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martes, 12 de abril de 2011

La Iglesia Católica contraataca en Colombia

Como mencionábamos en la entrada "Iglesia Católica desea prohibir el aborto en Colombia modificando la constitución" del pasado 5 de marzo el deseo de establecer una moral católica en la ley es un empeño del clero colombiano.

Artículo de la revista Semana

Desde el púlpito sacerdotes y pastores del país promueven su propia Reforma Constitucional tendiente a prohibir el aborto y la eutanasia aún en casos especiales. ¿Lo lograrán?

Aún no termina de enfriarse la sentencia C-355 del 2006, que permitió a las mujeres abortar cuando su embarazo es producto de una violación, existe malformación del feto o la salud de la madre corre peligro, y ya varios sectores ultraconservadores del país alistan toda su artillería para frenar lo que dispuso la Corte Constitucional.

Desde hace un mes varias iglesias donde se ofician misas o cultos, sacerdotes y pastores hacen un singular llamado a sus feligreses: piden de manera voluntaria que respalden con su firma un Acto Legislativo en contra del aborto.

Detrás de esa trascendental iniciativa están los pesos pesados de la Iglesia católica a través de la Conferencia Episcopal y la Confederación Colombiana de Libertad Religiosa, Conciencia y Culto (CONFELIREC).

Todo nació en febrero pasado durante la Asamblea Plenaria del Episcopado, a la que asistieron jerarcas de otros credos y una decena de congresistas. Entre los invitados estaban desde luego los ocho parlamentarios cristianos (Mira, PIN, Liberal y La U) y algunos conservadores.

De allí surgió la idea de modificar el artículo 11 de la Constitución y además recoger firmas para promover un referendo que “frene los excesos de competencia de la Corte”, argumentó el pastor Charles Schultz, exsenador de La U y fundador de CONFELIREC. Básicamente la modificación que promoverán a partir del 20 de julio, cuando inicie la nueva legislatura en el Congreso, consiste en alterar el artículo 11de la Constitución, que dice: “El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte”, agregándole la siguiente frase “El derecho a la vida es inviolable desde la fecundación hasta la muerte natural. No habrá pena de muerte”.

Pese a que las planillas donde se plasman las firmas aún no llegan a la totalidad de las 5.000 parroquias católicas, más las 10.000 cristianas y evangélicas que se calculan en el país, los promotores del proyecto ya cuentan con 187.000 rúbricas que, si bien no son necesarias para tramitar la reforma constitucional, buscan causar impacto entre los legisladores.

Lo que muchos no entienden es por qué si las iglesias cuentan con semejante ejército de feligreses como potenciales firmantes (27 millones), optaron por el tortuoso camino del Congreso y dejaron el referendo sólo como plan B.

Desde el episcopado explican que la razón es el costo económico y el desgaste que significa un referendo, pero hay quienes creen que al interior de las iglesias no están muy convencidos del apoyo popular tan crucial a la hora de llamarlos a las urnas. Cabe recordar que el sí del referendo debe obtener en votos la mitad más uno del censo electoral del país y eso equivale a más de siete millones de votantes.

Por ahora le apuestan al Acto Legislativo que si bien aún no ha sido discutido con las respectivas bancadas en el Congreso, ya cuenta con mosqueteros dispuestos a capotear los escollos. Entre los escuderos figuran el actual presidente del partido Conservador, José Darío Salazar; el senador de PIN Édgar Espíndola, y el pastor representante de La U, Luis Salas, “Este proyecto no nació dentro de un acuerdo de la Unidad Nacional”, aclaró Salazar.

SEMANA llamó y le envió unas preguntas por correo electrónico al director del partido de La U, Juan Lozano, para que fijara una posición de bancada respecto al tema, pero no respondió. Quien sí habló fue Carlos Gaviria, exmagistrado de la Corte Constitucional y expresidente del Polo Democrático Alternativo. Según Gaviria, esta nueva ofensiva contra la penalización del aborto es una “reiterada intromisión de la Iglesia”, dijo a esta revista el ponente de la sentencia C-239 de 1997 que también permitió la eutanasia en casos especiales.

Si bien aún es prematuro anticipar el desenlace de esas propuestas, el aborto y la eutanasia encontraron en las iglesias un nuevo escenario para el debate nacional que justo por estos días se encendió a raíz de la propuesta de incluir una píldora abortiva en el Plan Obligatorio de Salud (POS).

¿Y usted qué piensa?

lunes, 29 de junio de 2009

Levonorgestrel y Monseñor Goic

El pasado 24 de junio Chile se quedo sin la posibilidad que la píldora del día, mejor llamada anticonceptivo de emergencia, pudiera seguir siendo distribuida por las municipalidades que no son autónomas. Este fallo fue la culminación de un proceso que se inició por el requerimiento hecho por 36 diputados de derecha, integrantes de la Alianza, al Tribunal Constitucional.

Esta decisión, que hoy impide la distribución del levonorgestrel, fue tomada por la Contraloria, causó mucho malestar en grupos de defensa de la mujer, otros grupos progresistas y reavivó una antigua discusión en un país que ni siquiera cuenta con aborto terapéutico.

Obviamente, dentro de las voces en contra del levonorgestrel está el Papa y su séquito de ensotanados. En Chile, Monseñor Alejandro Goic Karmelic, Presidente de la Conferencia Episcopal Chilena, se sumó a la reacción de la prohibición afirmando que la aparición de la oferta de la pildora del día después se debe a la promiscuidad y la frivolidad sexual de la sociedad actual.

En un artículo que el prelado publico en el diario chileno El Mercurio, se escandalizó que el sexo se haya convertido en un fin en si mismo. Su artículo titulado "Acoger y Promover la Vida” dice que la sexualidad humana se ha desvinculado de las realidades "en las que encuentra sentido y se la ha convertido en un fin en sí misma".

Con muestras de su pensamiento conservador, Goic se muestra preocupado porque la sexualidad humana primero, "se la desvinculó del matrimonio, pues se dijo que no hacía falta casarse para practicar el sexo; bastaba con amarse. Después se la separó de la procreación, pues se podía practicar el sexo y evitar los hijos, ya que se ha dicho que el amor de la pareja no tenía que proyectarse necesariamente en los hijos. Finalmente, se ha desconectado la sexualidad del amor, diciendo que el amor compromete a la persona, mientras que el sexo ocasional y descomprometido favorece la creatividad y el disfrute del cuerpo". "Hay personas –cuestionó– a las que esto les ha parecido un gran signo de la libertad y del progreso".

Goic continuó y dijo que se "se ha pretendido atajar estas situaciones ofreciendo como solución los preservativos, con gran despliegue publicitario. Pero con esto se han favorecido más aún la promiscuidad y la frivolidad en las relaciones sexuales. Por lo tanto, quisieron 'avanzar' otro poco, y surge así la oferta masiva de la 'píldora del día después'".

El Obispo de Rancagua afirma que el uso de la pildora del día después no es ético porque es abortiva: “desde el punto de vista ético, el solo hecho de que existan datos que muestren que es probable que esta 'píldora' tenga un efecto 'interceptivo' o abortivo hace que sea inadmisible su uso para quienes respetan la vida de los seres humanos".

Añadió también que "la dignidad de las personas exige que la sociedad proteja a quienes no pueden ejercer la autonomía, como es el caso del ser humano antes de su implantación. El uso de fórmulas que tienden a desfigurar esta realidad no debe confundirnos". "Por nuestra parte, de cara al país, asumimos hoy la defensa de esa vida inocente con la misma fuerza que lo hicimos ayer, en otras circunstancias, por fidelidad en nuestro seguimiento de Cristo", concluyó.

La polémica por el uso y promoción del anticonceptivo de emergencia continuarán, sin duda. En México, la Presidenta de Suma Tu Voz, Lourdes Cásares, se quejo de la publicación de una cartilla sobre planificación familiar a niños y adolescentes de entre 10 y 19 años. Esto ocurrió el pasado 25 de junio. Cásares cuestionó si la Secretaría de Salud de México tiene la capacidad para dar orientación adecuada a todos los poseedores de una cartilla para que sea utilizada responsablemente y con el consentimiento de los padres cuando lo amerite. "¿El niño de 10, 12, 14 años va a tener su cartilla o sus papás? ¿Bajo el consentimiento de quién son todas estas disposiciones en las que la Secretaría de Salud se está entrometiendo en las familias?", cuestionó escandalizada Cásares.

Dentro de las frases que más escandalizaron a la presidenta de Suma Tu Voz estuvieron dos de las contenidas en las páginas 20 y 21: "Planificar tu familia, es tu derecho"; "Si tuviste una relación sexual no protegida y si no han transcurrido más de 72 horas, puedes solicitar anticoncepción de emergencia, ¡protégete, es tu derecho!"

Tendría muchas cosas para responderle al señor Goic y a la señorita Cáseres, pero todas ellas partirían de la visión que la Iglesia tiene de la sexualidad, y que se limita a la reproducción. En uno de los ensayos más recientes de Sindioses Juan Antonio Ferríz hablando de las opiniones teológicas de San Agustín dice: “Por lo tanto, el hombre debe desprenderse de todo lo existente en el mundo corporal porque se convierte en pecaminoso, y le impiden alcanzar a Dios. Esta teoría lleva también a la separación entre cuerpo y alma. El cuerpo, lo imperfecto, hay que castigarlo para que el alma se purifique. Así, derivando, también llegamos a disociar entre sexualidad y afectividad. La afectividad es el sentimiento hacia la persona, y por lo tanto eso es puro. El sexo es corporal, y por lo tanto pecaminoso. Su práctica se rescinde únicamente al cumplimiento del Plan de Dios (“Creced y multiplicaos”), condenando cualquier otra finalidad.”

Esta óptica, que sataniza el sexo, es la que tiene Goic en su cabeza, y toda su Iglesia retrógrada. Ya no puede invocarse a la naturaleza como ejemplo de orden moral, pues sabemos que en especies como los delfines mulares y los bonobos, estos últimos cercanamente emparentados con nosotros, el sexo no es exclusivo para la reproducción, sino que tiene un rol socializador. Es muy probable que el hecho que la postura bípeda de nuestra especie al ocultar los signos visibles de la ovulación hicieran que en nuestra especie la hembra aceptara el acto sexual en momentos en que no esta en su periodo fertil. La posterior evolución de un gran cerebro, con las consecuencias de un parto dificil y una larga infancia hicieron que mantener la pareja procreadora estable se hiciera imperativa, es aquí donde el enamoramiento, el sexo por placer y el amor entraron en la historia de nuestro linaje. Pienso yo.

Lo que más me preocupa de las declaraciones de Monseñor, es la nula inclusión de aspectos socioeconómicos en la discusión de los anticonceptivos. La gigantesca población humana es causante del rápido deterioro ambiental, y los países pobres y las familias pobres son aquellas que tienen más hijos perpetuando así el círculo de la pobreza. ¿Entenderán esto las ovejas de Benedicto?

Precisamente en el caso de los anticonceptivos, es donde menos acogida ha tendido la curia con sus feligreses. Afortunadamente muy pocos le hacen caso a la Iglesia en este tema. Ya en el 2004 el presidente de la Pastoral de Salud de la Arquidiócesis de Ciudad de México, P. Jorge Palencia, había amenazado a las personas que utilizaran la píldora del día después diciéndoles que “incurren en la pena canónica de la excomunión” ¿Seguro las excomulgarían? De hacerlo creo que tendrían una gran perdida de fieles.

Otro aspecto del texto de Goic que me llama la atención es que afirma que el anticonceptivo de emergencia es abortivo. Sin embargo, hay pocas evidencias de ello. La información pública disponible (Wikipedia) afirma que este método radica su efectividad en inhibir o atrasar la ovulación, inhibir el transporte del ovocito o de los espermatozoides, interferir en la fecundación, o, después de haber fallado alguno de estos, alterar el endometrio, pudiendo inhibir la implantación del cigoto, lo que no ha logrado ser demostrado.

Y aún si se impidiera la implantación de un cigoto, que se lleva a cabo ocho días después de la fecundación, es un grupo de células indiferenciadas que aún no pueden sentir ningún dolor porque no tienen sistema nervioso. ¿Dónde está lo poco ético? Creo que hacer ética sin entender de embriología o neurología es un gran inconveniente que da resultados poco racionales. No se trata de eliminar la ética –ni más faltaría- Solo creo que los conocimientos de la embriología y la neurología deben hacernos plantearnos y replantearnos nuestras posiciones porque nadie tiene la verdad absoluta, aunque algunos religiosos afirmen lo contrario.

¿Y usted qué piensa? Exprese sus opiniones sobre este fallo y este anticonceptivo en este blog. Bienvenidos.