domingo, 11 de julio de 2010

El celibato impuesto por la Iglesia Católica influenció asesinato cometido por un sacerdote

¿Puede el celibato impuesto por la Iglesia Católica a sus sacerdotes influir para que un cura cometa un crimen?

Este tema fue desarrollado en la novela "El crimen del padre Amaro". Obra que fue llevada al cine en 2002.

La respuesta en un si. Y no solamente en el cine, sino en la vida real. La desafortunada historia ocurrida en Colombia con María del Carmen Arango Carmona, de 32 años, y su hija María Camila Díaz Arango, de 5 años recientemente lo han demostrado.

Las dos Marías fueron asesinadas por el sacerdote José Francey Díaz Toro, tras la amenaza de María del Carmén de denunciarlo en la Diócesis para que renunciara al sacerdocio, ya que el sacerdote era el padre de María Camila, y este tenía otra mujer, también a escondidas.

El sacerdote decidió silenciar a la mujer y a su hija asesinándolas en la parroquia, justo después de dar misa. Luego las incineró. Las autoridades lograron aclarar el asesinato al encontrar junto a los cuerpos quemados un negativo fotográfico en el que aparecían los tres.

Afortunadamente la justicia llegó y el sacerdote se encuentra actualmente detenido y condenado a 23 años de cárcel. Pero lo más curioso de la sentencia es que el juez consideró que la Iglesia Católica debía indeminizar a la familia de María del Carmen Arango por responsabilidad extracontractual

El juez promiscuo del Circuito Municipal de Belén de Umbría (Departamento de Risaralda), Bolgan Oto Garnert Galvis, le dio responsabilidad extracontractual a la Iglesia Católica, representada en la Conferencia Episcopal, la Diócesis de Pereira y la parroquia de Mistrató (Risaralda). “La Iglesia tiene derechos y obligaciones. Ese crimen se dio por falta de cuidado o de dirección”, aseguró el Juez.

El fallo contra la Iglesia Católica fue emitido en primera instancia. La indemnización fijada asciende a 600 millones de pesos (318.000 dólares), detalló.

Según Nicolas Martínez, abogado de las victimas, el juez encontró responsabilidad de la Iglesia Católica en este caso porque el celibato ordenado fue "totalmente influenciable" para que el sacerdote José Francey Díaz Toro, cometiera el crimen.

Al conocer el monto, el Obispo de Pereira, Tulio Duque Gutiérrez dijo que “el fallo condenatorio fue una sorpresa; se habían dado argumentos muy positivos para nosotros”.

Este es otro ejemplo más, de como una norma dogmática, puede causar daño a las personas.

¿Y usted qué opina?

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