
De esta manera se ayudó a establecer una de las empresas más dañinas y represivas de la historia de España y de Occidente en general.
Torquemada fue el primer Inquisidor general de España. Este religioso se conoce también por haber estado tras la elaboración del "Edicto de Granada" que decretó la expulsión de los judíos de España el año del descubrimiento de América.
Para los católicos de la época, y para algunos apologistas actuales, Torquemada fue "el martillo de los herejes". Afortunadamente ese martillo ya no golpea con tanta fuerza como en el pasado.
Como ya lo he expresado anteriormente de no haber sido por el contrapeso histórico de la Ilustración y la Revolución francesa el Papa aún tendría las fauces y las garras rojas con la sangre de sus contradictores, y no se mostraría como la mansa paloma que actualmente vemos por la televisión, que ora desde la Plaza de San Pedro por la paz del mundo y el fin de la pobreza mientras sigue acumulando riquezas en el Banco Vaticano.
Para mayor información recomiendo el texto "Sobre la herejía y la Inquisición" publicado en la página principal de Sindioses.org en la sección de "Sociedad y Religión"
Y recordemos que sólo los pueblos que no conocen su historia están destinados a repetirla. Esa es la razón de recordar las andadas de la religión cuando se ha hecho con el poder, y es un mensaje para que promovamos el laicismo.
¿Y usted qué opina?