sábado, 31 de marzo de 2012

La "Concentración de la Razón" se realizó en Washington D.C.

Miles de ateos, agnósticos y otro tipo de no creyentes se manifestaron el pasado sábado 24 de marzo en Washington para celebrar su pensamiento crítico frente al dogma religioso y reivindicar un mayor espacio en la vida pública estadounidense.

Después de una semana insultantemente calurosa que ha adelantado la floración de los cerezos —todo un acontecimiento en Washington— en casi cinco semanas, el sábado hacía frío y llovía. Eso no desanimó a los miles de asistentes a asistir a la 'Concentración de la Razón'. Este evento fue patrocinado por 20 grupos ateos, seculares y humanistas, y fue anunciado como una fiesta para 'declarar públicamente' su ateísmo en el corazón de Washington.  Secalcula que el ateísmo y el agnosticismo está creciendo a un ritmo más acelerado que otro grupo religioso.


"Hay demasiada gente en este país que se ha visto acobardada por el miedo a declararse ateos, seculares o agnósticos", dijo la estrella del evento, Richard Dawkins, el científico británico y autor ateo más vendido.

La mayor parte de los asistentes fueron blancos, de clase media y media-alta, que se congregaron en el Mall a expresar su amor por la razón y el librepensamiento. En el encuentro habían carteles que decían "No hay libertad sin librepensadores", así también personas con camisetas del Monstruo de Espagueti volador, toda una parodia a la religión.

Entre los asistentes estuvo Pete Stark, congresista demócrata de izquierdas por California desde 1993, que hace cinco años ‘salió del armario’ y se convirtió en el primer legislador de la Historia de EEUU que se declaraba ateo. Dave Silverman, Presidente de la Asociación  de Ateos invitó a sus compañeros a “salir del armario”. 

La 'Concentración de la Razón', patrocinada por 20 grupos ateos, seculares y humanistas, fue anunciada como una fiesta para 'declarar públicamente' su ateísmo en el corazón de Washington en un segmento de la población estadounidense que está creciendo a un ritmo más acelerado que ningún otro grupo religioso. "Hay demasiada gente en este país que se ha visto acobardada por el miedo a declararse ateos, seculares o agnósticos", dijo la estrella del evento, Richard Dawkins, el científico británico y autor ateo más vendido.

"Somos mucho más numerosos de lo que nadie se da cuenta", afirmó Dawkins, recabando ovaciones de la joven multitud que desafiaba la llovizna en una tarde de discursos, música y sátira en el National Mall. Jesse Galef, de la Alianza Secular de Estudiantes, vocero de la concentración, declaró a la AFP que las estimaciones más a la baja hablaban de unos 10.000 asistentes.

En el centro de la multitud animada se encontraba un crucifijo rosa con una pancarta que rezaba "Desterrar los Diez Mandamientos a la papelera de la historia" y otros carteles que afirmaban "Bien sin un dios" o "¡Hola Mamá! Soy ateo".

"Este país no fue construido en base a la religión o Dios. Fue construido en base a la razón", afirmó otro de los oradores, Michael Shermer, que se define como "escéptico, bloguero y columnista de la revista Scientific American".

En ningún otro país occidental la religión tiene un valor tan alto en la sociedad como en Estados Unidos, donde la inscripción "en Dios confiamos" ("in God we trust") aparece impresa en los billetes de dólar y donde el lema "una nación bajo Dios" es parte del Juramento de Lealtad Nacional. Sin embargo las investigaciones de la última década indican que los estadounidenses sin una afiliación religiosa conforman entre un 15 y 16% de la población. "Eso es más que judíos, musulmanes, hindúes y budistas combinados, y más del doble", señaló David Silverman, presidente de los Ateos de Estados Unidos, quien realiza campaña por los derechos civiles de los no creyentes. el presidente de la asociación Ateos Americanos.

Después de varias horas de discursos, los manifestantes se fueron a una fiesta en el hotel Marriott de Bethesda que incluía, entre otras actividades, un ‘desbautismo’ de los vivos y de los muertos, esto último en referencia a la tradición mormona de bautizar a las personas que ya han fallecido aunque no fueran miembros de esa religión y sin pedir permiso a sus familiares.

Les dejamos un vídeo del evento:

2 comentarios:

  1. Wow, estaría muy padre un evento así en México.

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  2. Pues sí. Es hora, históricamente hablando, de que los no creyentes proclamen su derecho a no creer, y a ser respetados por ello.

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