Diferentes ONG colombianas, incluyendo dos organizaciones de ateos, solicitan a la Corte Constitucional de Colombia que se retire el crucifijo de su Sala plena para garantizar la neutralidad estatal en asuntos religiosos.
En el mes pasado un funcionario de la Corte Constitucional, Juan Sebastián Vega, abogado sustanciador del despacho del vicepresidente de la Corte Constitucional, elevó una petición para remover el crucifijo “con el fin de garantizar el deber de proteger los derechos fundamentales de los funcionarios de la Corte Constitucional que profesamos una religión diferente a la católica”.
Vega se preguntó la razón por la que la Sala donde se deliberan las decisiones más importantes del país posee el símbolo de la Iglesia Católica. A su derecho de petición la Corte respondió que el crucifijo se quedaría considerando que retirarlo sería un ataque contra los magistrados y funcionarios de la Corte que profesan la fe católica. Tres magistrados votaron a favor de ser retirado y seis porque se quedase.
Inmediatamente conocida la decisión el prestigioso abogado Ramiro Bejarano le pidió a la misma sala que entonces pusiese los símbolos de otros credos, incluyendo la masonería. Organizaciones como la Asociación de Ateos de Bogotá, la Corporación Bogotá Atea, Católicas por el Derecho a Decidir, la Asociación Líderes en Acción y el Colectivo Soridad, Ecumenismo y Democracia se han unido en la petición que se retire el crucifijo en aras de garantizar la laicidad estatal.
"Los crucifijos tienen lugar en las iglesias, conventos y casas curales, pero en una entidad estatal, no queda bien que se presente un símbolo que claramente es identificador de una confesión religiosa. Tal cosa indica la preferencia de una cosmovisión por encima de las demás y esto no se puede hacer en un Estado laico." señaló Helman Jímenez de la Asociación de Ateos de Bogotá.
Curiosamente, otros grupos ciudadanos han planteado otra idea: ¡Qué se pongan otros símbolos religiosos!. Un ciudadano hinduista peticionó que se le permitiese poner la imagen del dios Krishna al lado del crucifijo, y un ciudadano que se identifica como indígena muísca pidió que se le permita poner una imagen de la diosa Bachué junto al símbolo católico. Un pastafari también solicitó la inclusión del dios Monesvol. Según este último "no es posible decir que Colombia es un Estado pluricultural y poner sólo un símbolo religioso. O todos o ninguno".
Este caso evoca ligeramente la "guerra de los monumentos de Oklahoma" en donde hinduistas, pastafaris y satanistas decicieron donar imágenes de sus deidades al Capitolio estatal tras la puesta en su entrada de un monumento a los Diez Mandamientos bìblicos. En esa ocasión American Atheists peticionó el retiro de la imagen. Al final una decisión judicial le dio la razón a estos últimos.
En el caso colombiano diferentes ONG han convocado a un plantón. Pueden conocer su comunicado de prensa dando click aquí.
Mostrando entradas con la etiqueta crucifijo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crucifijo. Mostrar todas las entradas
jueves, 30 de junio de 2016
jueves, 8 de marzo de 2012
Pastor y diputado brasileño acusa a movimientos gay de fascistas
Tras la decisión judicial de retirar los crucifijos y demás símbolos religiosos de los espacios públicos en el estado de Rio Grande do Sul, como resultado de una demanda de la Liga brasileña lésbica, el pastor Marco Feliciano, reaccionó calificando al movimiento LGBT de fascista.
En febrero de este año la Liga Brasilera de Lesbianas presentó un pedido de retiro de los símbolos religiosos al Tribunal de Justicia, porque a su parecer, en un estado laico y plural poner un crucifijo liga al estado con una religión particular.
El día 7 de marzo, por unanimidad, el Consejo de la Magistratura del Tribunal decidió retirar los crucifijos y demás símbolos religiosos de los edificios públicos. Esta decisión molestó no solo a católicos, sino también a algunos evangélicos, que califican estas imágenes de idolatría.
Este fue el caso del pastor y diputado Marco Feliciano, quien en su blog reaccionó con virulencia y calificó el movimiento LGBT de "una militancia que crece en nuestro país, a la que me refiero aquí sin miedo, la dictadura Gay, que tiene, sin lugar a dudas el apoyo de la izquierda del PT, que traduce sus pensamientos en acciones en la forma de una palabra que aman verbalizar, "progresista".
Sobre el fallo relativo a los crucifijos afirmó: "Reinaldo Azevedo llamo fascista la acción que se llevó a cabo en Río Grande do Sul, a través del Consejo de Jueces de la Corte, que decidió eliminar todos los crucifijos y otros símbolos religiosos de los espacios públicos y sorprendente por unanimidad,. Y estoy de acuerdo con él en género y grado."
Uno de los temores de este pastor y político es que el matrimonio igualitario se extienda a otros estados de Brasil: "Mucho me temo que así como sucedió en Río Grande del Sur, que por desgracia se ha estado abriendo a las ideas de estos "progresistas", que tienen en su hoja de vida, primero el matrimonio para parejas del mismo sexo, y ahora protagoniza la retirada de los símbolos religiosos, suceda también en la nación que, aunque secular, no es atea."
No obstante sus declaraciones, en las que niega derechos a las parejas del mismo sexo, afirma que no existe la homofobia: "La militancia gay en Brasil está siendo apoyado por fondos públicos. Mucho dinero se ha invertido en este tema, y todo en nombre de una homofobia colectiva nacional, que no existe!"
El pastor terminó se mensaje diciendo: ¿Qué viene ahora? Que Dios nos ayude! Y que nos ayude pronto, antes de que estos fascistas, echen a a Dios de la nación brasileña!
¿Y usted qué opina?
En febrero de este año la Liga Brasilera de Lesbianas presentó un pedido de retiro de los símbolos religiosos al Tribunal de Justicia, porque a su parecer, en un estado laico y plural poner un crucifijo liga al estado con una religión particular.
El día 7 de marzo, por unanimidad, el Consejo de la Magistratura del Tribunal decidió retirar los crucifijos y demás símbolos religiosos de los edificios públicos. Esta decisión molestó no solo a católicos, sino también a algunos evangélicos, que califican estas imágenes de idolatría.
Este fue el caso del pastor y diputado Marco Feliciano, quien en su blog reaccionó con virulencia y calificó el movimiento LGBT de "una militancia que crece en nuestro país, a la que me refiero aquí sin miedo, la dictadura Gay, que tiene, sin lugar a dudas el apoyo de la izquierda del PT, que traduce sus pensamientos en acciones en la forma de una palabra que aman verbalizar, "progresista".
Sobre el fallo relativo a los crucifijos afirmó: "Reinaldo Azevedo llamo fascista la acción que se llevó a cabo en Río Grande do Sul, a través del Consejo de Jueces de la Corte, que decidió eliminar todos los crucifijos y otros símbolos religiosos de los espacios públicos y sorprendente por unanimidad,. Y estoy de acuerdo con él en género y grado."
Uno de los temores de este pastor y político es que el matrimonio igualitario se extienda a otros estados de Brasil: "Mucho me temo que así como sucedió en Río Grande del Sur, que por desgracia se ha estado abriendo a las ideas de estos "progresistas", que tienen en su hoja de vida, primero el matrimonio para parejas del mismo sexo, y ahora protagoniza la retirada de los símbolos religiosos, suceda también en la nación que, aunque secular, no es atea."
No obstante sus declaraciones, en las que niega derechos a las parejas del mismo sexo, afirma que no existe la homofobia: "La militancia gay en Brasil está siendo apoyado por fondos públicos. Mucho dinero se ha invertido en este tema, y todo en nombre de una homofobia colectiva nacional, que no existe!"
El pastor terminó se mensaje diciendo: ¿Qué viene ahora? Que Dios nos ayude! Y que nos ayude pronto, antes de que estos fascistas, echen a a Dios de la nación brasileña!
¿Y usted qué opina?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


