho a escoger lo que puedes?
5. Le exigimos a la Iglesia Católica que respete las instituciones democráticamente constituidas para interpretar la Constitución y no presionar cuando sus fallos son contrarios a la doctrina vaticana. Les recordamos que Colombia es un Estado Laico, no una teocracia como la Ciudad del Vaticano.
6. Rechazamos el chantaje que hace la Iglesia Católica a la sociedad y al gobierno al amenazar con cerrar sus instituciones hospitalarias. Justamente el tema de la eutanasia de libre elección es un asunto de humanidad, al igual que lo es la atención médica.
7. Rechazamos que funcionarios públicos como el Procurador General Alejandro Ordoñez, y el congresista Jimmy Chamorro, se opongan a los fallos de la Corte, anteponiendo sus creencias religiosas al Estado de Derecho. Exigimos el respeto de la laicidad por parte de estos y todos los funcionarios públicos.
En Colombia la Corte Constitucional despenalizó el aborto en tres casos: malformación del feto, riesgo de muerte de la madre y en caso de violación. Este fallo se dio en 2006. Otra sentencia de la Corte, pero esta de 1997 permite la eutanasia como alternativa para quienes se encuentren en el estado terminal de una enfermedad y deseen morir voluntariamente.
Pero esto a la Iglesia Católica y su aliado el Partido Conservador, no les ha gustado en lo absoluto. Por eso los conservadores con el apoyo de la Iglesia han propuesto agregar al artículo 11 de la Constitución de 1991 "la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte". Lo que sancionaría en aborto en cualquier caso, al igual que la eutanasia, las prácticas de fecundación in vitro, y hasta haría ilegal el dispositivo intrauterino o DIU.
El proyecto llegó al Congreso con cinco millones de firmas, muchas de las cuales fueron recogidas en parroquias de todo el país tras la solicitud y apoyo de obispos y sacerdotes. El día de miércoles de ceniza de 2011 fue también una jornada en la que la ICAR recogió firmas para “blindar la vida” contra el aborto y la eutanasia. Monseñor Juan Vicente Córdoba (en la foto), afirmó en marzo que su iglesia apoyaría a los legisladores "con firmas, con apoyo verbal, a través de los medios, con nuestra oración y sobre todo animándolos para que no estén solos".
El Obispo Auxiliar de Bucaramanga afirmó que de aprobarse la reforma constitucional "cae la despenalización del aborto en los tres casos, cae la eutanasia, cae la píldora del día después, caen los parches anticonceptivos que son abortivos, todas esas cosas caerían por Constitución". Afirmó el prelado con satisfacción.
Tras la radicación del proyecto, el pasado 3 de agosto, los líderes de distintas denominaciones cristianas, como la Iglesia Católica, Ortodoxa Griega, Anglicana, Metodista, evangélicas y otras confesiones religiosas, se manifestaron a favor del proyecto de ley presentado por el Partido Conservador.
En un comunicado, los líderes de estas sectas, resaltaron que “el principio de la inviolabilidad de la vida humana, presupuesto de todos los derechos de la persona y expresión fundamental de su altísima dignidad”.
“Nuestra defensa de la vida no obedece exclusivamente a motivos religiosos. La vida es ciertamente un don de Dios pero es también un valor que habita en el corazón de todo hombre y mujer, creyente o no creyente, iluminando su consciencia y su obrar. Tal valor, quedó consagrado en el artículo 11 de nuestra Constitución, constituyéndose en el primero de los derechos fundamentales protegidos por la Carta Magna” dice el comunicado.
La prohibición que promueve la Iglesia genera polémica porque llevaría a un detrimento en la calidad de vida de muchas mujeres, y según expertos haría aumentar los embarazos clandestinos.
Viene a la mente en caso de Martha Solay González, una mujer de Pereira que falleció en 2007 por un cáncer de matriz, luego de que se le negara el tratamiento para no dañar al feto que llevaba en su vientre. Aunque ella quería el aborto el estado en aquel momento decidió por ella, y al morir dejó tres niñas huérfanas.
Frente a este caso senador conservador y católico José Dario Salazar dijo a la BBC que “Eso habla del amor que puede tener la madre por un hijo, que es un amor inconmensurable. Yo creo que cualquier madre daría la vida por su hijo”
Otro caso fue el de Maribel Paniagua, una colombiana que resultó embarazada y los doctores detectaron desde el inicio que tenía muy poco líquido amniótico en la matriz. Ella tuvo que esperar nueve meses a que el feto muriera dentro de suyo, ya que aunque el embrión no llegaría a nacer no podía poner fin al embarazo.
El ginecólogo Carlos Sarria afirma que de prosperar esta reforma constitucional se penalizaría salvar la vida de una mujer con un embarazo ectópico (en el que el embrión se implanta en un lugar diferente al útero –usualmente en las trompas de Falopio) “Si se opera a la señora (para extraer el embrión) y se considera que es un ser humano, entonces se comete un asesinato. Esto generaría incertidumbre y temores. Llevamos muchos años operando embarazos ectópicos. (...) A la luz de la ciencia, lo que hacemos es ayudar a las personas que por métodos naturales no han podido tener hijos y eso alcanza a ser hasta el 15 por ciento de las parejas que hay en el país”, afirmó Sarria.
El doctor también comenta que se haría impracticable la fecundación in vitro, ya que este procedimiento consiste en extraer los óvulos de la mujer para fecundarlos con el esperma del hombre en el laboratorio y luego implantarlos. En el proceso se requiere entre 5 y 8 óvulos que se fertilizan fuera del cuerpo de la mujer, y de los cuales solo uno o dos serán aptos para transferirlos al útero de la futura mamá. La práctica quedaría prohibida porque los óvulos fecundados que se desechan serían catalogados como seres humanos.
Para Juan Mendoza Vega, presidente de la Fundación Pro Derecho a Morir Dignamente, de aprobarse la reforma se vetaría la eutanasia como alternativa para quienes se encuentren en el estado terminal de una enfermedad y deseen morir voluntariamente.
¿Igual que en Costa Rica?
El pasado junio la Cámara de diputados en Costa Rica prohibió la fecundación in vitro tras una apretada votación, 26 a 25, tras una larga presión por parte de la ICAR y otras confesiones cristianas. Los argumentos esgrimidos en el país centroamericano son los mismos aducidos ahora en Colombia
A la Iglesia no le importó la vida de los que llamo herejes
Cuando se conoció la intención de la Iglesia de llevar la reforma al artículo 11 de la Constitución el columnista Alfredo Rangel pidió a la Iglesia no imponer a toda la sociedad sus dogmas
"Este es un enorme problema de salud pública que no se resuelve con discusiones teológicas y metafísicas sobre el momento del origen de la vida, ni con discursos sofísticos sobre la vida como un valor absoluto, intocable y sagrado. No lo es ni lo ha sido: la Iglesia católica no solo quemó vivos a miles de herejes en la hoguera e impulsó las cruzadas para matar infieles, sino que hoy tampoco protesta cuando el Estado, de manera legítima y como último recurso, da de baja a centenares y miles de enemigos violentos de la sociedad. Por ejemplo, nadie escuchó la condena de la Iglesia católica al bombardeo a la guarida del Mono Jojoy. Además, la sola existencia legal de ejércitos, con capellanes católicos que bendicen armas y soldados que se preparan para la guerra, o sea, para matar legítimamente por defender la libertad o la soberanía nacional cuando sea necesario, nos prueba que la vida es un valor social relativo, que se vuelve absoluto solo cuando se trata de defender un dogma religioso, como el rechazo al aborto.
Finalmente, un punto que sobra cuando se menciona y cuando no, hace falta: el aborto no es obligatorio. Las mujeres católicas que así lo crean están en su derecho de no abortar jamás, y eso es muy respetable. Pero el Estado y la sociedad deben dar la posibilidad de hacerlo a quienes piensan distinto. Hacer de todo pecado religioso un delito ha llevado a la humanidad a momentos de crueldad, barbarie e intolerancia, ya casi superados. Casi, porque aún hay quienes se resisten a salir del Medioevo y admiran en secreto a los talibanes. Ellos no pasarán".
Desde el púlpito sacerdotes y pastores del país promueven su propia Reforma Constitucional tendiente a prohibir el aborto y la eutanasia aún en casos especiales. ¿Lo lograrán?
Aún no termina de enfriarse la sentencia C-355 del 2006, que permitió a las mujeres abortar cuando su embarazo es producto de una violación, existe malformación del feto o la salud de la madre corre peligro, y ya varios sectores ultraconservadores del país alistan toda su artillería para frenar lo que dispuso la Corte Constitucional.
Desde hace un mes varias iglesias donde se ofician misas o cultos, sacerdotes y pastores hacen un singular llamado a sus feligreses: piden de manera voluntaria que respalden con su firma un Acto Legislativo en contra del aborto.
Detrás de esa trascendental iniciativa están los pesos pesados de la Iglesia católica a través de la Conferencia Episcopal y la Confederación Colombiana de Libertad Religiosa, Conciencia y Culto (CONFELIREC).
Todo nació en febrero pasado durante la Asamblea Plenaria del Episcopado, a la que asistieron jerarcas de otros credos y una decena de congresistas. Entre los invitados estaban desde luego los ocho parlamentarios cristianos (Mira, PIN, Liberal y La U) y algunos conservadores.
De allí surgió la idea de modificar el artículo 11 de la Constitución y además recoger firmas para promover un referendo que “frene los excesos de competencia de la Corte”, argumentó el pastor Charles Schultz, exsenador de La U y fundador de CONFELIREC. Básicamente la modificación que promoverán a partir del 20 de julio, cuando inicie la nueva legislatura en el Congreso, consiste en alterar el artículo 11de la Constitución, que dice: “El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte”, agregándole la siguiente frase “El derecho a la vida es inviolable desde la fecundación hasta la muerte natural. No habrá pena de muerte”.
Pese a que las planillas donde se plasman las firmas aún no llegan a la totalidad de las 5.000 parroquias católicas, más las 10.000 cristianas y evangélicas que se calculan en el país, los promotores del proyecto ya cuentan con 187.000 rúbricas que, si bien no son necesarias para tramitar la reforma constitucional, buscan causar impacto entre los legisladores.
Lo que muchos no entienden es por qué si las iglesias cuentan con semejante ejército de feligreses como potenciales firmantes (27 millones), optaron por el tortuoso camino del Congreso y dejaron el referendo sólo como plan B.
Desde el episcopado explican que la razón es el costo económico y el desgaste que significa un referendo, pero hay quienes creen que al interior de las iglesias no están muy convencidos del apoyo popular tan crucial a la hora de llamarlos a las urnas. Cabe recordar que el sí del referendo debe obtener en votos la mitad más uno del censo electoral del país y eso equivale a más de siete millones de votantes.
Por ahora le apuestan al Acto Legislativo que si bien aún no ha sido discutido con las respectivas bancadas en el Congreso, ya cuenta con mosqueteros dispuestos a capotear los escollos. Entre los escuderos figuran el actual presidente del partido Conservador, José Darío Salazar; el senador de PIN Édgar Espíndola, y el pastor representante de La U, Luis Salas, “Este proyecto no nació dentro de un acuerdo de la Unidad Nacional”, aclaró Salazar.
SEMANA llamó y le envió unas preguntas por correo electrónico al director del partido de La U, Juan Lozano, para que fijara una posición de bancada respecto al tema, pero no respondió. Quien sí habló fue Carlos Gaviria, exmagistrado de la Corte Constitucional y expresidente del Polo Democrático Alternativo. Según Gaviria, esta nueva ofensiva contra la penalización del aborto es una “reiterada intromisión de la Iglesia”, dijo a esta revista el ponente de la sentencia C-239 de 1997 que también permitió la eutanasia en casos especiales.
Si bien aún es prematuro anticipar el desenlace de esas propuestas, el aborto y la eutanasia encontraron en las iglesias un nuevo escenario para el debate nacional que justo por estos días se encendió a raíz de la propuesta de incluir una píldora abortiva en el Plan Obligatorio de Salud (POS).
Tras la propuesta de la Iglesia Católica, junto con el Partido Conservador de impulsar la modificación de un artículo de la Constitución para prohibir el aborto en los casos en los que es legal, y también la eutanasia, se han levantado voces que piden incluir a las mujeres en esta discusión y que recuerdan anteriores andadas prohibicionistas de la Iglesia.
Les comparto un ensayo de Nicolás Rodríguez, publicado en el diario colombiano El Espectador
Que hablen las mujeres
Sobre el protestantismo puede leerse en el diario de monseñor Miguel Ángel Builes, el 21 de diciembre de 1948, este deseo de poca paz y ningún amor: "Pediré al Directorio de Educación que prohíba la apertura del mil veces maldito colegio protestante proyectado en Segovia para principios del año entrante".
Se dirá que Builes, quien también la agarró contra liberales, negros, masones y hasta cineastas (consideraba el cine “un mal social”) es un ejemplo perverso, un caso estratégico con el que lo que se busca es atacar a la iglesia recordando los cantos de guerra de una de sus ovejas más descarriadas.
Y puede que sí. Pese a que el pacto de perdón y olvido que le puso final a la época de la Violencia[*] (y sus 300 000 muertos) impidió que se le hiciera un juicio de responsabilidades a la iglesia, también es cierto que no todos los curas se acogieron al belicoso dictamen de que “no hay paz con los impíos”. El radicalismo de Builes, aunque hegemónico, no era necesariamente el reflejo de lo que pensaba toda la iglesia.
E igual, muchos años después, la intransigencia continúa. Hoy por hoy la doctrina católica se ensaña de nuevo, como siempre, con las mujeres, tema sobre el que pueden encontrarse en cualquier página electrónica con citas bíblicas patéticas disertaciones sobre si la sumisión es, en definitiva, una forma de discriminación. Ya lo dice el texto sagrado: "Pero quiero que sepáis que Cristo es cabeza de todo varón, y el varón es cabeza de la mujer”.
Por ello no extraña que de Builes pasemos, ahora, a Monseñor Juan Vicente Córdoba, quien ya anunció la conformación de una coalición de credos (qué dirán los protestantes) para recabar firmas e impulsar un proyecto de ley que en defensa de la vida modifique la constitución. Ahí en donde dice “la vida de todo colombiano es inviolable, no habrá pena de muerte” quieren un “la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte”.
Porque el aborto es un asesinato (y la eutanasia también, supongo), o esa fue, por lo menos, la explicación que dio el presidente del partido conservador, José Darío Salazar, con una lógica del tipo “cualquier madre daría la vida por su hijo”. Pero claro, Salazar, o el presidente de la Conferencia Episcopal, no pueden parir. ¿O sí? Tampoco lo hizo Builes ni lo puede hacer, que se sepa, el Procurador, a quien se le escuchó decir, de paso, que el aborto es un delito de lesa humanidad.
Ante tanto despropósito sería oportuno que los hombres guardásemos silencio y que la iglesia, que tiene infinitas cuentas pendientes con la justicia (y con la historia), les devolviese la voz a las mujeres.
Nota:
[*] El período denóminado "La violencia" es una época de la historia de Colombia comprendido entre 1948 y 1960, en el que hubo luchas entre el Partido Conservador y el Partido Liberal. La Iglesia Católica se puso de parte de los liberales.
El candidato presidencial chileno Sebastían Piñera se acercó al mundo evangélico y firmó con representantes de las iglesias evangélicas de Chile un documento de treinta compromisos, en el que se ve una agenda conservadora y clerical que colma de beneficios a las iglesias, incluso con recursos estatales.
Dentro de los compromisos que firmó con la Iglesia Evangélica está la negación a la eutanasia, al aborto en todo caso, al matrimonio homosexual, da el aval a la Iglesia Evangélica para intervenir en políticas de salud, y por lo tanto en las políticas sobre anticoncepción, además de ofrecer recursos públicos a las iglesias y los colegios religiosos para que puedan enseñar su credo. Además de exención de impuestos.
Piñera afirmó que "van a tener a un presidente amigo del mundo evangélico", y parece que también enemigo del laicismo.
Así lo informó el candidato en su sitio oficial de campaña Pinera 2010:
En la Catedral Evangélica de Chile, ubicada en Estación Central, se reunió el pasado lunes el candidato presidencial, Sebastián Piñera, con obispos y líderes de las Iglesias Evangélicas de Chile. Revisa los 30 Compromisos de Sebastián Piñéra con el mundo evangélico.
Hasta el encuentro llegaron el Obispo Hedito Espinoza de la UNIECH (Consejo Nacional de Obispos y Pastores Evangélicos de Chile), el Pastor Eduardo Durán, pastor gobernante de la Catedral Evangélica de Chile, el Obispo Jorge Muñoz, Presidente de AGRIPACH (Agrupación Interdenominacional de Pastores de Chile), el Obispo Jorge Méndez, Presidente del Consejo de Obispos Evangélicos, y cientos de Pastores y miembros de las Iglesias Evangélicas de todo Santiago.
En la ocasión, Piñera reiteró a todos los asistentes sus 30 compromisos con el mundo evangélico contenidos en su programa de gobierno. Durante más de una hora estuvo Sebastián conversando con los presentes que le plantearon sus inquietudes y respaldaron la posición valórica de Sebastián en temas como al protección de la vida.
Sebastián les agradeció por la gran labor social que realizan día a día y por su preocupación valórica:
“Los he visto siempre defender con mucha convicción y con mucha fuerza los valores, que inspiran al cristianismo y al mundo, el valor de la vida y muy especialmente de la persona inocente e indefensa como el niño o niña que está por nacer. El valor de la familia, que es lugar donde encontramos lo más importante en este mundo: cariño, amor, acogimiento y que tantas veces en lugar de fortalecerlo en nuestro país la debilitamos. El valor del matrimonio que es la unión entre el hombre y la mujer para complementarse, formar una familia y si Dios quiere y ellos quieren tener hijos. El valor de la justicia social, el valor de la igualdad, el valor de la fraternidad, el valor del cuidado del medio ambiente y la naturaleza, el valor de una sociedad más justa, más igualitaria, más fraterna, son valores que el mundo cristiano – evangélico fomenta, desarrolla y fortalece todos los días y que son valores que yo comparto 100%”.
Para tener presente los compromisos retrógrados y que van en detrimento del laicismo, y por lo tanto de la democracia, los mencionaré tal como Piñera los concordó:
6) Daremos asesoría y capacitación para la construcción de los templos que las distintas entidades religiosas requerirán, así como de lugares especiales de reunión, formación y asistencia social.
Me preguntó, esto con dinero oficial? Esto es una medida nada laica. Es favorecer la superstición y la religión con dineros de todos los chilenos, incluyendo los ateos, agnósticos y los religiosos que no son cristianos.
7) Facilitaremos la instalación de medios de comunicación que permitan transmitir el mensaje evangélico.
Nuevamente el favorecimiento a la religión. ¿Por qué no destinar estos recursos para patrocinar el arte y la ciencia?
12) Aseguraremos el acceso y la participación de las Iglesias Evangélicas, de manera consultiva, en aquellas iniciativas gubernamentales de carácter social y valórica de su incumbencia.
Es decir, los pastores entrarán a ser consultados. El inicio de la teocracia evangélica.
13) Permitiremos que las entidades religiosas participen, en igualdad de condiciones, en la ejecución de las políticas públicas de alto impacto social diseñadas por el Estado, apoyando la labor que realizan organismos como el Conace, la Conadi, el Consejo de la Cultura y las Artes, los ministerios de Educación, Salud, Justicia y Mideplan, entre otros.
14) Realizaremos las gestiones necesarias para que las entidades religiosas puedan recibir aportes públicos y donaciones privadas que les permiten desarrollar sus labores sociales de manera eficaz.
22) Apoyaremos la creación de centros de educación superior con orientación valórica de las entidades que las impulsen, para la formación de profesores de religión.
25) Apoyaremos la construcción de la infraestructura necesaria para que en los establecimientos educacionales no confesionales que reciban aportes estatales puedan enseñar la doctrina evangélica que así lo soliciten.
27) Aseguraremos la participación de las Iglesias Evangélicas e instituciones ligadas a este credo a los beneficios tributarios que otorga la Ley 19.885, de Donaciones con Fines Sociales, en igualdad de condiciones con otras instituciones y la inclusión de las entidades evangélicas dentro de los beneficios de donaciones a las que se refiere el número 7° del artículo 31 de la Ley de impuesto a la Renta.
Más dinero privilegios para que sigan engañando y ganando borregos a su redil.
28) Reafirmaremos un compromiso total con el respeto a la vida, desde su concepción hasta la muerte natural. Rechazaremos la legalización del aborto en cualquiera de sus versiones, así como la eutanasia.
¿Negarse al aborto en caso de violación, malformación y riesgo de muerte a la madre? Terrible. Y la negación a la eutanasia por propia voluntad es cohartar la volutand del individuo. Inquisidores!
30) Fortaleceremos la institución del matrimonio, cuya naturaleza y esencia es la unión entre un hombre y una mujer que se complementan para formar una familia.
Algo que suena bonito, pero que es una tontería. Otorgarle a las lesbianas y a los gays el derecho a casarse no destruye los matrimonios heterosexuales, que seguirán siendo la mayoría, y que no por esto dejarán de realizarse. Los gays y lesbianas no están proponiendo que se acaben los matrimonios tradicionales, ni obligarán a todos los ciudadanos a contraer matrimonio con alguien de su mismo sexo. ¿Cuál es la amenaza? Tampoco ningún gay pedirá casarse en una iglesia evangélica.
Quienes se oponen y niegan derechos son los religiosos. Quieren que todos sean como ellos y crean lo que ellos creen.
La concertación con la iglesia evangélica se dió con el fin de ganar más de millón y medio de votos, los cuales se vieron en peligro tras los resquemores que se suscitó entre la Iglesia Evangélica tras la determinación del millonario candidato de incorporar en su franja televisiva a una pareja de homosexuales.
Todo lo anterior me parece tenebroso. ¿Y usted qué opina?
En febrero de 2009 los socialistas de Portugal pidieron apertura al debate sobre la eutanasia en este país. Marques Sá del Partido socialista abrió el debate en su partido preguntado: ¿Tendría sentido que al final de nuestra vida hicieramos más énfasis en nuestro cuerpo en detrimento de nuestra libertad y nuestra voluntad?
La sola idea que la propuesta llegase a ser apoyada a llevado a los líderes de la Iglesia Católica a manifestarse en contra.
Recientemente la Asamblea Plenaria de obispos reunida en Fátima afirmaron que la ICAR rechaza cualquier "acción u omisión que, por su naturaleza o intenciones, provoquen la muerte".
Los ensotanados recalcaron que "nadie es patrón absoluto de la propia vida y mucho menos de la vida de otros. Por es cualquier formar de ayuda al suicidio es éticamente equivalente a la eutanasia, por lo que el deber es humanizar la muerte es incompatible con la eliminación de la persona que sufre".
Para los líderes de la ICAR la eutanasia traería terribles consecuencias. la "posible legitimación jurídica de la eutanasia o del suicidio asistido llevaría a una inevitables presión sobre todas las personas cuyo nivel de salud no correspondiese al estándar de la sociedad, haciéndolas sentir como un peso o una carga no deseada".
Olvidan los ensotanados que las legislaciones que permiten la eutanasia exigen la expresa decisión del paciente de querer poner fin a su sufrimiento. Esto es clave para evitar que se abuse de la eutanasia para fines egoistas de algún ambicioso o despegado familiar.
Para algunos opositores a la eutanasia, la muerte es un enemigo al que hay que evitar, muchas veces alargando artificialmente la vida generando un estado lamentable en un hospital -lo que se conoce como distanasia. Creo que es importante tomar la muerte como algo natural, y tener en cuenta que el dolor también es una realidad para muchas enfermedades discapacitadoras o terminales, que muchas personas tienen que afrontar. La calidad de la existencia también debe contar.
Sin embargo, la respuesta dada por los obispos portugueses: "La muerte no es un problema por resolver sino un misterio que envuelve toda la existencia".
Señores religiosos la muerte no es un misterio. La muerte apareció a la vez que apareció la vida. Un sistema bioquímico que se automantiene y se reproduce (un organismo), puede deshacerse, y en ese sentido muere. Una bacteria que se reproduce por fisión binaria no tendría muerte por envejecimiento, pero al aparecer la reproducción sexual -por las ventajas adaptativas que trajo- formó organismos que envejecen, y por lo tanto mueren. Los organismos son finitos, y su existencia obtiene éxito al poder replicar sus genes.
El debate en Europa sobre la eutanasia se ha hecho más frecuente después de los casos de Eleuna Englaro y de Chantal Sébire. La primera, una francesa que vivió en estado vegetativo desde el 18 de enero de 1992, por un accidente de tráfico hasta el 9 de febrero de 2009. Ante este estado fue su padre quien solicitó dejar morir a su hija al suspender la alimentación artificial. Caso este de eutanasia pasiva. El segundo caso, de una profesora frnacesa quien solicitó que se le aplicara la eutanasia para librarse del terrible sufrimiento de un raro tipo de cáncer. La justicia francesa negó la eutanasia. En ambos casos la ICAR se rasgó las vestiduras recordando su postura de "defensa de la vida hasta la muerte natural"
La realidad de enfermedades dolorosas y terminales, muerte cerebral y la muerte en si. Deberían generar la posibilida de un debate en el que pesen más los aspectos médicos, éticos y morales, sin dogmatismos religiosos. Ya en este blog hemos tratado este tema, en la entrada "Desafortuda incompresión del sufrimiento", así como en la página principal de Sindioses.org como los ensayos "La buena muerte" y "Eutanasia y privacidad"
En la edad de las tinieblas -la edad media- la mayoría de las personas temían a una muerte rápida e indolora porque pensaban que esto no les daría tiempo de confesarse, con la temida amenaza de terminar en el infierno. Hoy en día, la mayor parte de las personas, preferimos terminar nuestros días sin una larga agonía, y mientras menos dolor haya, mucho mejor.
No obstante, la Iglesia Católica, que suspira nostalgica al recordar lo poderosa e influyente que era en la edad de las tinieblas se niega a la eutanasia. Considerar que cada humano pueda decidir sobre su vida, y no su dios, del cual ella se dice interlocotura única, le llena de profundo temor y odio. Ahora es Canadá quien estudia la posibilida de legalizar la eutanasia, y los ensotanados de siempre se han empezado a movilizar.
La Conferencia Episcopal de Canadá envió una carta a los parlamentarios pidiéndoles no aprobar la eutanasia. En el texto se lee que: "quienes desean reabrir este debate sin duda están motivados por el sufrimiento de otros. Una desafortunada incomprensión de la compasión los ha llevado a sugerir que se les aplique la eutanasia a los más vulnerables en vez de darles cuidados adecuados, control efectivo del dolor, así como apoyo social, emocional y espiritual hasta su muerte natural".
Frente a estas palabras me pregunto ¿quienes son los que no entienden el sufrimiento, aquellos que consideran que un paciente debe sufrir lo indecible hasta el último momento, o quienes deciden que pueden poner fin a su sufrimiento por humanidad? ¿Por qué es ético aplicar la eutanasia a un perro con un sufrimiento incurable y no para un ser humano?
La ICAR con la arrogancia que la caracteriza dijo también que el debate es algo inútil. Esta iglesia no acepta que alguién pueda tener una idea contraria a la suya: "algunos de los términos propuestos para el debate son errados o poco claros" y "solo pueden generar un debate confuso e inútil y hace además complicado encontrar un terreno común para evaluar los riesgos y el impacto de las propuestas de esta nueva legislación".
Los obispos han invitado a los católicos a enviar cartas y hablar directamente con los parlamentarios. La polémica está empezando a tomar fuerza en Canadá, mientras algunos recuerdan el caso de Chantal Sébire, la francesa de 52 años que sufría un tumor incurable, raro y degenerativo, un estesioneuroblastoma o neuroblastoma olfativo. Se trata de una enfermedad incurable y que además provoca además sufrimientos atroces. Chantal había hecho una demanda a la justicia francesa para ser sometida a la eutanasia y en su petición relataba su "sufrimiento intenso y permanente" y el "carácter incurable" de su enfermedad.
Chantal Sçebire escribió también al presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien le había propuesto aguardara "otra opinión médica para garantizar que todas las vías actuales de la medicina han sido exploradas". Por su parte, la ministra de Justicia, Rachida Dati, declaró claramente que "la medicina no está ahí para administrar sustancias letales". El lunes 17 de marzo de 2008, el Tribunal de Gran Instancia de Dijon, este de Francia, había denegado el derecho a la eutanasia solicitado por la mujer, confirmando la posición de la Fiscalía general.
A finales de febrero de 2008 Chantal dijo a la AFP: "Llegué al límite de lo que puedo soportar. Mi hijo y mis hijas ya no pueden verme sufrir así".
Al recordar el caso de Chantal vuelvo y miro las afirmaciones de la ICAR de que "una desafortunada incomprensión de la compasión los ha llevado a sugerir que se les aplique la eutanasia" ¿Quienes son los qué no comprenden?