jueves, 14 de enero de 2010

Explicando fenómenos naturales con superstición medieval: El caso de Pat Robertson

Pat Robertson, famoso teleevangelista estadounidense sorprendió con sus recientes comentarios sobre las causas sobrenaturales del terremoto que devastó a Haití el pasado 12 de enero de 2010.

El predicador evangélico dijo que el terremoto fue causado por "un pacto con el diablo" que el país caribeño hizo en 1804, año de su independencia.

"Algo pasó hace mucho tiempo en Haití, algo de lo que la gente no quiere hablar", dijo Robertson.

Añadió que los haitianos "estaban bajo el yugo de Francia, se unieron e hicieron un pacto con el diablo. Se ponían a su servicio si Satanás los ayudaba a liberarse del yugo francés", indicó.

Según el predicador, el "pacto con el diablo" tuvo el efecto deseado y los haitianos lograron su independencia, "pero desde entonces fueron maldecidos".

Tras las declaraciones que invocaban al inexistente Chiras, la consejera de la Casa Blanca, Valerie Jarrett, declaro haber quedado consternada por los comentarios del predicador. ¿Y quíen no?

"Esa no es la actitud que expresa el espíritu del presidente o de los estadounidenses. Creo que fue un comentario bastante escandaloso", declaró la funcionaria pública.

Sin embargo, estas declaraciones se dan en un país donde hay más gente que cree en la existencia del diablo que en la Biología evolutiva.

También es cierto que las declaraciones de Robertson no solo fueron repudiadas por los ateos y agnósticos, también varios creyentes se sintieron horrorizados por tan medieval explicación. No obstante los creyentes de la Biblia no pueden negar que su dios es amigo de castigos usando catástrofes naturales, tales como el mítico diluvio, o la tierra que se abrió y se tragó a los seguidores de Datán y Abirám, opositores políticos de Moisés.

También el dios jehová usó su poder para beneficio de sus favoritos, según el Viejo testamento: Abrió el Mar Rojo, abrió el Jordán, hizo llover comida en el desierto. ¿Qué paso con sus poderes benevolentes ahora? ¿Es que se le acabó la magia?

Volviendo a la estupidez de Pat Robertson, su dios deja mucho que desear, pero no por esto no se aleja del semblante que la Biblia da de él. Un dios que castiga a los descendientes de unos pecadores 200 años después, es propio de un dios vengativo y cruel. Propio del colérico Jehová del Antiguo Testamento.

La adjudicación de los terremotos a la ira de Dios no es nueva. Pero ahora tenemos la geología, y la teoría de la tectónica de placas que nos permite saber porque ocurren estos eventos.

Iniciando el siglo XX, la señora Elena G. de White, cofundadora de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, adjudicó a la ira de Dios el terremoto que destruyó a San Francisco el 18 de abril de 1906. Aunque cabe señalar que para un Dios omnisapiente y todopoderoso le sería más fácil eliminar a los malvados de un infarto cardíaco, sin necesidad de dejar niños huérfanos y muchísima gente buena damnificada.

También me parece absurdo el cacareo que iniciaron los adventistas y evangélicos, de que este terremoto es otra de las señales dadas en Mateo 24 de que la segunda venida de cristo está cerca. Por favor, dejénse de estupideces. Siempre ha habido terremotos y siempre los habrá mientras las placas tectónicas se sigan moviendo.

Y vuelvo a insistir que si Jesús desea anunciar su segunda venida podría -por ética- encontrar otros medios para anunciarla, que no dejaran victimas.

Recordemos también que Robertson -acostumbrado a ver fenómenos sobrenaturales donde no los hay- adjudicó en el 2006 el derrame cerebral de Ariel Sharon por entregar la Tierra prometida a los musulmanes. Esto debido al plan de retiro unilateral de Israel de la Franja de Gaza.

Les dejo el video de las declaraciones del pío hombre que predica el evangelio




¿Y usted qué opina?