viernes, 27 de abril de 2012

Iglesia Católica en pie de guerra contra adopción homoparental en Colombia

La cercanía del fallo sobre una acción de tutela interpuesta por una pareja de lesbianas, para que legalmente una de ellas pueda figurar como madre de la hija de su pareja en 2009, ha puesto a la iglesia a afirmar que un fallo favorable sería como un terremoto.

La Iglesia Católica en abierta oposición

El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Rubén Darío Salazar, manifestó su inconformismo frente a las decisiones tomadas por la Corte Constitucional relacionadas con la ratificación de la despenalización del aborto en caso de malformación fetal, violación y riesgo de muerte de la madre, y sobre el reciente fallo que reconoció el derecho a pensión de superviviencia al sobreviviente de una pareja gay conformada en la década de los ochenta.

Según monseñor Salazar, la justicia debe proteger los bienes y derechos de las parejas conformadas por hombre y mujer. “Ciertas corrientes culturales jurídicas mordernos sostenidas por principios positivistas, racionalistas e individualistas han sustraído a la justicia a ese contexto ético”, precisó el prelado.

Por su parte el Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia, Mons. Juan Vicente Córdoba, dijo que "La Corte está dando unos pasos a manera de cascada, que un paso trae el otro y (los jueces) están haciendo lo que quieren", y agregó que "la Corte de un momento a otro sacó un as debajo de la manga y por arte de magia está diciendo que cambió el concepto de familia porque le pareció a dos o tres".

Córdoba hizo gala de la argumentación amañada tradicional de “no los discriminamos, pero no deben tener derechos”, propia de las iglesias que mantienen posturas antigay y puntualizó que "Si quieren vivir juntos que vivan, que hereden su salud y derechos patrimoniales; otra cosa es que un grupo minoritario nos haga leyes para todos los colombianos". 

Tras las declaraciones de los jerarcas católicos varios activistas LGBT han manifestado se rechazo a sus ultramontanas posiciones. Uno de ellos fue Manuel Velandía, quien se encuentra asilado en España. Velandía dijo de la Iglesia Católica que “Sus posturas ultraconservadoras no sólo son anacrónicas, sino que sus líderes usan irresponsablemente su capacidad de mover la opinión pública para “crucificar” a los que no piensan como ellos. Y ello es claro en las declaraciones recientes del episcopado sobre el más reciente fallo dela Corte Constitucional que reconoce como familia a las parejas del mismo sexo.”

He aquí la entrevista realizada por Semana al secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Vicente Córdoba, se opone a que las parejas del mismo sexo adopten. El defensor de derechos humanos, Rodrigo Uprimny.

La iglesia y la academia chocan sobre la adopción de la parejas gay

A un año de que se presentara una tutela ante la Corte Constitucional en la que dos mujeres lesbianas reclamaran el derecho a tener la patria potestad de la hija de una de ellas, el alto tribunal tiene en sus manos una decisión que no solo abre el debate sobre la adopción de parejas gay, sino que cambiaría el concepto de familia en el país también Semana.com consultó las dos caras de la moneda en un tema que levanta ampolla y en el cual la Corte Constitucional ha sido protagonista.

¿La Corte Constitucional tiene en sus manos una tutela que podría abrir la adopción de parejas gay, cuál es su opinión?

Juan Vicente Córdoba: Nosotros no estamos de acuerdo, jurídicamente porque no se puede cambiar la Constitución. Los derechos de los niños están primero. Todo niño tiene derecho a tener papá y mamá porque cuando los pierden o son abandonados, el Estado debe darles lo más parecido a lo que perdieron, es decir, un papá y una mamá.

Rodrigo Uprimny: El propósito de la adopción es darle al menor una familia y las parejas del mismo sexo forman una familia. No hay objeción constitucional o jurídica para que la ley excluya a estas personas de adoptar. Ya la Corte ha avanzado en ello con otros fallos.

¿La adopción de parejas del mismo sexo afecta a los niños...? 

 JVC: Está probado por la psicología que un niño crece con autoestima cuando tiene una familia compuesta por padre y madre. Si es adoptado por una pareja gay le va a afectar su estabilidad emocional. Él (niño) no va a entender por qué es tan distinto y tan raro. También por el referente identificatorio de rol de género, el niño varón se identifica con el rol masculino y la niña con el femenino.

RU: Existe un argumento en el que prima el interés superior del menor sobre el derecho a la discriminación de parejas del mismo sexo. Eso es falso, porque no existe evidencia que la adopción de las parejas gay afecta a los niños adoptados, toda la evidencia confirma que no hay porqué temer. 

¿El país sí está preparado para aceptar la adopción de parejas gay? 

JVC: No puede estar preparado. Es como si se dijera que estamos preparados para que venga un terremoto. No se trata de decir que como no se está preparado hay que prepararse. Eso la ley no lo acepta, no es familia.

RU: Esa es la misma pregunta que se hizo en los años 50 los Estados Unidos cuando la Corte Suprema de Justicia declaró que era inconstitucional la segregación racial contra los afrodescendientes. Decían algunos que la sociedad gringa no estaba preparada para la igualdad racial. Los hechos demostraron lo contrario.

A propósito... ¿cuál debe ser el concepto de familia?

 JVC: Está en la Constitución en el artículo 42. Allí dice que la familia es la célula primordial de la sociedad compuesta por un hombre y una mujer que se complementen física, emocional, sicológica y espiritualmente. La familia debe tener dos objetivos: el amor entre esposos y el fruto que son los hijos.

RU: Lo que ha dicho la corte en otras sentencias es que la familia es una comunidad de amor y de cuidado y por ello no se puede excluir a las parejas del mismo sexo. Ya hay fallos internacionales sobre el tema.

¿Qué debe pasar hacia el futuro frente a las parejas del mimo sexo? 


JVC: Ellos tienen todos los derechos como personas, como ciudadanos, como hijos de Dios. Si quieren vivir juntos que lo hagan, si quieren heredar, que lo hagan, la salud las pensiones. Pero de ninguna manera que nos hagan una ley contraria a lo que está en la Constitución.

RU: Debe haber una protección igualitaria a estas parejas pues no hay ninguna razón de privar el derecho a una persona por su orientación sexual, por consiguiente, deben tener los derechos de las parejas heterosexuales.

¿Cuál es la percepción frente a los fallos que ha emitido la corte sobre derechos gay? 


JVC: En estos casos la corte no ha cuidado la Constitución y por el contrario la altera. Es lo que llamamos un adefesio jurídico. Nuestro argumento no es de iglesia de fe, es un argumento jurídico. Esos cambios le corresponden al Congreso en un acto legislativo o un referendo.

RU: Es una interpretación apropiada de la cláusula de igualdad en la Constitución. La carta política es pluralista e igualitaria y la corte está tomado en serio esos valores constitucionales que implican que no puede haber discriminación por razón de la orientación sexual.

¿Con esos fallos hacia dónde está caminado el país? 


JVC: Tres juristas no le pueden imponer sus decisiones a 45 millones de personas y pasarse la Constitución por la faja. Vamos hacia una deformación jurídica y una falta del artículo 241 que obliga a la Corte Constitucional defender la Constitución.

RU: Van en una dirección democrática de reconocer el pluralismo y la diversidad en Colombia y evitar que a las minorías no se les protejan los derechos que tienen. Además de que sean discriminados.

Una de las criticas que se hacen a los fallos de los derechos de parejas gay es que se quiere cambiar la Constitución y esa labor es del Congreso... 


JVC: Zapatero a tus zapatos, cada poder a lo suyo, el ejecutivo a realizar las leyes, el legislativo a hacerlas y el judicial a cuidarlas y a sancionar. La Corte se atribuyó lo que hace el Congreso y están haciendo leyes.

RU: Esa tesis parte de un entendimiento literal y aislado que esas personas hacen del artículo de la Constitución que habla del matrimonio entre un hombre y una mujer. Hay tratados ratificados por Colombia en los cuales es un derecho de los hombres y las mujeres, pero no obligatorio entre un hombre y una mujer y por consiguiente no hay objeción al matrimonio igualitario y la adopción de parejas gay.

*****
- Es curioso como la Iglesia Católica en Colombia pide a la Corte que le deje el tema al Congreso, porque sabe que allí las mayorías conservadoras y los legisladores evangélicos, que también son pastores la hundirán. Cosa que no pasó en Argentina. Ya allí el Congreso tampoco tenía que cambiar lo "que Dios estableció" y no tenían autoridad para legislar. Curioso también que hable monseñor que es una "imposición" para los 45 millones de colombianos. La norma no va a obligarlos a todos ellos a casarse con personas del mismo sexo y a adoptar. Simplemente da un marco legal a parejas que ya existen y que adoptan como solteros, o que recurren a tratamientos de fertilización, como es el caso que llevó a esta tutela.

Y si, zapatero a tus zapatos. Vete monseñor a convertir obleas en el cuerpo almidonado de Cristo, y deje que la Corte vele por los derechos de las minorías cuando las mayorías no lo hacen.

Para cerrar este vídeo de testimonio de un joven criado en un hogar de lesbianas y la opinión de una psicóloga cuando el caso de la tutela de este caso se encontraba en un tribunal departamental.




Lo invitamos a leer la entrada "La adopción homoparental a la luz de las evidencias" publicado en el blog Sin dioses.

3 comentarios:

  1. ¿Que la constitución no se puede cambiar y que por eso no puede cambiar la definición de familia? pero si esos hipócritas de la Iglesia Católica apenas y a mediados del año pasado estaban ellos mismos proponiendo cambiar la constitución para agregar que la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte natural para negar el derecho de las mujeres a abortar en los casos en los que estaba permitido y a los enfermos a tener una muerte digna.
    Son solapados y mentirosos esos canallas.

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  2. ¿Hasta cuando pretende la Iglesia estar decidiendo sobre las acciones, la libertad y la conciencia de las personas que no pertenecen a su "rebaño"? ¿Por qué tienen que imponer su criterio a quienes no piensan como ellos ni comparten sus creencias? ¿Por qué quieren seguir influyendo en la toma de decisiones políticas que deben ser laicas, porque atañen a todo el mundo –y no todo el mundo es creyente?... Lo primero que tienen que hacer es leer su propio libro. A ver si asimilan aquello de "dar al César lo que es del César… y se quedan con lo que es de SU Iglesia para SU Iglesia". También deberían entender de una vez lo de "amar al prójimo", porque me parece que los gays y lesbianas son también su prójimo. Después tendrían que adquirir un poco de cultura. Me refiero a la ciencia y a la historia, entre otras cosas, porque no todo está en su libro. Y por último aplicarse aquello de "la viga en el ojo propio", que a la vista de las perversiones sexuales del clero –supuestamente heterosexual– y la ocultación hipócrita de la institución, obviamente tampoco lo han entendido.

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  3. La iglesia se aferra al poder manteniendo posturas medievales: como sabe que no tiene tanta influencia como antes en el accionar de la gente- ni siquiera entre sus fieles- juega a una especie de guerra de posiciones, donde cada ley que amplía derechos para las minorías sexuales o que aspira a la igualdad de género es para ella un bastión perdido.

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