lunes, 24 de marzo de 2014

No hay comparación...

Basar tu moral en lo que dice la biblia no es buena idea. El entregado creyente decide entresacar las narrativas que no incluyen asesinato, incesto, esclavitud, discriminación total hacia la mujer y otras criaturas, los sacrificios de bebés y animales, e interpretarlas; recordemos que existen más de 40,000 interpretaciones de iglesias oficiales basadas en Cristo. Por supuesto, “eso era entonces”, dicen. A lo mejor, el asesinato, la esclavitud, los sacrificios y la idea de la mujer como secundaria al hombre estaban bien entonces... sólo ahora eso está mal, sólo ahora. Aparentemente, ni siquiera los dioses lo sabían entonces...

Pretender que la biblia ofrece respuestas científicas es aún más absurdo. Ninguna religión, ningún dios, nos ha regalado hechos sobre nosotros mismos y el medio que habitamos. No nos ofrecen medicamentos para contrarrestar las enfermedades que ellos mismos permitieron en su creación; todo eso hemos tenido que hacerlo solos, equivocarnos y volver a empezar. Bueno, así son las cosas de dios, nos dicen... y luego rezan. ¡Con razón somos una banda de confundidos, los humanos!


Glenys Álvarez

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