sábado, 6 de agosto de 2016

Estudiante discriminado por ser agnóstico y gay en Barranquilla

Un nuevo caso de discriminación contra un estudiante por parte de su centro educativo se conoció en Colombia.

William Triana Carvajal es un chico de 17 años que se considera agnóstico y es gay. Estudia en el Centro Educativo Aures, tiene muy buenas calificaciones mientras cursa el último grado escolar (grado once).

El pasado siete de abril se conmemoraron los 203 años de fundación de la ciudad de Barranquilla, ciudad costera de Colombia en la que William estudia. Su colegio realizó un acto cultural en el que se hizo un rezo.

William dijo que no rezaría porque no cree en ninguna religión. Esto escandalizó al coordinador José Luis Manotas quien hizo comentarios negativos sobre las personas no creyentes.

“Comenzó a discriminarme porque me rehusaba a orar y había confesado que no creía en ninguna religión". Dijo Triana al diario caribeño El Heraldo.  “Un día saqué en clases una camisa con el logo LGBTI para cubrirme un poco y la profesora me dejó en evidencia delante de mis compañeros. Ellos dan a entender que yo soy una mala influencia”, comentó Triana Carvajal.

El coordinador Manotas impuso a William como castigo redactar un ensayo por no haber cantado canciones religiosas en un acto del pasado 20 de abril. El estudiante también narró a El Espectador que William "quería imponer a todos su condición homosexual". Un argumento muy de moda entre los conservadores que consideran que no esconder la orientación homosexual es una afrenta contra los valores.

William recibió apoyo de la ONG Caribe Afirmativo e interpuso una acción legal de protección de derechos fundamentales que en Colombia se denomina "Acción de Tutela" Esta fue fallada por el juez a favor de Triana en cuanto a su condición no religiosa. El juez pidió que al estudiante no se le obligara a participar en los actos religiosos. Respecto a la orientación sexual de William el juez decidió que no había suficiente evidencia para determinar que se le había discriminado por ello.

Pero después de este fallo el acatamiento del mismo por parte del coordinador Manotas no se realizó del mejor agrado. Triana comentó a este blog que el coordinador le pidió a él que se retirara de la formación por medio de gritos. Una vez que Triana no estaba presente el coordinador empezó a hablar en contra de las personas sin religión y los gays. Manotas habló en contra de la orden del Ministerio de educación que pide revisar los manuales de convivencia de los colegios a  fin que no haya discriminación por motivos de orientación sexual o cualquier otra índole.

El caso del Triana salió a la luz en momentos cuando la Iglesia Católica y la Evangélica han levantado sus voces en protesta en contra de la revisión de los manuales de convivencia. De hecho, políticos evangélicos como la diputada Ángela Hernández llegaron a pedir colegios segregados para gays y el concejal Marco Fidel Ramírez (también pastor pentecostal) avaló a Hernández y convocó junto con las iglesias evangélicas a una marcha antiderechos para el próximo miércoles 10 de agosto.

Tras el cubrimiento de los medios de comunicación del caso de William Triana la rectora del Centro Educativo Aures, la señora Aura Salas, abordó a William a reclamarle por ello. William grabó el reclamo de la rectora quien llega a decir cosas como: "Yo no voy a hablar contigo de derechos fundamentales ni de nada" al finalizar la rectora acusa al estudiante de querer perjudicar al colegio.

El audio lo podrán escuchar en este vídeo:



El legado de Sergio Urrego


La revisión de manuales de convivencia que adelanta el Ministerio de Educación es en realidad en cumplimiento de una sentencia de la Corte Constitucional, tras el análisis de una acción de tutela interpuesta por la madre de Sergio Urrego, el chico ateo y gay que fue empujado al suicidio por el acoso de la rectora y orientadora del colegio donde estudiaba.

Urrego, se suicidó en agosto del 2014 tras conocer que la rectora del colegio Gimnasio Castillo Campestre orquestó una demanda por acoso sexual contra Sergio, la cual hizo firmar a los padres de su pareja sentimental, otro estudiante de la institución. Esta acción fue el final de una serie de acciones discriminatorias anteriores como desescolarización y una demanda a su madre por presunto "abandono del menor" por el hecho de tener que por motivos de trabajo salir en ocasiones de la ciudad.

En el caso de Urrego las directivas docentes hablaron mal a los demás estudiantes resaltando como cualidades negativas su ateísmo, su condición homosexual y su anarquismo político.

Esperamos que por encima de los fundamentalismos pueda detenerse la discriminación en los planteles educativos de Colombia.

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