martes, 30 de julio de 2013

"¿Quién soy yo para juzgar a los gays?", cuestiona el papa Francisco

¿Quien soy yo para juzgar a los homosexuales? Esta frase la dijo el Papa Francisco en su viaje de regreso a Roma. Muchos medios tomaron con ligereza las declaraciones del pontífice afirmando que era una señal de progreso.

“El problema no es tener esta tendencia, todos necesitamos ser hermanos. El problema es tener un lobby. Hay muchos grupos de presión, con esta tendencia, lobbys políticos, el lobby, ése es el gran problema”, dijo en su primera conferencia de prensa, en el vuelo de Brasil a Roma.

“Cuando alguien se encuentre con una persona así, deben hacer la distinción entre ser una persona gay y formar parte de un lobby. Ningúnlobby es bueno, eso es algo malo. Si una persona es gay y busca a Dios, y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?”, cuestionó Francisco.

El problema según el sumo pontífice es los activistas LGBTI  trabajan en contra de los intereses de la Iglesia. ¿No es la iglesia la que trabaja en contra de la igualdad? Eso suena como pueden ser gays, pero no se les ocurra luchar por derechos civiles.

Texto de Dos Manzanas

¿Por qué no habló sobre el matrimonio igualitario en Brasil?

Más interesante nos parece a los que hacemos dosmanzanas otra parte de la conversación en la que los periodistas preguntan al papa acerca de su postura sobre el matrimonio igualitario, y que sin embargo ha pasado desapercibida. La reproducimos, también utilizando la versión que ofrece El País:

Pregunta: “Usted no ha hablado todavía sobre el aborto ni sobre el matrimonio ente personas del mismo sexo. En Brasil se ha aprobado una ley que amplía el derecho al aborto y otra que contempla los matrimonios entre personas del mismo sexo. ¿Por qué no ha hablado sobre eso?”

Respuesta del papa: “La Iglesia se ha expresado ya perfectamente sobre eso, no era necesario volver sobre eso, como tampoco hable sobre la estafa, la mentira u otras cosas sobre las cuales la Iglesia tiene una doctrina clara. No era necesario hablar de eso, sino de las cosas positivas que abren camino a los chicos. Además los jóvenes saben perfectamente cuál es la postura de la Iglesia”.

Pregunta: “¿Pero cuál es su postura en esos temas?”

Respuesta del papa: “La de la Iglesia, soy hijo de la Iglesia”.

Cuando el matrimonio igualitario era obra del diablo…

Resulta curiosa la reticencia del papa a pronunciarse expresamente sobre el matrimonio igualitario cuando él mismo, siendo arzobispo de Buenos Aires, mantuvo una posición bien explícita durante el proceso de aprobación en Argentina. “No se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo sino de una movida del Padre de la Mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios”, se expresaba Bergoglio en el verano de 2010.

¿Y usted qué opina?

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