
Jesús significa muchas cosas para diferentes personas. Para algunos idealistas Jesús fue un chico chévere y agradable, una especie de hippie en medio del imperio romano. Para muchos cristianos fundamentalistas es Dios hecho hombre, segunda persona de la Trinidad -una doctrina tan absurda como el agua seca-. Para otros grupos cristianos (como los Testigos de Jehová) que no lo consideran Dios sino la primera creación de Dios, un dios con minúsculas; Para los musulmanes Jesús no fue más que un profeta que predijo la llegada de Mahoma; Para los judíos un predicador más, pero no el mesías que esperaban; Para otros fue un predicador de Galilea que sus sucesores lo harían pasar por milagroso y posteriormente lo ensalzarían a la posición de Dios; y para unos pocos ni siquiera existió.
Muchos cristianos creen que Jesús está vivo en "el cielo", aunque ningún telescopio o sonda espacial lo haya visto. Creyentes como los adventistas creen que volverá "pronto" a la Tierra -algo que llevan diciendo desde hace cerca de 160 años.
En su nombre muchas personas hacen obras de misericoridia y de atención humanitaria, otros han matado, conquistado y odiado. En su nombre se cobran diezmos, se presionan políticas conservadoras, así como valores importantes como la bondad y la honestidad. Por Jesús muchos se han hecho célibes, otros han entrado en cruzadas y otros tantos se han hecho inquisidores.
La literatura rebosa de libros sobre la vida de Jesús de Nazareth. Algunos muy heterodoxos afirman que Jesús en su juventud estuvo en India aprendiendo filosofía oriental. Otras obras como el ya famoso “Código Da Vinci” supuran sensacionalismo e hipótesis conspiranoicas. Según los mormones Jesús después de su resurrección viajó a América a predicarles a los nativos. Pocos humanos han tenido tanta atención y también tanta tergiversación sobre los hechos de su vida.
Cómo fue en realidad el Jesús de carne y hueso? Esta pregunta hecha desde la historia, y con el anhelo de ser respondida imparcialmente ha llevado a investigadores de Estados Unidos y de Europa a fundar el “Jesus proyect”. Una iniciativa que arrancó en diciembre de 2008 y que busca en cinco años dar una respuesta lo más realista posible sobre el famoso predicador de Galilea.
El académico argentino Emanuel Pfoh, de la Universidad de La Plata, es uno de los investigadores que participarán en el proyecto. En declaraciones hechas al periódico El Mercurio de Chile este profesor comentó que el objetivo de esta investigación es diferenciar entre el Jesús histórico y el Cristo de las creencias, "entre lo que podemos probar a través de argumentos y evidencia, y aquello que pertenece solamente al ámbito de la fe".
La declaración de Pfoh suena como música a los oídos racionalistas, pero no suenan agradables a los oídos de los católicos y protestantes. “Yo soy el camino, la verdad y la vida, dijo Jesús (Juan 14:6)”, suelen repetir los cristianos como un mantra para defender la historia de Jesús dada en los evangelios (que tiene inexactitudes históricas y geográficas!) Lo que estos cristianos no logran entender es que antes de repetir como loros estos versículos para mantener una doctrina se debe constatar la veracidad de esta. ¿En realidad dijo Jesús lo que se le adjudica en los evangelios? ¿Hizo los milagros que dicen allí? ¿No podrían los escritores de estos evangelios haber tergiversado parte de la vida de Jesús? El encajonamiento doctrinal que cada secta cristiana impone sobre sus fieles les dicta cómo deben pensar, y por lo tanto cualquier solicitud de evidencia es vista como obra de Satanás, engaño, o falta de respeto por sus creencias. Algo realmente lamentable.
Benjamín Rodrigo Toro, historiador de la Universidad de Concepción afirmó al mencionado diario que los académicos del “Jesus Project” que uno de los desafíos más grandes es encontrar un texto de la época de Jesús que lo mencione y que corrobore algunos de los hechos mencionados en los evangelios. Evangelios que fueron escritos tiempo después de la muerte de Jesús por personas que no fueron testigos directos de los hechos que escribían. Los cristianos mencionan el testimonio Flaviano, el cual es una cita sobre la muerte de Jesús hecha por un contemporáneo, el historiador judío Flavio Josefo:
"Existió un hombre sabio, llamado Jesús (...) Era el Cristo. Delatado (...) Pilato lo condenó a la crucifixión. Aquellos que antes lo habían amado no dejaron de hacerlo, porque se les apareció al tercer día de nuevo vivo (...) Desde entonces hasta hoy existe la agrupación de cristianos que de él toman nombre".
Muchos investigadores consideran este texto una adición posterior, tal vez a cargo de escribas de algún convento. Falta encontrar una evidencia de la época de Jesús que lo mencione directamente.
Hay algunos hallazgos que prueban la existencia de lugares o personajes mencionados en los evangelios, pero esto no significa que el relato sobre Jesús hecho en la Biblia es 100% correcto. Existen inscripciones que aluden a personajes como Pilato o Caifás. Se han hallado cerca de Jerusalén las piscinas de Betesda y de Siloé, que son mencionadas como lugares donde Jesús llevó a cabo milagros. Un museo local exhibe una embarcación similar a las que pudo haber usado Jesús para navegar en el Mar de Galilea, que curiosamente podía llevar a 12 personas y que ha sido llamada “la barca de Pedro” Pero que exista una barca de esa época con capacidad para 12 personas no significa que Jesús viajo en ella, ni mucho menos es prueba que caminó sobre las aguas.
Gran parte de la vida de Jesús está sustentado por la tradición. Algo que puede ser comprobado por el viajero que va a “Tierra Santa”. Tal es el caso de la Vía dolorosa. El profesor Toro dice que "Jerusalén fue arrasada por los romanos en el año 70 de nuestra era, y luego en el 135 durante la tercera gran rebelión judía no dejaron piedra sobre piedra. Fue reconstruida durante la época bizantina, la árabe y de las cruzadas, pero la ciudad subió varios metros y la Vía Dolorosa que hacen los peregrinos corresponde a lugares que datan de la Edad Media". ¿Podemos estar seguros que la Vía Dolorosa fue en realidad el lugar por donde pasó Jesús sus últimos días de la forma como hoy lo muestran en Jerusalén?
El "Jesus Project" buscará comprobar la autenticidad del Santo Sepulcro, que abarca tanto la zona del calvario como de la tumba. El edificio data de la época bizantina, pero la tradición dice que se construyó sobre un templo pagano levantado para borrar cualquier huella del lugar donde murió Cristo. El proyecto examinará la evidencia arqueológica de una crucifixión del siglo I.
El primer informe del “Jesus Project” se espera para mayo del 2009. Dentro de cinco años ojalá podamos tener un retrato más acorde con la realidad sobre tan particular personaje. En la página principal de Sindioses.org se han publicado un par de escritos sobre la historicidad de Jesús:
La página de “Jesus Project” da click aqui.
¿Y usted que piensa de la historicidad de Jesús? ¿Cree que este proyecto servirá a conocer la realidad sobre Jesús? ¿Impactará esta investigación secular las creencias de las personas?