lunes, 26 de enero de 2015

¿Desaparecerá alguna vez la religión?

El aumento del ateísmo en el mundo llevó a Rachel Nuwer a consultar con expertos en sociología y psicología sobre el futuro de las religiones.


El ateísmo está en alza en todo el mundo. ¿Significa esto que la espiritualidad pasará pronto a ser algo del pasado?

"Hay muchos más ateos en la actualidad que nunca antes, tanto en números absolutos como en porcentaje sobre el total de la Humanidad", explica Phil Zuckerman, profesor de Sociología y Estudios Seculares en el Pitzer College, Estados Unidos.

Lee también: Los países en que ser ateo está castigado con la muerte

Según una encuesta internacional de Gallup realizada entre más de 50.000 personas de 57 países, el número de personas que se consideran religiosas descendió del 77% al 68% entre 2005 y 2011.

El número de quienes que se consideran a sí mismas ateos aumentó un 3%, hasta representar el 13% del total.

A pesar de que quienes declaran que no creen en ningún dios ciertamente no son la mayoría, ¿será que esta tendencia es un pronóstico de que la fe en una divinidad en el futuro pasará a ser algo del pasado?

Es imposible predecirlo pero al examinar lo que sabemos de la religión podemos encontrar pistas de lo que puede pasar.

Parte del atractivo de una fe es que ofrece seguridad en un mundo incierto, de manera que no es sorprendente que las naciones con mayores índices de ateísmo tienden a ser aquellas que proveen a sus ciudadanos con una estabilidad económica, existencial y política relativamente alta.

Japón, Reino Unido, Canadá, Corea del Sur, Holanda, República Checa, Estonia, Alemania, Francia y Uruguay son países en los que la religión era muy importante hace apenas un siglo, pero en los que en la actualidad las tasas de creyentes se sitúan entre las más bajas del mundo.

Iglesia convertida en biblioteca en Sevilla, España.
En muchos países europeos el avance del agnosticismo
y el ateísmo están dejando desocupadas las iglesias.
En todos estos países hay sistemas educativos y de seguridad social fuertes, baja desigualdad social y sus ciudadanos son relativamente ricos.

"La gente tiene menos miedo de lo que pueda pasar", dice Quentin Atkinson, psicólogo de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda.

No obstante, el descenso del número de personas creyentes se produce incluso en países que son todavía muy religiosos, como Brasil, Jamaica o Irlanda.

"Pocas sociedades son hoy en día más religiosas de lo que eran hace 40 o 50 años" dice Zuckerman.

Naturaleza y sobrenatural


Evangélicos chilenos rezando tras terremoto en Tacna.
Los desastres naturales han llevado al ser humano a
refugiarse en entes sobrenaturales sin importarle
la realidad de su existencia.
El descenso en creyentes, sin embargo, no significa la desaparición de las religiones, explica Ara Norenzatan, psicóloga social en la Universidad de British Columbia, en Canadá, y autora de "Big Gods".

La seguridad existencial es más falible de lo que a veces parece. De repente, todo puede cambiar: un accidente puede matar a un ser querido; un huracán puede destruir un pueblo; un doctor puede darnos un diagnóstico fatal.

Los estragos del cambio climático que se esperan para los próximos años, así como la escasez de recursos naturales y el sufrimiento que todo esto puede generar, podría potenciar la religiosidad.

"Por alguna razón, la religión parece darle significado al sufrimiento, más que cualquier ideal o creencia secular que conozcamos", dice Norenzayan.

Ese fenómeno de religiosidad repentina se ha observado en casos como el terremoto de Christchurch, Nueva Zelanda, en 2011: en ese lugar hubo un alza en la fe, mientras que el resto del país se mantuvo tan incrédulo como de costumbre.

Cuando haya paz en el mundo

Sin embargo, incluso si los problemas del mundo se solventaran de forma milagrosa, y todos viviéramos vidas pacíficas en igualdad, la religión probablemente sobreviviría.

Esto se debe a que parece haber un espacio con la forma de un dios en la neuropsicología humana, resultado de una peculiaridad en nuestra evolución.

Para entenderlo hay que conocer la teoría del "proceso dual", que describe dos formas básicas de pensamiento, conocidas como el Sistema 1 y el Sistema 2.

El Sistema 2 evolucionó hace relativamente poco. Es la voz en nuestra cabeza, el narrador que parece no callarse nunca, que nos permite planificar y pensar de forma lógica.

El Sistema 1 es intuitivo, instintivo y automático. Estas capacidades se desarrollan en los humanos independientemente de dónde hayan nacido. Son mecanismos de supervivencia.

Niños de padres mormones con el presidente del mormonismo Gordon B. Hinckley.
El sistema 1 interno lleva a los seres humanos desde su infancia
 a ser proclives a creencias irracionales.
Este sistema nos proporciona, por ejemplo, una repulsión innata a la carne podrida, nos permite hablar nuestra lengua materna sin pensarlo mucho y le da a los bebés la capacidad de reconocer a sus padres y distinguir entre objetos con o sin vida.

Además, hace que tengamos una tendencia a buscar patrones para entender mejor el mundo, y a encontrar un significado a sucesos aparentemente arbitrarios, como los desastres naturales y la muerte de seres queridos.

Y, según algunos investigadores, es el que abrió el camino para que las religiones evolucionaran y se perpetuaran.

El Sistema 1 nos lleva a ver las cosas de forma dual, de forma que nos cuesta ver a nuestro cuerpo y nuestra mente como una única unidad.

Esta tendencia nace muy temprano: los niños de todas las culturas se inclinan a creer que tienen un alma inmortal: que su esencia o personalidad existió en algún lugar antes de su nacimiento y continuará existiendo por siempre.

Y esta disposición se asimila fácilmente con muchas de las religiones existentes, o -con algo de creatividad- se presta para construir nuevas.

Píldora difícil de tragar

Por todas estas razones, los investigadores creen que la religión es un "producto secundario de nuestra disposición cognitiva", explica Robert McCauley, director del Centro de la Mente, el Cerebro y la Cultura de la Universidad de Emory, en EE.UU., y autor de "Por qué la religión es natural y la ciencia no".

"La ciencia es cognoctivamente antinatural, y es difícil. La religión, en cambio, es algo que casi no tenemos ni que aprender pues ya lo sabemos".

"Hay evidencia de que el pensamiento religioso obedece a la ley del menor esfuerzo;
se tendría que cambiar fundamentalmente algo en la humanidad para deshacerse de la religión".

Robert McCauley, director del Centro de la Mente, el Cerebro y
la Cultura de la Universidad de Emory, en EE.UU.,
"Hay evidencia de que el pensamiento religioso obedece a la ley del menor esfuerzo; se tendría que cambiar fundamentalmente algo en la humanidad para deshacerse de la religión".

En contraste, la ciencia -el sistema preferido de muchos ateos y no creyentes para intentar entender el mundo natural- trata de corregir los sesgos del Sistema 1, dice McCauley. Pero, agrega, es una píldora difícil de tragar.

Debemos aceptar, por ejemplo, que la Tierra gira, así no lo sintamos, aún viviendo en ella; debemos adoptar la idea de que la evolución es completamente indiferente y que no hay ningún propósito o plan para el Universo, así nuestra intuición nos diga lo contrario.

Tampoco nos queda fácil admitir que nos equivocamos y aceptar que la verdad como la comprendemos constantemente está cambiando a medida que surgen nuevas pruebas empíricas, y todo eso es imprecindible para la ciencia.

Fantasmas y deportes

Curiosamente, muchos en todo el mundo que dicen no creer en un dios muestran tendencias supersticiosas, como la creencia en los fantasmas, el karma, la telepatía o la reencarnación.

Además, los no creyentes a menudo dependen de cosas que pueden ser interpretadas como sustitutos de la religión -equipos de deportes, yoga, instituciones profesionales, la Madre Naturaleza, etc.- como guías de sus valores.

"Parecería como si tuvieramos un espacio conceptual para el pensamiento religioso que si no se llena con una religión, brota de maneras sorprendentes", concluye Barrett.

La religión, además, promueve la cohesión grupal y la cooperación. La amenaza de uno o varios dioses poderosos que vigilan que nadie se salga de lo establecido seguramente ayudó a mantener el orden en las sociedades.

"Si todo el mundo cree que el castigo es real, esto puede ser funcional para los grupos" dice Atkinson.

Cuestión de números
Muchas personas piensan que con el aumento de la ciencia
 la religión desaparecerá. Los expertos no están de acuerdo.
Una razón es que las personas
religiosas suelen tener más descendencia que las
personas ateas o agnósticas.
En la imagen, un grupo de niños criados en el islam en Medio Oriente.

Finalmente, las matemáticas también están del lado de la permanencia de la religión: las personas religiosas tienden a tener más hijos que las que no lo son.

Si consideramos que los hijos suelen seguir a sus padres en estos aspectos, un mundo totalmente secularizado parece una posibilidad aún menos factible.

Por todas estas razones psicológicas, neurológicas, históricas, culturales y lógicas, los expertos creen que la religión nunca desaparecerá. La religión, así sea mediante el miedo o el amor, es muy exitosa a la hora de perpetuarse.

E incluso si perdemos de vista a los dioses cristianos, musulmanes e hindúes, es muy probable que prevalezcan las supersticiones y el espiritualismo.

Cuando enfrentemos una guerra nuclear o el choque inminente con un cometa, los dioses aparecerán.

¿Y usted qué opina?

viernes, 23 de enero de 2015

Un agujero gusano en el patio cósmico

Un equipo de astrofísicos en Italia nos dice que existe la posibilidad de que haya un túnel de gusano en la Vía Láctea que tenga el tamaño de la galaxia misma y que la materia oscura sea otra dimensión




Por Glenys Álvarez

En definitiva, algunas investigaciones en cosmología y astrofísica son sobrecogedoras y difíciles aún de imaginar. Sin embargo, los agujeros gusanos, también llamados Puentes Einstein-Rosen, son populares entre los amantes de la ciencia ficción debido a las posibilidades que su mera existencia presentan. Ahora, precisamente, con la película Interestelar, estos agujeros se han convertido nuevamente en una tendencia, a pesar de que los investigadores en el área llevan mucho tiempo estudiando las probabilidades de su existencia.

Un equipo de la Escuela Internacional de Estudios Avanzados en Trieste (SISSA), nos presenta en esta ocasión un mapa del universo que asegura la presencia de estos intrigantes túneles gusanos en, nada más y nada menos, que nuestra propia galaxia, la colosal Vía Láctea.

“Si combinamos el mapa de la materia oscura en la Vía Láctea con el más reciente modelo del Big Bang para explicar el universo junto a la hipótesis de la existencia de túneles en el espacio-tiempo, lo que obtenemos es que nuestra galaxia podría contener realmente uno de estos túneles y que el túnel podría incluso ser del tamaño de la propia galaxia. Pero hay más. Podríamos incluso viajar a través de este túnel, ya que, sobre la base de nuestros cálculos, podría ser navegable”, explica Paolo Salucci, astrofísico de SISSA. “Claramente, esta investigación la hicimos mucho antes que Interestelar”, expresó bromeando.

Precisamente, la película Interestelar propone un agujero gusano en la Vía Láctea que es utilizado por los protagonistas para buscar otro planeta fuera del Sistema Solar donde la especie humana pueda sobrevivir. Por supuesto, esta afirmación extraordinaria requiere de evidencias extraordinarias que la demuestren de forma experimental. Los físicos no están seguros cuándo eso será posible.

“En un principio, podríamos demostrarlo comparando dos galaxias, nuestra galaxia con otra que esté cercana, como la Nube de Magallanes, por ejemplo, pero todavía estamos muy lejos de cualquier posibilidad real de hacer una comparación de este tipo”.

El equipo liderado por Salucci combinó las ecuaciones de la relatividad general en un mapa detallado sobre la distribución de la materia oscura en la Vía Láctea, las propuestas a las que llegan con sus resultados son realmente sorprendentes pues ofrecen una alternativa al neutralino, que ha sido presentado como una de las partículas candidatas para conformar la materia oscura. Sin embargo, esta partícula es aún hipotética, igual que el neutrino estéril, protagonista de una investigación anterior por el doctor Alexey Boyarsky, profesor de física en la Universidad Leiden en los Países Bajos, quien publicó los resultados de análisis de una señal que piensan fue originada por la aniquilación o desintegración del neutrino estéril, un proceso que libera rayos X.

"Este pequeño exceso (de varios cientos de fotones adicionales) se ha interpretado como procedente de decaimientos muy raros de partículas de materia oscura", explicó Boyarsky. "Aunque la señal es muy débil, ha pasado varios 'chequeos de sanidad' que nos dicen se trata de una señal de la descomposición de materia oscura".
Pero a lo mejor no se trata de un neutrino sino de un umbral por el cual podemos manejar y arribar a otras dimensiones. Eso realmente sería una noticia de otro mundo.

“Los científicos siempre han tratado de explicar la materia oscura a través de la hipótesis del neutralino el cual, sin embargo, nunca ha sido identificado en el CERN ni observado en el universo. Pero también existen teorías alternativas que no dependen de la partícula, y tal vez es hora de que los científicos tomen este asunto más en serio. La materia oscura podría ser otra dimensión, tal vez incluso un importante sistema de transporte galáctico. En cualquier caso, lo que realmente necesitamos es comenzar a preguntarnos qué es”.

El equipo obtuvo el mapa que utilizaron de un estudio hecho en el año 2013. Por supuesto, Salucci explica que no están afirmando que exista un agujero de gusano en nuestra galaxia, pero sí están diciendo que existe esa posibilidad y que quizá sea más probable de lo que imaginamos.

"Más allá de la hipótesis de la ciencia ficción, nuestra investigación es interesante porque propone una más compleja reflexión sobre la materia oscura".

Imagen: SISSA (Salucci)
Los resultados de este estudio fueron publicados en el diario Annals of Physics: http://www.sciencedirect.com/science/journal/00034916
Enlace de SISSA: http://www.sissa.it/
Edición: www.editoraneutrina.com

miércoles, 21 de enero de 2015

El Papa Francisco y su apología a la violencia


Si insultan a mi mamá

Por Héctor Abad Faciolince.


El viernes, apenas leí que el papa había dicho, muy virilmente, que “si alguien dice una palabrota sobre mi madre puede esperarse un puñetazo” (la atenuada versión papal de “le doy en la cara marica”), me apresuré a llamar a mi madre, nonagenaria y muy católica ella.

A mí —y me perdonarán que ensucie las limpias páginas de El Espectador con malas palabras— por casi todo lo que escribo, semana tras semana, me dicen idiota, ignorante, gonorrea, malparido y, sobre todo, hijueputa. Por eso, preocupado con el consejo del papa, corrí a preguntarle a mi mamá: “¿A ti te parece que si alguien me dice que tú eres puta yo tengo que pegarle un puño?”. Y ella, sin pensarlo un instante: “No, no se le debe pegar a nadie”. Le agradecí la respuesta y la enseñanza porque si no cada semana yo tendría que estar rastreando tuiteros, blogueras, feisbuqueros, para pegarles un baculazo papal en la cabeza.

A raíz de la masacre de Charlie Hebdo se han dicho muchas tonterías. Yo mismo las he dicho al aplicarle una aritmética barata al islam para demostrar que muchos de sus fieles viven todavía en la edad media. Las cosas son mucho más complejas que cualquier simplificación retórica que uno se invente por eficacia argumentativa. Pero también han dicho idioteces quienes sostienen que los caricaturistas se buscaron su castigo; o quienes explican el asesinato de cuatro judíos que compraban comida kosher porque el ejército de Israel ha matado muchos palestinos; y hasta las ha dicho el papa, en italiano, al afirmar que “Non si può insultare la fede degli altri, non si può prendere in giro la religione” (no se puede insultar la fe de los demás, no se le puede mamar gallo a la religión). Aunque la tontería más frecuente, y repetida hasta la náusea, es que “hay que respetar las creencias del otro”.

Esta última frase, más que una tontería, es un lugar común que suena muy bien, pero que confunde dos derechos muy distintos. Uno es el derecho a creer lo que cada uno quiera: cada cual es libre de creer en Cristo, en Mahoma, en la homeopatía, en el Big-Bang, en nada, en la astrología, en las brujas, en que la Tierra es cuadrada. Ese es un derecho, el de la libertad de pensamiento y conciencia. Cada cual cree lo que quiere. Pero al mismo tiempo que uno afirma que el otro tiene derecho a creer lo que quiera, también puedo afirmar que yo tengo derecho a criticar sus creencias, a ponerlas en duda, a no respetarlas, a reducirlas al absurdo (lo cual es una forma de burla intelectual), a caricaturizarlas. Usted tiene derecho a creer que Mahoma es sagrado, intocable, incriticable y que está prohibido dibujarlo, pero yo tengo derecho a decir que no me parece sagrado, ni intocable, y que me parece criticable y susceptible de ser dibujado.

A las Farc hay que respetarles que crean en el comunismo y en el modelo económico chavista, y que lo defiendan con argumentos, pero yo tengo derecho a burlarme de su modelo económico y de sus convicciones comunistas. Y Uribe tiene derecho a pensar que una sociedad de terratenientes es sana, o Santos a creer que el capitalismo es lo mejor que existe para que una sociedad crezca, pero yo puedo ridiculizar la ideología finquera de Uribe y el libre mercado de Santos.

Ahora a algunos les ha dado por decir que uno puede criticar y se puede reír de todo menos de la madre o de la religión de los demás. Pues hombre, puede que no sea de buen gusto, ni recomendable en ciertas circunstancias, pero de ahí a prohibirlo o a castigarlo con coscorrones (no digamos con kalashnikovs) el paso es muy largo. Si por respeto a las creencias religiosas de los musulmanes yo no puedo criticar que en la gran mayoría de los países islámicos se castigue severamente (incluso con pena de muerte) el adulterio y el cambio de religión (la apostasía), entonces se acabó la libertad de expresión.

Y ahora sí, tranquilos, insulten a mi mamá. De ella aprendí a no pegarle a nadie. Si mucho les respondo de palabra y por igual: ¡la tuya!


El Papa Francisco y su apología a la violencia.


martes, 20 de enero de 2015

En dos lugares el mismo tiempo

¿Está regido el mundo subatómico por leyes distintas a las del mundo macro o las mismas leyes son percibidas distintas en ambos mundos? Un nuevo experimento con átomos de cesio sugiere que la observación elimina la superposición en el mundo macro




Por Glenys Álvarez

Imagina que lances una bola de papel a la papelera y que obtengas dos resultados distintos: una bola de papel está ahora dentro de la papelera, pero la misma bola también se encuentra fuera de ella. No estamos acostumbrados a este tipo de resultados en nuestro mundo de física clásica, pero es lo que ocurre en la cuántica todo el tiempo. La física aún no sabe con precisión si en el mundo real eliminamos de nuestra percepción los demás resultados cuánticos o si ambos mundos reaccionan a reglas distintas. Precisamente, en esta ocasión un equipo de investigadores de las universidades de Bonn en Alemania y Hull en el Reino Unido, ha hecho un experimento observando esta rareza conocida como superposición. El grupo usó átomos de cesio y observaron de forma indirecta que uno toma dos trayectorias simultáneamente.

La cuántica nos habla de una perspectiva distinta que no somos capaces de percibir con los sentidos que poseemos. Científicos como Heisenberg y Schrödinger, para nombrar sólo un par, vienen relatando esta interesante y cuántica historia desde hace décadas (creo que con el segundo comenzó el gusto por los gatos para estos experimentos) una historia que Einstein tampoco supo interpretar correctamente ya que es distinto del mundo de la también extraña física 'clásica'.

Por lo tanto en nuestra realidad, la bola de papel que lanzamos a la papelera cae dentro de ella o no, las dos cosas no ocurren al mismo tiempo como en la superposición cuántica. Como lo expuso el doctor Andrea Alberti del Instituto de Física Aplicada en Bonn, existen dos diferentes interpretaciones para este gran tema, o somos distintos de la cuántica o simplemente producimos un mundo macro con las mismas reglas subatómicas.

“La mecánica cuántica permite estados de superposición de objetos grandes y macroscópicos. Pero estos estados son muy frágiles, incluso seguir la pelota con los ojos es suficiente para destruir la superposición y hacer que siga una trayectoria definida”.

Eso es algo realmente extraño, que la simple observación de un proceso lo selle en una trayectoria específica y no en otra; nos hace pensar sobre multiversos y mundos paralelos. No obstante, es una de las claves en los experimentos teóricos de Schrödinger con su gato en una caja, una vez observamos lo que ocurre, sellamos un resultado y erradicamos el otro. Como dijimos anteriormente, no todos piensan igual, algunos aseguran dentro de una teoría macrorrealista, que los elementos en el mundo macro obedecen leyes físicas distintas a las del mundo subatómico.

"El reto era desarrollar un esquema de medición de las posiciones de los átomos que nos permitiera falsificar teorías macrorrealistas", añadió Alberti.

Los resultados del experimento concluyen que durante la superposición, la observación del resultado erradica uno de los caminos, es decir, la observación sella uno de los resultados eliminando el otro. Para elaborar el experimento, los investigadores agarraron un átomo de cesio con una pinzas ópticas y lo arrojaron en dos direcciones distintas y opuestas, tirando del átomo en el proceso. En el mundo macro, el objeto llegaría a sólo una posición final, en el cuántico, sin embargo, los átomos tomaron dos distintas y de forma simultánea. El experimento mostró precisamente eso, el átomo se superpuso en dos lugares al mismo tiempo.

“Lo que hemos hecho es determinar de la forma más sutil posible la posición final del átomo a través de medidas indirectas", explica Carsten Robens, uno de los miembros del equipo.

De hecho, la imagen indica que hasta tales mediciones indirectas pueden modificar significativamente el resultado de los experimentos. Supongamos que tenemos dos contenedores y un gato (otra vez) "está escondido debajo de uno (a) pero no sabemos cuál, ahora bien, si levantamos tímidamente el que está a la derecha (b) y lo encontramos vacío, llegaremos a la conclusión de que el gato está en el otro que no hemos tocado. Ahora bien, si en vez del derecho levantamos el izquierdo, habríamos molestado al gato (c) y tendríamos que desechar la medida. En el mundo macrorrealista, este esquema de medición no tendría influencia alguna sobre el estado del gato, pero en el mundo cuántico hasta una medida negativa que revele la posición del gato, como en (b), ya sería suficiente para destruir la superposición cuántica e influir en el resultado del experimento. Los físicos de Bonn han observado exactamente este efecto", escribieron los investigadores.

“Esta observación excluye o falsifica, como lo expondría Karl Popper, la posibilidad de que los átomos de cesio sigan una teoría macrorrealista. En su lugar, los resultados experimentales se adaptan bien a una interpretación basada en estados de superposición que se destruyen cuando se produce la medición indirecta. Todo lo que podemos hacer es aceptar que el átomo ha tomado diferentes caminos de forma simultánea”.

Los científicos son cautos en hacer afirmaciones hasta elaborar más confirmaciones del evento.

"El siguiente paso es separar las dos posiciones del átomo de cesio varios milímetros. Si nuevamente encontramos la superposición, la teoría macrorrealista sufriría un nuevo revés”, explica Alberti.


Crédito de imagen: Andrea Alberti / www.warrenphotographic.co.uk
Puedes leer el artículo en inglés aquí: https://journals.aps.org/prx/abstract/10.1103/PhysRevX.5.011003

jueves, 8 de enero de 2015

Pastor adventista se vuelve ateo

A principios de 2014, el pastor Ryan Bell, de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en California, anunció que iba a vivir un año como ateo y que escribiría un blog para contar su experiencia.

Bell era un ministro ordenado había pastoreado iglesias durante 19 años hasta que recientemente se convirtió en profesor en dos universidades cristianas y luego proporcionó asesoramiento a las iglesias. En marzo de 2013 se le pidió que renunciara a ser pastor por empezar a cuestionar doctrinas de la iglesia. Bell era visto como muy liberal. De hecho consideró siendo pastor que no debería excluirse a las personas gays y lesbianas. 

Bell, después de tener dudas y de verse amenazado de perder su trabajo dijo que quería saber cómo “vivir sin orar, sin leer la Biblia o simplemente sin pensar en Dios”. Después de este anuncio, la universidad adventista lo despidió. La ayuda vino de los ateos. Una campaña fue creada por los movimientos humanistas para ayudar a Bell a sostenerse, recaudando unos 27 mil dólares. Ahora está trabajando en el PATH, una organización no gubernamental dedicada a alimentar y ayudar a las personas sin hogar.

En una entrevista con NPR, una radio con gran audiencia estadounidense. afirmó: “Yo no creo que Dios existe. Creo que tiene más sentido las evidencia que tengo y mi experiencia”.


“Es una expresión de una parte de mí que no ha cambiado. Sigo siendo la misma persona, en el fondo que era antes. Me preocupo por la justicia y la igualdad, y quiero ver la igualdad de oportunidades en nuestra sociedad”, dijo.

Reconoce que el ateísmo es “un ajuste extraño”, y que tiene dificultad para caminar con sus antiguos amigos cristianos. “Antes yo quería una relación más estrecha con Dios, y ahora sólo quiero una relación más estrecha con la realidad”, dijo.

El caso de Ryan Bell recuerda el de Dan Barker, otro ateo que fue antes un pastor.
(Para conocer más del expastor adventista: Su facebook - Su blog )

Por otra parte, el instituto Gallup Internacional realizó una entrevista en 57 países en relación con las creencias religiosas y se encontró que el número de ateos aumentó de 3% a 13% entre el 2005 y el 2011.

En una entrevista con la BBC, Phil Zuckerman quien es profesor de sociología y estudios seculares de Pitzer College (California – EE.UU.), dijo que el crecimiento de los ateos es visible en todo el mundo. “Hay más ateos en el mundo actual que nunca, tanto en números absolutos como en porcentaje de humanidad”.

Uno de los principales factores de este crecimiento fue la estabilidad económica y política de algunos países europeos donde el secularismo ha avanzado hasta el punto de rebasar el número de religiosos.

Países como Canadá, Japón, Gran Bretaña, Holanda, Alemania, Francia, República Checa y Uruguay tienen los menores índices de creencia religiosa en el mundo, mientras que Estados Unidos ya tiene el 2,4% de su población compuesta por ateos.

Enlaces relacionados en SinDioses sobre adventismo, ex adventistas ahora ateos y Dan Barker:

- La segunda venida de Cristo: El gran engaño
Elena G. de White y los adventistas del séptimo día
- ¿Cómo puede ser moral un ateo? - Por Dan Barker, expastor, ahora activista ateo.
Elena G. de White profetizó el 11 de septiembre. Una respuesta en nuestra sección "Cartas de la Edad media".

domingo, 14 de diciembre de 2014

Conoce el proyecto del conectoma humano

Así como la decodificación del ADN ha ayudado en ramas más allá de la genética, la elaboración de un mapa de todas las conexiones cerebrales favorecerá a muchas áreas que no tienen que ver directamente con la neurología




Los médicos en el mundo antiguo pensaban que el cerebro era una flema. De hecho, el granAristóteles lo asemejaba a un refrigerador que, primordialmente, se encargaba de enfriar al apasionado corazón. Bien poético de parte del gran pensador. 


Ciertamente, el cerebro nos hace creer que la pasión reside en el corazón, que el enamoramiento comienza con síntomas en el estómago, que los sentimientos son algo más que neuronas descargando electricidad a través de axones y sinapsis, que somos algo más que nuestros cerebros.

Y hoy nos parece tan común saber sobre las dendritas, la masa negra, la materia blanca y la gris, las interesantes y populares neuronas; sin embargo, la neurología y la neurociencia son ramas científicas cuyo conocimiento no se inicia hasta el siglo XVII, el británico Thomas Willis, el italiano Camilo Golgi y el españolSantiago Ramón y Carvajal, entre muchos otros, se encargaron de lanzarlas hacia el progreso, pero sólo ahora, en el siglo XXI, nos acercamos seriamente a decodificar detalladamente el cerebro.
 
Y los esfuerzos para conocer bien esa máquina se han intensificado. Europa ha prometido la inversión de mil millones de dólares para elProyecto Cerebro Humano, cuyo objetivo es producir un modelo computacional del cerebro. En Estados Unidos, el presidenteBarack Obama anunció en el año 2010 una iniciativa conocida como Investigaciones sobre el Cerebro a través de Avanzadas e Innovadoras Neurotecnologías (BRAIN, en inglés), que está siendo impulsada a través de los institutos nacionales de la salud (NIH), para avanzar la investigación del cerebro, concentrándose primero en el desarrollo de nuevas tecnologías. Conocido como el programa “Grand Challenge” o el gran reto, ha prometido 100 millones de dólares en financiamiento sólo para el primer año de lo que se anticipa será un empuje de una década.
 
“Ya se está llevando a cabo una gran cantidad de investigación, tanto así que el paisaje de la neurociencia es casi tan difícil de aprehender como el del cerebro mismo. Los Institutos Nacionales de la Salud gastan, para poner un ejemplo, 5.500 millones de dólares al año en neurociencia, gran parte de ella dirigida hacia la investigación de enfermedades como elParkinson y el Alzheimer”, escribió el periodista científico James Gorman para el periódico The New York Times.
 
El popular periodista científico estadounidense Carl Zimmer, por ejemplo, es una de las numerosas personas que han permitido que en el laboratorio de Van Wedeen le escaneen el cerebro. Este proyecto es parte del esfuerzo estadounidense por comprender el órgano, no sólo la parte biológica sino el alambrado que lo sostiene, ese que el equipo de Wedeen está estudiando en estos momentos en el Centro Martinos para Imágenes Biomédicas donde ya están creando representaciones del alambrado cerebral.

En la actualidad, 160.935 kilómetros de fibras nerviosas en la materia blanca del cerebro están siendo analizadas; estas fibras son las que conectan los varios componentes de la mente y hacen posible que pensemos, sintamos y percibamos. Lo interesante, indicaWedeen, es la red que vemos debajo del alambrado cerebral.
 
También las patologías neurológicas, desde psicosis y esquizofrenias hasta Parkinson yAlzheimer, pueden ser analizadas bajo el microscópico neurológico. Es precisamente uno de los objetivos de poseer un mapa cerebral. Los científicos Joshua W. Buckholtzemail, Andreas Meyer-Lindenberg y la neuropsicóloga Deanna Barch, son algunos de los que esperan que el conectoma humano los ayude en el estudio de distintas enfermedades neurológicas. Los estudios de Barch, por ejemplo, quien está trabajando en el proyecto del conectoma con el equipo de la Universidad de Washington, se concentran en la depresión.
 
“Los datos que obtendremos del conectomapodrían ayudarnos a responder preguntas como: ¿Qué nos hace distintos a ti y a mí y cómo la forma en que está diseñado el cableado en nuestros cerebros, refleja las diferencias en nuestros comportamientos, pensamientos, emociones, sentimientos y experiencias? ¿Nos ayudará a entender cómo los trastornos de la conectividad, o trastornos del alambrado cerebral, contribuyen o causan problemas neurológicos y problemas psiquiátricos?”, expresó Barch, quien es optimista al respecto.
 
Los orígenes del Conectoma
El neurólogo Olaf Sporns acuñó la palabra “conectoma” en una publicación del 2005 titulada, "El conectoma humano: Una descripción estructural del cerebro humano”. El científico lo define como la descripción completa de la conectividad estructural (el cableado físico) del sistema nervioso de un organismo. Precisamente, Grossman escribe que de las muchas "metáforas utilizadas para explorar y entender el cerebro, la cartografía es, probablemente, la más duradera, tal vez porque los mapas son tan familiares y comprensibles".
 
“Hace un siglo, los mapas cerebrales eran como los mapas del siglo XVI de la superficie de la Tierra”, dijo David Van Essen, quien está a cargo de los esfuerzos de Conectoma en la Universidad de Washington. “Ahora las caracterizaciones son más como un mapa del siglo XVIII”. Eso quiere decir, explican, que los continentes, cordilleras y ríos están cada vez más claramente definidos.

viernes, 12 de diciembre de 2014

Estado Islámico aclara como tratar a las esclavas sexuales

El horror del virus de la fe se deja ver en Siria e Iraq. Los yihadistas de Estado Islámico han dado una aclaración para poder poner precio a las mujeres capturadas, saber si se puede acceder a la fuerza sexualmente a las cautivas y si se pueden "adquirir" mujeres que sean hermanas. Un completo desastre, aunque extraña la falta de protesta de quienes, tradicionalmente afirman que conflictos como estos son una resistencia al Occidente capitalistas y dejan de lado el venenoso componente religioso.

La siguiente nota es de Daniel Iriarte, desde Estambul reproducida en El Confidencial de España


“Con permiso de Alá, cada uno tendrá su parte”, dice un barbudo ante la cámara. “Por Alá, tío, estoy deseando pillarme una chica”, responde otro. “Hoy es el mercado de esclavas sexuales, tal y como ha sido decretado”, afirma un tercero, que añade: “¿Dónde está mi chica yazidí?”. El video, uno de tantos miles filmados y difundidos por los combatientes del Estado Islámico, adquirió cierta notoriedad el mes pasado al mostrar sin tapujos la actitud de estos yihadistas hacia la suerte de las mujeres -especialmente yazidíes- que caen en sus manos. Ni rastro de dudas morales o arrepentimiento. Al contrario.

Estos combatientes, de hecho, creen estar en su pleno derecho de utilizar a las cautivas para su alivio sexual, así como de comerciar con ellas. La revista oficial del Estado Islámico, Dabiq, presumía de ello: “Tras su captura, las mujeres y los niños yazidíes fueron repartidos de acuerdo con la ‘sharia’ [ley islámica] entre los luchadores que participaron en las operaciones de Sinyar. Después, un quinto de los esclavos fue transferido a las autoridades del EI para ser repartidos como ‘khum’ [botín de guerra]”, explica la publicación en uno de sus números recientes.

“Con permiso de Alá, cada uno tendrá su parte”, dice un barbudo ante la cámara. “Por Alá, tío, estoy deseando pillarme una chica”, responde otro. “Hoy es el mercado de esclavas sexuales, tal y como ha sido decretado”, afirma un tercero, que añade: “¿Dónde está mi chica yazidí?”. El video, uno de tantos miles filmados y difundidos por los combatientes del Estado Islámico, adquirió cierta notoriedad el mes pasado al mostrar sin tapujos la actitud de estos yihadistas hacia la suerte de las mujeres -especialmente yazidíes- que caen en sus manos. Ni rastro de dudas morales o arrepentimiento. Al contrario.



Estos combatientes, de hecho, creen estar en su pleno derecho de utilizar a las cautivas para su alivio sexual, así como de comerciar con ellas. La revista oficial del Estado Islámico, Dabiq, presumía de ello: “Tras su captura, las mujeres y los niños yazidíes fueron repartidos de acuerdo con la ‘sharia’ [ley islámica] entre los luchadores que participaron en las operaciones de Sinyar. Después, un quinto de los esclavos fue transferido a las autoridades del EI para ser repartidos como ‘khum’ [botín de guerra]”, explica la publicación en uno de sus números recientes.


Preguntas y respuestas sobre la toma de cristianas y judías


La práctica ha creado cierta inquietud no solo entre los detractores del Estado Islámico, sino incluso entre algunos de sus partidarios, que se cuestionan su legitimidad. Por este motivo, el grupo ha publicado una “guía” resolviendo todas las posibles dudas de sus simpatizantes. El documento, llamado 'Su’al wa-Jawab fi al-Sabi wa-Riqab' (Preguntas y respuestas sobre la toma de cautivas y esclavas), fue publicado por la Biblioteca Al-Himma, la editorial del Estado Islámico, con fecha del mes de Muharram de 1436 (mediados de octubre a noviembre de 2014).

“Está permitido tener relaciones sexuales con la cautiva”, afirma el texto, que asegura que “si es una virgen, se puede tener relaciones con ellas inmediatamente tras tomarla como propiedad. Si no lo es, su útero debe ser purificado”. Lo que legitima esta práctica, según el documento, es su “falta de fe” (en Alá). “No hay discrepancia entre los eruditos de que está permitido capturar a mujeres infieles”, insiste, incluso entre “las Gentes del Libro (judías y cristianas), y politeístas”.

El manual, editado en forma de cuestionario, responde a preguntas como “¿Se puede adquirir a dos hermanas al comprar esclavas?”. “Está permitido tener dos hermanas, una esclava y su tía paterna o materna. Pero no pueden estar juntas durante el coito”, explica el exhaustivo texto, que resuelve dudas como la permisibilidad de utilizar la técnica del ‘coitus interruptus’ para prevenir el embarazo de la esclava, “con o sin su consentimiento”, o lo aceptable de darle “palizas disciplinarias”, siempre que no se haga por placer sádico o si los golpes provocan lesiones serias o fracturas.

“Algunas yazidíes secuestradas han sido llevadas a Siria y vendidas como ‘botín de guerra’ en mercados en lugares por todo Raqqa. Vistas como bienes, estas mujeres y chicas están prisioneras en casas, sometidas a esclavitud sexual”, confirmaba, hace dos semanas, un informe de la Comisión de Investigación sobre Siria de la ONU, titulado “Gobierno de terror: Vivir bajo el ISIS en Siria”. “Mientras algunas mujeres parecen haber sido vendidas a individuos de Raqqa, otras son mantenidas en lugares de descanso en áreas urbanas. Aquellas retenidas por el ISIS están sufriendo violaciones a manos de múltiples combatientes que regresan del frente”, explica el documento.


“Algunas niñas incluso han perdido el habla”


En septiembre, el diario italiano La Repubblica publicó una entrevista telefónica con una de estas cautivas en Raqqa, identificada con el seudónimo de Mayat. “Os suplico que no publiquéis mi nombre porque estoy muy avergonzada de lo que me están haciendo. Hay una parte de mí que solo quiere morirse. Pero hay otra parte que todavía espera ser salvada, y poder abrazar a mis padres una vez más”, afirmaba la joven, que aseguraba que ella y sus compañeras eran violadas hasta tres veces al día por diferentes hombres en las habitaciones del piso superior del edificio donde las retenían. “Nuestros torturadores ni siquiera perdonan a las mujeres que tienen niños pequeños con ellas, ni a las niñas: algunas de nuestro grupo ni siquiera llegan a los 13 años de edad. Algunas han perdido el habla”, declaraba.

La entrevista fue posible porque los secuestradores permitieron a Mayat conservar su teléfono móvil, un detalle menos sorprendente de lo que parece. “El ISIS ha publicitado sus propias intenciones acerca de estas violaciones”, subraya el informe de la ONU. “El grupo, en una revista reciente, da la bienvenida a la esclavización de las mujeres yazidíes, proclamando que uno de los signos de la Hora (del Apocalipsis) será cuando ‘la chica esclava alumbre a su maestro’. Al esclavizar sexualmente a las mujeres y chicas yazidíes y forzarlas a criar a los niños de los combatientes del ISIS, el grupo armado ve a su prole como perteneciente al padre, superior a la madre, y prevé que nazca otra generación de yazidíes”, explica la Comisión de Naciones Unidas.

A Mayat, además, según su testimonio, la obligaron a llamar por teléfono a sus parientes para atormentarles. “Para hacernos aún más daño, nos hicieron describir en detalle a nuestros padres lo que nos están haciendo”, declaró la joven a La Repubblica. El resultado es el terror que se desata entre la población cada vez que se aproxima el Estado Islámico, como el que llevó a la yazidí Ghada Salim Haji a huir de la ciudad iraquí de Bashiqa antes de que la tomaran los yihadistas. “Oímos lo que sucedía en Sinyar, que se estaban llevando a las mujeres, y huimos”, dice en un aula de una escuela de Erbil habilitada para alojar a cientos de refugiados de refugiados como ella.

Sabe perfectamente lo que le habría ocurrido si hubiese caído en manos de estos fanáticos: “Temíamos que nos quitaran nuestro honor”, dice, a modo de triste eufemismo.

martes, 9 de diciembre de 2014

Conciertos gospel y violación al laicismo

En Colombia ha hecho carrera realizar festivales de música góspel con dineros públicos. Cabe recordar que nos referimos en este caso a música cristiana, de las corrientes carismáticas (nada de coros adventistas o mormones).

En diferentes versiones de gospel se ha exigido que las bandas sean aprobadas por determinados pastores, y sus letras deben también pasar por un filtro hecho por un pastor. En el gospel de 2014 de la ciudad de Cali incluso hubo lectura pública de la Biblia. Por esta razón los gospel son claramente contrarios al principio de laicidad, es decir a la efectiva separación que debe existir entre Estado e Iglesias.

En el gospel de Cali 2014 se realizó lectura pública de la Biblia.
Varios municipios y ciudades han aprobado que se destinen dineros públicos a eventos de evangelismo musical. Y es que lo de evangelismo musical no es un término nuestro, es el mismo que ellos, los carismáticos usan para referirse a sus acciones. Dentro de esos municipios está Manizales, Bucaramanga, Santa Marta, Puerto Berrio, Villavicencio, entre otros.

Curiosamente muchos creyentes han salido a protestar porque se protesta por Bogotá Gospel y no por Rock al Parque. Lo que pasa con Rock al parque o salsa al parque es que:

En diferentes oportunidades ateos y agnósticos
de Bogotá han pedido que no se destinen dineros públicos
a festivales gospel: Bogotá Gospel 2012, Usaquen Gospel 2012,
Engativá Gospel 2013.
1. Las letra no tienen que pasar por el filtro de un pastor.
2. Las bandas no deben pasar por el filtro de un pastor.
3. No se pide "visión ministerial" a las bandas,
4. Las bandas de rock o salsa no se ven con un afán misionero de evangelizar con la música, y
5. Las bandas de rock o salsa no deben tener una afinidad religiosa con la Misión Carismática Internacional o con otras iglesias carismáticas, pentecostales, neopentecostales y evangélicas.

Viene aquí recordar el fallo de la Corte Constitucional que pide que las actuaciones del Estado sean ajenos a naturaleza confesional:

Sentencia C-766 de 2010 se ha pronunciado, así:

“La neutralidad, derivada de la laicidad, no consistirá en la búsqueda por parte del Estado de un tratamiento igual a las religiones a partir de las actividades que éste realice en relación con ellas. La neutralidad estatal comporta que las actividades públicas no tengan fundamento, sentido u orientación determinada por religión alguna –en cuanto confesión o institución-, de manera que las funciones del Estado sean ajenas a fundamentos de naturaleza confesional. En este sentido, la igualdad no se logra motivando las funciones estatales con base en intereses de todas las religiones por igual –algo, por demás, de imposible realización en la práctica-, pues esta pretendida igualdad, en cuanto vincula motivos religiosos en las actividades estatales, sería diametralmente contraria al principio de secularidad que resulta ser el núcleo del concepto de laicidad estatal y, de su concreción, el principio de neutralidad.


El debate en el que se impidió hablar de laicismo

El 6 de diciembre de 2014 se llevó a cabo el debate para institucionalizar el Bogotá Gospel en la ciudad, que sea financiado por dineros públicos y además se considere un "bien de interés cultural". Esta comisión estaba presidida por el pastor pentecostal Marco Fidel Ramírez, quien a pesar de haber dicho que daría la oportunidad a Ferney Rodríguez de hablar al final del debate (¡y después de votarse la unificación de las ponencias positivas!) le negó la oportunidad de dirigirse a los concejales de la capital.

En el siguiente vídeo podrán ver lo que ocurrió. Al parecer el pastor Marco Fidel Ramírez pensó que estaba en su iglesia en la que solo se pueden escuchar las ideas acordes a su visión y no en el espacio de la democracia capitalina, o quizás fue porque no se le dijo "honorable concejal déjeme hablar", sino simplemente "concejal, déjeme hablar".

 

Otras acciones por el laicismo

Cabe recordar que recientemente la Sección Segunda del Consejo de Estado negó una tutela que pretendía la cancelación de la exposición temporal Mujeres ocultas, de la artista colombiana María Eugenia Trujillo, que fue exhibida en el Museo Santa Clara de Bogotá.


“El Estado debe mantener una estricta neutralidad en materia religiosa respetando su carácter laico y pluralista, con el fin de garantizar, entre otros derechos, la libertad de cultos, la libertad de conciencia, de expresión y el libre desarrollo de la personalidad”, indica el alto tribunal.

La tutela argumentaba que la exposición vulneraba la libertad de culto, puesto que utilizaba símbolos propios de la religión católica, como cálices y corazones sangrantes (como el sagrado corazón de Jesús o de María) para exhibir partes del cuerpo femenino, además de realizarse en un inmueble que otrora fue un convento, por lo que, según los demandantes y políticos del uribista partido Centro Democrático y el Conservador, agredía directamente a los creyentes católicos.

Por cierto, hoy 9 de diciembre es el Día Internacional del Laicismo.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Más pliegues en el cerebro: más neuronas y más rapidez

Nuevas investigaciones en los Institutos Max Planck de Alemania (Max-Planck-Gesellschaft) han descubierto en sus análisis de cerebros de cien mamíferos, que el tiempo que se toman los programas neurogénicos en los embriones no sólo controlan la producción de neuronas sino también la rapidez con que se plieguen.




Por Glenys Álvarez

El cerebro humano está entre los más arrugados de los mamíferos. Si observas el cerebro de un ratón, una ardilla o un manatí, son casi completamente lisos y un poco hasta “triangulados”. Sin embargo, los cerebros de delfines tienen casi el doble de pliegues que el de los humanos, esta característica nos regala la ventaja de tener más espacio.
“Cuanto más arrugado sea un cerebro, mayor es su superficie. El cerebro humano está especialmente arrugado. Si nos fijamos en un cerebro humano veremos sólo alrededor de un tercio de su superficie, los otros dos tercios se ocultan en sus pliegues. Si pudieras extenderlo sobre una mesa, tendríamos 2 500 centímetros cuadrados (un pequeño mantel). La superficie del cerebro de una musaraña es de 0,8 centímetros cuadrados”, explica Carl Zimmer para National Geographic.
Zimmer indica, sin embargo, que no todo el arrugado cerebral está “expandido uniformemente” por todo el cerebro, de hecho, el frente de la neocorteza tiene más arrugas que el resto y es allí, precisamente, donde se procesan los aspectos más abstractos del quehacer humano, como la percepción sensorial, los pensamientos conscientes, el lenguaje y los sueños. Más aún, los mecanismos que guiaron la evolución de esta parte del cerebro no han sido bien definidos por las investigaciones.

Ahora, un equipo liderado por Wieland Huttner, director del departamento de Biología Celular, Molecular y Genética en los institutos, analizó el índice girencefálico, que viene de la palabra girencéfalo que se refiere a los animales cuya corteza cerebral presenta circunvoluciones, indicando el grado de plegamiento cortical de 100 cerebros mamíferos. Los resultados indican que los cerebros con pliegues son ancestrales, apareciendo en los primeros mamíferos hace más de 200 millones de años.
“Al igual que el tamaño del cerebro, el plegado en la neocorteza ha aumentado y disminuido a lo largo de los diversos linajes mamíferos”, escribieron los investigadores en el diario PLoS Biology.
También indican que las experiencias particulares de cada mamífero sugieren el porcentaje de pliegues. Por ejemplo, organismos mamíferos con pocas arrugas tienden a formar y vivir en grupos sociales pequeños, mientras que los animales con más pliegues forman grupos sociales en enormes espacios de su hábitat. Nosotros somos el más común ejemplo.
Otro de los descubrimientos dice que existe un umbral de plegamiento y que los animales que cruzan ese umbral tienen los cerebros más arrugados. El valor del índice de plegado que separa las especies es de 1,5. Los delfines y los zorros, por ejemplo, están por encima de este valor umbral, sus cerebros son muy plegados y tienen miles de millones de neuronas.
¿Cómo explicar estos mecanismos?
Aparentemente, se trata del programa neurogénico en los animales. La cantidad de arrugas es causada por la capacidad de proliferación simétrica que tengan sus células progenitoras basales: si su capacidad es alta tendrá muchas arrugas, si es baja tendrá pocas. Para examinar estos mecanismos de desarrollo, los investigadores utilizaron un modelo matemático para delinear el nacimiento de neuronas corticales.

De esta forma encontraron que “el aumento o la pérdida de potencial de proliferación en una estructura del cerebro llamada la zona subventricular, es un determinante esencial de los mecanismos de la expansión neocortical. En particular, un aumento en el potencial proliferativo de las células progenitoras basales es un requisito de esta adaptación. Sin embargo, aún no está claro si los progenitores basales capaces de sufrir estas divisiones proliferativas simétricas son un rasgo de los mamíferos ancestrales que se perdió posteriormente en ciertas especies a través del tiempo evolutivo, o si, en cambio, este rasgo evolucionó independientemente en diferentes linajes”, escribieron en el diario.
Otro de los descubrimientos apunta a una diferencia fundamental que contribuye a lo que nos hace humanos. Los científicos indican que los cerebros mamíferos “altamente plegados” no sólo contienen más neuronas sino que crecen con mayor rapidez.
“El peso acumulado por día del cerebro en gestación es 14 veces mayor en especies con un alto grado de plegamiento cortical. Estas diferencias pueden ser explicadas por períodos neurogénicos más largos en vez de diferentes programas neurogénicos. El período neurogénico de un feto humano es de ocho a nueve días más que el de otros primates no humanos. Esto conduce a un cerebro tres veces mayor que el de un chimpancé, una diferencia fundamental que contribuye a lo que nos hace humanos”, escribieron.

En la imagen vemos la proliferación simétrica. En el cerebro del ratón (izquierda) notamos la ausencia de progenitores capaces de esta proliferación y el del humano (derecha) con una capacidad mucho más alta. Además, la dimensión vertical nos habla de la duración de esta neurogénesis que segrega a las especies mamíferas en dos grupos neuroanatómicos principales.

Imagen de brainmuseum.org. Las imágenes no están a escala, doi:10.1371/journal.pbio.1002001.g001
Más información en PLoS Biology: http://www.plosbiology.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pbio.1002001
Max Planck: http://www.mpg.de/en
Edición: www.editoraneutrina.com


sábado, 29 de noviembre de 2014

Ciencia y dogmatismo

"El mundo no se divide entre crédulos e incrédulos, sino entre fanáticos y gente sensata", escribió en una de sus columnas el profesor Juan Esteban Constaín. Más adelante, en ese mismo artículo, afirma: “Mi clase, en sus modestas proporciones, es para eso, para vacunar a los muchachos contra el terrible dogmatismo de la ciencia…"

Una columna de Klaus Ziegler

Constaín no es el primero en asimilar el conocimiento científico a una ideología dogmática. La moda viene de tiempo atrás: hace décadas, Paul Feyerabend, en cabeza del movimiento posestructuralista, reclamaba libertad para incluir dentro del currículo universitario el estudio de la magia y la astrología, pues, según él, “las similitudes entre ciencia y mito son asombrosas”. En su tratado, “Contra el método”, Feyerabend va incluso más lejos, cuando propone separar ciencia y Estado: “Mientras los padres de un niño pueden escoger entre educarlo en el protestantismo, en la fe judía, o suprimir toda instrucción religiosa, no gozan de la misma libertad en el caso de las ciencias, pues resulta obligatorio aprender física, astronomía e historia”.

Si entendemos por una ideología dogmática cualquier conjunto de creencias o principios que no encuentran sustento en la lógica o en evidencia empírica, y cuya veracidad no admite objeciones, entonces es obvio que religión y ciencia se sitúan en extremos opuestos del espectro. El ánimo de la ciencia es producir teorías empíricamente adecuadas, y poco tiene que ver con la defensa de “verdades absolutas”, como se repite sin fundamento. De hecho, en sentido estricto, nunca se puede hablar de teoría “ciertas”; a lo sumo es posible afirmar que hasta la fecha no se ha observado algún hecho empírico que las refute.

Un asunto diferente podría ser la innegable prevalencia de una actitud dogmática en la enseñanza de la ciencia. Pero es obvio que este es un problema de la educación, no del método, de ahí que cualquier comparación con el adoctrinamiento religioso, no solo es improcedente, sino engañosa. Hay que reconocer, sin embargo, que la práctica de la ciencia no está exenta de posiciones dogmáticas y fanatismos. Para mencionar un ejemplo, el astrónomo norteamericano Percival Lowell defendió durante toda su vida la existencia de canales en la superficie marciana, construidos, según él, por una civilización avanzada, para llevar agua a sus ciudades desde los casquetes polares, a pesar de que nadie jamás, excepto el mismo Lowell, pudo observarlos. Y si se trata de fanatismo al mejor estilo de los inquisidores católicos, la historia de la ciencia cuenta con figuras como Trofim Lysenko, responsable del encarcelamiento y muerte de decenas de científicos soviéticos acusados de propagar las “dañinas ideas de la genética”, contrarias a sus doctrinas sobre la vernalización e hibridación de semillas.

Pero que existan científicos dogmáticos no implica en absoluto que este conjunto de conocimientos y metodologías pueda siquiera compararse con una ideología, en el sentido peyorativo del término. De ahí que lo realmente asombroso sea el dogmatismo de Feyerabend cuando compara ciencia con mitología, sin molestarse por mostrar un solo mito que haya desaparecido porque los experimentos lo refutaran, o que se haya modificado para ajustarse a nueva evidencia. Pensar, por ejemplo, que un teorema como la infinitud de los números primos pueda representar un dogma comparable a la resurrección de Cristo, es una idea que raya en lo ridículo, y no recibiría la menor atención si no fuera por la fascinación que despierta todo ese anarquismo epistemológico, una postura filosófica tan ingenua como pretenciosa, con ínfulas de gran profundidad, pero que se refuta a sí misma o colapsa en la vacuidad, como muestra el filósofo Thomas Nagel en su magnífico ensayo, “The Last Word”.

A manera de ejercicio lógico, asumamos por un momento la propuesta posmoderna y exijamos que la tradición racionalista dé un paso al costado para situarse en pie de igualdad con otras formas de conocimiento. Las implicaciones sociales y éticas serían enormes. En primer lugar, habría que comenzar por desmontar todo el sistema educativo, y sustituirlo por otro en el cual la enseñanza tradicional de las ciencias naturales podría suprimirse en su totalidad, o cambiarse por el estudio de los mitos o de las llamadas seudociencias. Asignaturas como astronomía o física podrían reemplazarse a discreción de los educadores por cátedras en astrología o en mitología, en las cuales se les haría entender a los jóvenes que afirmaciones como “la Tierra gira alrededor del Sol”, o “la Tierra es una esfera hueca que contiene el Sol, los planetas y las estrellas fijas”, son narraciones semejantes (no es sarcasmo, el ejemplo se debe al mismo Feyerabend).

No sé si para deleite de algunos intelectuales, ya se aprecian logros significativos en esa dirección: reclamando el derecho a impartir su propia cosmovisión, la derecha cristiana fundamentalista se anotó un gran triunfo cuando logró por fin que el Consejo de Educación de Kansas aprobara la enseñanza de la teoría del “diseño inteligente”, un reencauche de la vieja tesis del creacionismo bíblico con la cual se pretende hacerle contrapeso al “dogma” de la teoría de la evolución.

Un verdadero pluralismo exigiría que en asuntos trascendentales como la eutanasia o el aborto debamos acoger el concepto de personajes como Ordoñez y otros cavernarios iluminados, cuando juran que un amigo suyo que habita en otro mundo impregna el óvulo, en el preciso momento de la fecundación, con un ente intangible llamado “alma”. De ahí que quienes interfieran con ese acto divino deban purgar cárcel en este mundo, y luego arder por los siglos de los siglos en una sucursal del Santo Oficio, en el más allá, reservada para pecadores, infieles y otros infames.

Así mismo, si somos sinceros en practicar un verdadero pluralismo epistémico, no podríamos afirmar: “la Tierra tiene más de 4000 millones de años de antigüedad”. En su lugar habría que decir: dentro de las mitologías de Occidente, una narra que nuestro planeta tiene miles de millones de años. La leyenda se deriva del mito del registro geológico y otras fábulas sobre la vida media de ciertos elementos radioactivos. Y por supuesto, tendríamos que advertir sobre la posibilidad alternativa de datar la antigüedad del mundo cotejando fechas bíblicas. No olvidemos que el registro más preciso en esta dirección se lo debemos al arzobispo James Ussher, quien fijó la fecha de la creación: la noche del sábado 22 de octubre del año 4004 a.C.

Y en lo que se refiere a otra leyenda que circula por ahí, sobre homínidos que caminaron por las llanuras africanas hace cientos de miles de años, también habría que presentarla en contraposición a los minuciosos cálculos que aparecen en los “Annales veteris testamenti, a prima mundi origine deducti”, donde Ussher muestra que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso, el lunes 10 de noviembre del 4004 a. C.

En una entrevista para la BBC, quien fuera en ese momento el astrónomo oficial del Vaticano, y en alusión a las verdades reveladas, expresó: “Este libro (apoyando su mano sobre la Biblia) tiene más de cinco mil años de antigüedad y aún sigue vigente. En cambio este otro (señalando un popular texto sobre la teoría de la relatividad) se escribió hace tres décadas y ya es obsoleto”. Sin duda, ¡la diferencia más notable entre ciencia y religión!

lunes, 24 de noviembre de 2014

Feliz Día de la evolución

Hoy se celebra el aniversario 155 de la publicación de El Origen de las Especies de Charles Darwin y el 40 aniversario del descubrimiento de Lucy, el famoso fósil de Australopitehcus afarensis. Esta celebración que se ha dado a llamar como Día del Orgullo Priamte o Día de la evolución es un espacio dedicado a la divulgación científica y al combate del creacionismo.

En esta fecha el blog Sin dioses tiene el gusto de compartir tres excelentes textos de Klaus Ziegler publicados en el diario colombiano El Espectador.


La maravillosa y delicada arquitectura del pulmón, el insuperable diseño del ojo, o la complejidad suprema de nuestro cerebro son, para el hombre de fe, testimonios irrefutables de la existencia de una voluntad creadora, de la presencia de un ser supremo que sustenta y dirige el universo.

A pesar de estas y otras maravillas de la naturaleza, cualquiera que conozca los minuciosos detalles de la anatomía y fisiología animal, o que comprenda la dilatada historia de la vida sobre la Tierra, puede percatarse de la multitud de imperfecciones y absurdos que se presentan en el mundo vivo, intolerables en la obra de un ser infinitamente sabio, y que nos hacen pensar más en la labor de un “relojero ciego”, o en el trabajo de un arquitecto extravagante e indolente.

La imperfección es la marca indeleble de la evolución. Su mano invisible se revela en los diseños caprichosos o anacrónicos que pueden observarse en la naturaleza, así como en los caminos erráticos y paradójicos por los que ha tenido que trasegar la vida desde su aparición en el Planeta hace ya más de 3500 millones de años. El kiwi, por ejemplo, es un ave nocturna que no puede volar, pero que aun lleva bajo sus plumas un par de pequeñas alitas inútiles. La foca y otros mamíferos marinos todavía conservan dentro de su cuerpo el esqueleto completo de sus ancestros cuadrúpedos, con patas, manos y dedos. Y los humanos conservamos músculos para mover la cola y erizar el pelo. ¿Qué pensaríamos de la sensatez de un ingeniero que hubiese diseñado un computador portátil con un pequeño e inútil tornamesas en su interior, justo al lado de la tarjeta de sonido?

El apéndice, que sirvió a nuestros ancestros primates para ayudar a digerir la celulosa de las hojas, hoy es un residuo atávico disfuncional que pareciera estar ahí con el propósito único de acrecentar los ingresos de cirujanos y sepultureros. El colédoco, por su parte, tiene un terrible error de diseño: se encuentra con el conducto pancreático justo antes de desembocar en el duodeno, de tal manera que al bloquearse con un cálculo biliar, las enzimas pancreáticas y la bilis se desvían hacia el páncreas y lo lesionan gravemente.

Otra chapuza del Creador es el conducto urinario masculino, el cual es abrazado por la próstata, de tal suerte que cuando esta crece, lo que ocurre con el paso de los años, termina bloqueándolo. Y resulta impío pensar que el conducto espermático pueda haber sido diseñado por un ser superior, cuando descubrimos que este rodea absurdamente la vejiga antes de desembocar en la uretra, lo que sí es explicable como un atavismo evolutivo de nuestro pasado reptílico.

En los mamíferos, el nervio laríngeo recurrente, en vez de ir directamente del cerebro al cuello, desciende hasta el pecho y rodea la aorta para llegar finalmente a la laringe por debajo de las cuerdas vocales, en un recorrido anacrónico que se originó en los arcos branquiales de los antiguos peces. En el caso de la jirafa, esta fibra nerviosa realiza un increíble recorrido de cerca de cinco metros, un derroche inexplicable de la Divinidad.

De otro lado, el bipedismo es una idea acompañada de innumerables problemas mecánicos que dan lugar, en los humanos, a hernias inguinales, a hemorroides, a la mala fijación de los riñones, a la debilidad del cuello del fémur, a frecuentes daños en los discos vertebrales y a los insufribles dolores y complicaciones del parto.

Y las intenciones del Arquitecto Divino no podrían resultar más misteriosas cuando analizamos la historia de la vida como hoy la conocen los paleontólogos. Tras crearla, el diseñador supremo tardó alrededor de 3000 millones de años en inventar los primeros organismos multicelulares. Luego, como un coleccionista obsesivo, decidió saturar el Planeta con innumerables especies de trilobites, grandes, pequeños, medianos… Y después de almejas, almejas y más almejas… Y si al hombre lo hizo efímero, a estos moluscos impávidos les otorgó el don de la eternidad (hay almejas aun vivas que fueron contemporáneas de Galileo). Y resulta incomprensible por qué antes de llegar a concebir su “obra maestra”, el Homo sapiens, se haya visto en la necesidad de ensayar durante varios millones de años con pequeños monitos humanoides, como lo haría cualquier mortal que con paciencia y resignación busca la solución definitiva a un problema.

Cuando nos detenemos a contemplar la obra de la creación, saltan a la vista infinitud de imperfecciones, diseños ilógicos, caprichos y extravagancias, --como la predilección divina por los escarabajos, el orden animal con más especies sobre el Planeta--, que solo pueden hacernos dudar de que este mundo pueda ser obra de un Creador. Tal vez por ello, algunos teólogos tuvieron que inventar una deidad antagónica, que además explicara la evidente imperfección moral del hombre y la terrible crueldad en este universo imperfecto, que lejos de ser el mejor de los mundos posibles, está colmado de defectos y maldad.


Los nuevos creacionistas

Pensar que un órgano complejo como el ojo pueda aparecer por simple azar es tan absurdo como creer que un huracán pueda ensamblar un Boeing 747 combinando aleatoriamente pedazos de metal en un depósito de chatarra.

Este argumento, con algunas variaciones, sigue siendo el arma favorita de los creacionistas bíblicos para arremeter contra la teoría de Darwin, ahora amparados bajo el manto de una nueva seudociencia: la “teoría del diseño inteligente”. Es sorprendente que esa comparación se siga utilizando para demostrar que la evolución por sí misma es incapaz de dar cuenta de la complejidad y orden del mundo natural, pues los biólogos, que yo sepa, nunca han considerado la aparición fortuita de un órgano complejo como un hecho factible. Ni siquiera han contemplado la posibilidad de que una proteína particular se ensamble de manera espontánea, sin la mediación del ADN, pues semejante evento sería tan improbable como que un chimpancé tecleando al azar en una máquina de escribir produzca una frase completa de El Quijote.

Consideremos la frase que da comienzo a la novela: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”. Si a las veintisiete letras del alfabeto añadimos la coma, el punto y el espacio en blanco, el mono literato, cada vez que desee pulsar una tecla, puede escoger entre treinta símbolos. Como la frase contiene 176 caracteres (contando espacios), la probabilidad de acertar aleatoriamente el texto completo sería de 1 en 30 elevado a la potencia 176. Tecleando a razón de un carácter por segundo, desde el comienzo de la creación hasta el día de hoy, el pobre primate no habría alcanzado a escribir ni siquiera una fracción infinitesimal del total de frases posibles. De hecho, tal suceso sería mil veces más improbable que ganarse “el Baloto” ¡treintaisiete veces seguidas!

De otro lado, es fácil simular un proceso evolutivo que en pocos minutos encuentra la célebre frase utilizando un simple mecanismo de “mutación y selección”. En un lenguaje cualquiera de programación (en el ejemplo se utilizó el programa “Maple”) hacemos que el algoritmo genere aleatoriamente una frase de 176 caracteres, el “Adán” de la primera generación. El padre escogido al azar por nuestro algoritmo fue el siguiente: 

“.chnkywmlrytmfitnmwdavñsbn.,.jdmhipjlokmgqykju,uejhhszlsineffettpnpmwiahwoz ourlksphonl.ñabciofndñackifyyafcwbzoors.ryrrpiwcgwñz.h,ñetjuññtgñzrmxin.wññyiavgñcoanedbfqtwr.a,fqx,”. 

A continuación, el programa “engendra” un número específico de clones (mil en este caso), los cuales difieren de su progenitor en unas pocas “mutaciones”, entendiendo aquí por “mutación” el cambio aleatorio de algunos caracteres. Luego, como “padre” de la siguiente generación, se escoge el “mejor adaptado” de todos los descendientes, es decir, aquel que guarde con la frase original de Cervantes el mayor número de coincidencias, y se continúa de esta manera en cada nueva generación.

Tras docenas de generaciones de textos sin ningún sentido, finalmente, en la generación 121, el programa produce una frase algo legible: “eenhnn lulay me tammanvha, de cuyhinombke ny quiero acordaime, no ha muchowtiomro vpvin .nahidafno dc losade banor enyastillgrñ, auñrtauañtggrax rociñ fiaco coaaedo ,qorreaorx”. Pero hay que esperar treinta generaciones más para llegar a esta otra: “en un lugar de la mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha muchowtiempo vivia un hidalgo de los de lanza en astillero, adarta antigua, rocin flaco y gaego corredorx”. Solo en la generación 166, y después de 24287 mutaciones, el programa alcanzó finalmente su objetivo, y reprodujo fielmente el texto.

Debo advertir que dicho programa opera bajo un mecanismo de selección en extremo simplificado que no coincide exactamente con su contraparte biológica. Supone además un criterio único de “eficacia reproductiva” (en este caso de tipo teleológico), mientras que en el mundo real los factores que condicionan la eficacia reproductiva del individuo suelen ser numerosos y harto más complejos. No obstante, el ejemplo demuestra, y este es el propósito principal, cómo un sencillo mecanismo de variación y selección puede lograr un objetivo inalcanzable por simple azar. 

Podría objetarse que nuestro organismo virtual difiere en un aspecto fundamental de los sistemas biológicos complejos, pues permanece “funcional” tras los sucesivos cambios que ocurren a los largo de su evolución. Esto no sucede, alegan los proponentes del diseño inteligente, en los denominados “sistemas irreductibles”, que pierden su capacidad operativa si llegasen a prescindir de cualquiera de sus partes. El argumento es en esencia una reformulación más sofisticada de la objeción decimonónica clásica: ¿Qué ventaja representa poseer medio ojo, o un décimo de ojo? Y si una fracción de ojo es inútil, ¿cómo podría explicarse la aparición del órgano definitivo como consecuencia de un proceso gradual?

Se sabe que los primeros ojos fueron pequeñas “manchas oculares” como las que presenta la euglena: diminutos fotorreceptores, “milésimas de ojo” que apenas discriminan entre “luz” y “oscuridad”, pero que le confieren al unicelular una notable ventaja, pues lo orientan hacia la superficie marina, donde abunda el alimento. Luego aparecieron capas enteras de células fotosensibles que se fueron invaginando gradualmente hasta adquirir forma de copa, dando origen a una rudimentaria cámara oscura (“décimas de ojo”) como las que poseen algunas babosas actuales. El registro fósil muestra además organismos del cámbrico Inferior que poseen ojos más sofisticados, aunque aún sin lente, perfectos ejemplos de que es preferible ser medio cegatón que invidente. Y existen multitud de fósiles que exhiben todas las “fracciones de ojo” imaginables, y que aparecieron en forma gradual, contrario a lo que afirman los nuevos creacionistas.

La teoría del diseño inteligente es otra propuesta seudocientífica que pretende hacer encajar la idea del Dios creador de la religión monoteísta de occidente dentro del esquema de la ciencia contemporánea. Es otro intento fallido de los fundamentalistas cristianos para sabotear la enseñanza de la teoría de la evolución en las escuelas secundarias, cuando pretenden darle al creacionismo bíblico la respetabilidad intelectual que jamás ha tenido.



Una pequeña escuela del distrito de Dover, en el estado de Pensilvania, fue testigo de una batalla jurídica inusual.

El pleito comenzó cuando la junta directiva, integrada en su mayoría por cristianos recalcitrantes, exigió modificar el currículo de biología para abrirle espacio a la teoría del “Diseño Inteligente” (DI). Según se alegó, todo estudiante debería conocer explicaciones alternativas al origen y evolución de la vida en la Tierra.

El modelo darwiniano es insuficiente para explicar la complejidad y diversidad de las distintas formas de vida, argumentan los proponentes del DI. Estructuras biológicas complejas precisan un Diseñador. Como en la popular metáfora, el reloj que se encuentra abandonado en la playa presupone la existencia del relojero. Y no se trataría de metafísica o religión: las intervenciones de ese Agente Inteligente podrían confirmarse de manera empírica.

Estaba en juego si el DI era o no ciencia legítima. Después de escuchar los argumentos de cada lado, quedaron en evidencia motivos de carácter religioso, no académico, cuando se pretendió camuflar de teoría científica una variante del creacionismo clásico. Se violaba entonces la Primera Enmienda a la Constitución. Tras un largo pleito, la exigencia finalmente se reversó por decisión de un juez federal. 

El caso Kitzmiller (nombre del demandante) versus el Distrito Escolar de Dover, como hoy se conoce, es una de esas raras instancias en las que una cuestión epistemológica se decide en un estrado judicial. Una recreación del caso puede verse en un excelente documental de NOVA [1].

Me opongo, por supuesto, a la intromisión de la religión en cualquier aspecto de la vida civil, y mucho más cuando se trata de asuntos del magisterio. Pero a los entusiastas del DI se les debe refutar con argumentos, nunca de manera dogmática. En mi opinión, el caso Kitzmiller y otros similares proporcionan una excelente oportunidad pedagógica para resaltar esas características propias del método científico como sistema de producción de conocimiento.

Tammy Kitzmiller fue la docente que demando la
obligatoriedad de enseñar el diseño inteligente en Dover, Estados Unidos.
Por desgracia, el conocimiento científico se presenta a menudo como un cuerpo monolítico de principios y leyes incuestionables. ¿Cuántos profesores de biología, me pregunto, podrían confrontar a un alumno escéptico con respecto al proceso de la fotosíntesis? Sin ningún esfuerzo, más de uno conseguiría escribir en el pizarrón la ecuación fundamental 6 CO2 + 6 H2O → C6H12O6 + 6 O2, aunque pocos sabrían cómo reconstruir la larga cadena de experimentos, comprobaciones y ensayos que permitieron en su momento convencer a académicos igualmente recelosos de su validez.

Quien enseña ciencia no puede desestimar su historia. Las teorías fallidas, las hipótesis falsadas, las preguntas incómodas y las teorías disidentes también merecen un lugar en el pensum. Se imparte una lección valiosa al intentar refutarlas. En el caso del DI, el ejercicio podría resultar más provechoso que el acostumbrado proselitismo en defensa de Darwin. Las objeciones del bioquímico Michael Behe, para mencionar un ejemplo, proporcionan un reto, y materia de discusión, digna de llevarse al salón de clase.

De acuerdo con Behe, ciertos sistemas mecánicos o biológicos poseerían una singular propiedad: estarían conformados por componentes finamente ordenadas, afinadas con precisión para desempeñar una función particular, de modo que al remover una pieza cualquiera del ensamble, este dejaría de funcionar. La trampa para ratones sería prototípica: si faltase el resorte, el dispositivo para acomodar el cebo, o el ancla, el artefacto quedaría inutilizado. Un mecanismo evolutivo gradual, como la selección natural, sería incapaz de explicar el origen de órganos “irreducibles en complejidad”, alega Behe, pues ningún estadio intermedio sería una estructura útil, ni siquiera funcional. El argumento se remonta a Darwin, cuando hace siglo y medio se refirió a la posible complejidad irreducible del ojo humano, aunque en lenguaje diferente. Desde entonces, la existencia, en apariencia imposible, de órganos igualmente complejos se ha convertido en la mayor objeción de los enemigos de la teoría de Darwin.

Pero un recorrido por el registro fósil nos muestra cómo la naturaleza ha inventado y reinventado el ojo infinidad de veces. La irreductibilidad del ojo la refutan multitud de “ojos intermedios”, presentes todavía en algunas criaturas vivientes, similares a los ojos arcaicos de sus ancestros. El orgánulo fotosensible de la Euglena, por ejemplo, aunque solo permite activar su flagelo, resulta suficiente para guiar el protozoario hacia una fuente de luz y garantizar su alimento. Modelos primitivos de “medios ojos” aún se observan entre algunos moluscos invertebrados del género gasterópodo. Y hay ojos formados por cámaras oscuras, sin lente, como el del Nautilo; y ojos compuestos, conformados por miles de diminutos receptores; y algunos con espejos reflectores y paraboloides, o diedros de espejos, como en las gambas, langostinos y langostas. La conclusión es evidente: ojos elementales, “fracciones de ojo” que perciben la luz, aunque incapaces de formar imágenes, pueden también ser ventajosos.

Y es verdad, la trampa mata ratones dejaría de ser trampa sin el depósito del cebo. No obstante, serviría como pisa corbatas. Asimismo, la naturaleza encuentra nuevos usos para estructuras pensadas con propósitos diferentes, un proceso denominado exaptación. Las alas de las aves, por ejemplo, fueron antes las patas delanteras de los reptiles. Y esas mismas extremidades sirvieron como aletas a los peces, sus antepasados, millones de años atrás. En los pingüinos las alas ya no sirven para volar, pero sí para nadar. La lengua comenzó siendo un instrumento prensil para luego convertirse en pieza fundamental del lenguaje fonético en los humanos. Y las escamas de algunos peces se transformaron en plumas, o en el pelambre de los mamíferos. Y en algunas serpientes, la saliva terminó convertida en veneno mortal.

En mi opinión, la enseñanza de la ciencia en la escuela secundaria
no debería limitarse a la transmisión de conocimientos, ni a la
mera discusión de un cuerpo de leyes y principios fundamentales.
 Igualmente importante resultaría estimular el ejercicio de
la argumentación, de la formulación y refutación de hipótesis,
del diseño de experimentos, reales y mentales
En el caso del flagelo bacteriano, ejemplo paradigmático de Behe de un órgano irreducible en complejidad, los expertos en anatomía celular argumentan que el cuerpo basal del látigo es de hecho una modificación de una estructura similar, presente en algunos gérmenes patógenos, como la Salmonella, aunque su finalidad es otra, pues se utiliza, no a manera de remo, sino como aguja para inyectar toxinas. La existencia de esas jeringas microscópicas refutaría la tesis de Behe, pues aunque carecen de por lo menos cuarenta proteínas presentes en el flagelo bacteriano, cumplen no obstante una función útil, pero diferente. 

En mi opinión, la enseñanza de la ciencia en la escuela secundaria no debería limitarse a la transmisión de conocimientos, ni a la mera discusión de un cuerpo de leyes y principios fundamentales. Igualmente importante resultaría estimular el ejercicio de la argumentación, de la formulación y refutación de hipótesis, del diseño de experimentos, reales y mentales… Pues aunque parezca una comparación banal, las verdades científicas se sustentan en hechos empíricos muchas veces tan elementales como aquella demostración clásica de que la orina es impulsada por la vejiga, y que no fluye bajo la simple acción de la gravedad. Quien así lo dude puede ponerse cabeza abajo, y aun en esa posición ¡logrará orinar!
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